Gobernantes de Latinoamérica

Por Manuel Berges Hijo Miércoles 29 de Marzo, 2017

¡Solo siendo dominicano, se siente lo que yo siento!

Una comparación valida, hecha con dignidad y patriotismo y en defensa de nuestra soberanía.

El Presidente de los EUA, el Señor Donald Joseph Trump, está defendiendo a su país, y Uds. no hacen nada para defender el suyo y terminar con la corrupción y la impunidad y mucho menos con tratar de hacer grandes y prósperos nuestros respectivos países.

Brasil hace acuerdos con los delincuentes sobornadores de Odebrecht, para reducir sus condenas penales y en RD le imitan, aunque, hasta ahora de manera fallida y temerosa.

México protesta contra EUA por su Muro fronterizo y le echa en contra al mundo entero, y sin ningún enfado construye un Muro que le separe de Guatemala, para ambos complacer a EUA en limitar la entrada de ilegales centroamericanos y en cambio obtener favores de préstamos, donaciones y otras ayudas. No tienen dignidad.

Países poderosos crean un nuevo ejército en Haití de 15,000 hombres y en el Ecuador, entrenan en una Academia Militar a varios de sus Oficiales en el arte de la guerra, ¿Para pelear contra quién? Luego dicen que son nuestros hermanos.

Uds. Señores gobernantes, en sus reuniones, conferencias y congresos se han olvidado de Bolivia que reclama una salida soberana al mar, argumentando que su característica de mediterraneidad ha sido un importante impedimento para su desarrollo económico y social.

Por otro lado, Chile desconoce las reclamaciones de Bolivia argumentando lo establecido en los tratados firmados entre ambos países. El punto es que no hay manera de que le permitan acceso al Océano Pacifico, y en diversas ocasiones, se ha tratado de llegar a acuerdos para solucionar el conflicto diplomático, entre las que destaca la década de 1970, cuyo punto culminante fue el Acuerdo de Charaña, conversado en 1975 por los gobernantes Hugo Banzer y Augusto Pinochet.

Es una vergüenza que este Dictador Pinochet fuera el último gobernante que propuso a su par boliviano la posibilidad de entrega de una pequeña franja litoral al norte de Arica junto con un corredor terrestre con plena soberanía que permitiera la conexión territorial con Bolivia a cambio de un territorio de igual superficie, consideradas las porciones terrestre y marítima, en las cercanías del salar de Uyuni.

Sin embargo, el tratado no se firmó ni concretó debido a la oposición de Perú que, para dar su aprobación al canje territorial, exigió que el litoral no fuese exclusivamente boliviano sino trinacional, moción rechazada tanto por Bolivia como por Chile.

En lo que el hacha va y viene, Bolivia no tiene dolientes en América que le permitan su acceso al mar, como lo tenía pensado Simón Bolívar cuando decretó, que en el territorio de Atacama se encontraba el denominado Puerto Cobija, y quedaría habilitado desde el 1 de enero de 1826 como puerto mayor, con el nombre de Puerto La Mar. ¡Estos son nuestros gobernantes!

Mientras el Señor Trump se preocupa porque los empleos crezcan en Estados Unidos, Ustedes los destruyen y hacen que la gente huya de Latinoamérica por la falta de empleo, la inseguridad, la impunidad, la corrupción, la codicia, el abandono de los valores y la ética, quítate tú para ponerme yo, por no ejercer la democracia correctamente, por proteger los monopolios y los oligopolios.

Mientras el Señor Trump sabe que dependemos de Estados Unidos en cuestión de alimentos del campo, estamos tan mal dirigidos por todos Uds., que de una población que somos de 625 millones de personas, solo el 28% trabaja en la agricultura.

Uds. solo buscan ventajas en los Tratados de Libre Comercio con EUA y no se preocupan de hacer los mismos, con y entre todos los latinoamericanos.

Las valiosas ideas de Bolívar, Martí, Duarte, O’Higgins, Juárez, y otros dignos ejemplos latinos, las tienen engavetadas e ignoradas.

Por no tener orden y disciplina de ningún tipo, Uds., favorecen las extradiciones de delincuentes, asesinos, sicarios, lavadores de dinero, corruptos y narcotraficantes porque en nuestros países se hace imposible tener justicia y cárceles para estos criminales, que de pasada, se fugan con la complicidad de sus autoridades judiciales y militares.

Como no tenemos dignidad, pedimos al vecino que castigue a nuestro hijo, porque sus padres no podemos penalizarle.

Mientras el Señor D. Trump está recortando el 60% de los trámites burocráticos del Estado y reduciendo la nómina gubernamental, Ustedes han creado un viacrucis para todos los empresarios, con costosos trámites y requisitos fiscales; aumentan a límites insospechados las nóminas estatales, con nominillas, contratos y subcontratos; fijan impuestos hasta al aire y no vemos el resultado patente del uso racional de esos recursos y cuando estos recursos faltan por no administrar con seriedad, Uds. se dan el gustazo de convertirse en limosneros internacionales, pidiendo donaciones y préstamos que pagaran las generaciones futuras, pero que Uds. disfrutan largamente ahora. En vez de ser eficientes, hacen todo lo contrario.

Se solazan y disfrutan de barcos, yates, aviones y helicópteros para desplazarse dentro y fuera de sus países, con sus cortesanos, demostrando un lujo y boato árabes además de comprar armamento militar que bien pudiera ser dedicado a la educación y la salud de nuestros pobres. Pero les encantan las marchas y desfiles militares; que los uniformados les rindan pleitesía y honores y que se sepa que ustedes detentan el poder y nunca ellos pero les complacen en todo cuanto desean.

Y cuando de se trata de elecciones, los fraudes, trampas y compras de votos brillan con todo su esplendor. Como es muy bueno disfrutar las mieles del poder, la mayoría pretende reelegirse con artes non sanctas, que luego rechazan con un yo no fui, no estaba enterado, fue José o Pedro; “yo soy incapaz de cometer esa ignominia”.

Mientras el Señor Trump tiene un plan agresivo para reducir la delincuencia en su país, Uds. no hacen nada por reducir o eliminar la violencia en Latinoamérica que cada día está peor.

Uds. Señores gobernantes, mantienen un record inaudito en nuestra América Latina en materia de violencia con la tasa de homicidios per cápita más alta del mundo: más de 28,5 homicidios diarios por cada 100,000 habitantes, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del cuádruplo de la tasa mundial de homicidio que es de 6,7 por 100,000 y más del doble de la tasa de los países en desarrollo de África, que tienen la segunda tasa regional de homicidio más alta del mundo de 10,9 por 100,000.

Mientras el Señor D. Trump, que encontró su país con una deuda externa de más de US$20,000 trillones, señala y muestra asomos de ejecución de que va a recortar el déficit del su país, Ustedes subsidian y administran un enorme gasto que no beneficia a nadie, más que a ustedes mismos.

Mientras el Señor Trump ordena dar contratos del Gobierno a compañías americanas, Ustedes se los dan a las compañías extranjeras que sobornan y pagan comisiones por adelantado y que posteriormente logran impunidad luego de sus desmanes.

Todavía hay tiempo señores gobernantes, hagan algo efectivo. No se enojen con el gobernante norteamericano, déjelo gobernar su país, bajo el criterio de la autodeterminación de los pueblos, que defienda su soberanía allá; que haga sus reformas en su territorio, que impulse los cambios allá; que tenga en su territorio al igual que nosotros, a quienes nosotros queremos, no a personas impuestas u obligadas; que nosotros junto a Uds., los gobernados, no tenemos por qué enojarnos, lo que tenemos que hacer es tener dignidad, mucha dignidad y con ánimo patriótico y nacionalista querer a nuestros países y no tratar de sacarles el jugo en provecho individual.

También, debemos mostrar estar inconformes, no permanecer callados ante los gobernantes que tenemos, con los políticos que saquean a nuestro país y a todos nosotros., pues no hay que buscar enemigos fuera del continente, aquí los tenemos.

Ustedes saben que están en el Gobierno, durmiendo en el Congreso, aumentándose el sueldo y dándose regalos por cualquier cosa; ustedes si son nuestros enemigos, que de pasada, nos ponen una cortina de humo y nos dicen alegremente que nuestro enemigo es Donald Trump.

¡Dominicano, hoy, se necesita sangre tipo Duarte!.