Gasto pulcro, eficiente y oportuno

Por Sócrates Tavera Rosario

Como ciudadanía en constante construcción exigimos que  el Estado tenga un estilo pulcro, eficiente y oportuno del gasto público, eso es lo sano.

La combinación de gastar de manera pulcra, eficiente y oportuna no es una decisión que resulte fácil.

Gastar de manera pulcra implica que todos los procesos de compras y contrataciones públicas sean con apego legal y ético,  con justicia económica (evitando favorecer más una empresa en desventaja de otras).

Lo anterior requiere de tiempo para realizar buenos y justos procesos de compras y contrataciones, con controles antes, durante y después por parte del Estado y los ciudadanos, ¡eso no es poca cosa!

Gastar de manera eficiente es realizar esa inversión pública de forma que pueda resolver más problemas al menor costo. Eso implica tiempo en investigaciones, planificación, no es poca cosa.

Ser oportuno en el gasto es desembolsar recursos acordes a la urgencia que el problema lo requiera.

Gasto oportuno es diferente a gasto rápido, históricamente se hacían desembolsos de fondos públicos de manera alegre según lo requerían los intereses personales o partidarios de quien gobernaba.

Gastar rápido es lo más sencillo, pues solo implica un “toma, resuelve” sin estudio de impacto o costo-beneficio, sin límites, sin que haya un control para que ese dinero vaya a resolver los problemas comunes y no de los “eternos asaltantes del Estado”.

Cuando nos quieran vender:

“El Gobierno debe ejecutar rápido el gasto de capital”

veamos bien quien lo dice y le respondemos:

“prefiero que gasten de manera pulcra, eficiente y oportuna!”.

Por Sócrates Tavera Rosario

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