Fiscalía ve sospechas serias de posibles delitos de Netanyahu, que lo niega

Por EFE martes 3 de enero, 2017

EL NUEVO DIARIO, Jerusalén. 3 ene (EFE).- La Fiscalía israelí aseguró que la Policía tiene pruebas que justifican una investigación criminal por presunta recepción de cuantiosos regalos del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que volvió a negar hoy cualquier irregularidad.

El fiscal general, Avijai Mandelblit, desveló en un comunicado tras el interrogatorio de tres horas anoche al jefe del gobierno que se le investiga desde el pasado 10 de julio por "una larga lista de alegaciones sobre supuestas ofensas relacionadas con la integridad moral".

La investigación y las imágenes del convoy de la unidad de policial Lahav 433 entrando ayer en la residencia oficial han elevado la tensión política en un país que tiene en la actualidad entre rejas por corrupción a su anterior primer ministro, Ehud Olmert, y que ha visto recientemente abandonar la prisión a un expresidente, Moshé Katsav, tras cumplir una condena por violación.

En su escrito, Mandelblit hizo un recuento de varias sospechas en las que se decidió no seguir adelante con las pesquisas por no haber suficientes indicios, y dio muy pocos datos sobre el caso de los regalos y favores de empresarios, en el que sí se procedió a un interrogatorio tras la recomendación del comandante de la Unidad de Investigación e Inteligencia de la Policía, Meni Yitzhaki.

Entre los casos descartados están las denuncias de que el apodado "Bibi" recibiera ilegalmente fondos para su campaña electoral en 2009, la aceptación en esa época de billetes de avión y caros regalos, la doble financiación de sus viajes o supuestas irregularidades en las primarias de 2009 de su partido, el Likud, en las que fue elegido.

Netanyahu se refirió esta mañana al exhaustivo examen y aseguró: "Tras largos años de persecución diaria hacia mí y mi familia ayer no probaron nada. Nada. Alguien en los medios debería disculparse por los miles de artículos, titulares y horas de difusión del ‘mejor periodismo de investigación’ que se convirtieron en un sinsentido".

"Lo repito: no habrá nada, porque no hay nada", escribió en su página de la red social Facebook.

Según el diario Haaretz, el interrogatorio se basó en el caso de los regalos, pero hay otro segundo asunto más grave del cual, por el momento, se desconocen los detalles.

Anoche los detectives le confrontaron con indicios que supuestamente muestran que aceptó cuantiosos obsequios (por valor de cientos de miles de shékels) de empresarios con intereses económicos en Israel y que no informó de los mismos a las autoridades, como exige la ley, lo que evidencia un posible conflicto de intereses.

Uno de los testigos que habría admitido hacer algunos regalos es el empresario estadounidense y amigo personal de Netanyahu Ron Lauder, que declaró haberle obsequiado con un traje y financiado un viaje al extranjero de su hijo Yair.

La Policía, sin embargo, cree que el valor de los regalos de Lauder es mayor de lo que admite e investiga si fueron hechos con expectativas de recibir algo a cambio.

Entretanto, el diputado David Amsalem impulsa una iniciativa para prohibir investigar a jefes del gobierno en servicio, que ha recibido el apoyo del jefe de la coalición gubernamental, el diputado David Bitan, y de la ministra de Justicia, Ayelet Shaked.

Yair Lapid, líder del partido opositor Yesh Atid (que según las últimas encuestas supera en intención de voto al Likud), advirtió de que "si dos primeros ministros seguidos caen por corrupción, será muy difícil restaurar la fe de la población en el gobierno".

Además, afirmó que, si se alarga la investigación, Netanyahu tendrá que dimitir, porque "no puede pasar el tiempo reuniéndose con sus abogados en vez de con los jefes del Mosad y el Shin Bet (Inteligencia), el jefe del Estado Mayor o el ministro de Finanzas", informó el diario Yediot Aharonot.

Este rotativo, recordó hoy las palabras de Netanyahu en 2008 en referencia a las sospechas de corrupción de Olmert: "Este primer ministro está hundido hasta el cuello en investigaciones y no tiene mandato moral para decidir asuntos fundamentales para el Estado de Israel porque hay preocupaciones fundadas de que tomará decisiones en base a sus propios intereses y su supervivencia política y no en el interés nacional". EFE