Fiscalía sueca acusa a exembajadora por reunión con Pekín sobre librero preso

Por EFE lunes 9 de diciembre, 2019

EL NUEVO DIARIO, COPENHAGUE.- La Fiscalía de Suecia presentó este lunes cargos contra la exembajadora en Pekín por organizar sin autorización una reunión secreta en Estocolmo relacionada con el caso del librero sueco-chino Gui Minhai, preso desde hace años.

La acusación formal es por actuación arbitraria en negociaciones con un poder extranjero, un delito castigado con hasta dos años de cárcel y que no se ha usado en Suecia en tiempos modernos, según informó la Fiscalía en un comunicado.

“Un embajador tiene un amplio mandato para representar a Suecia, pero también debe seguir ciertas líneas e instrucciones del gobierno y Exteriores. En este caso consular específico ha excedido su tarea y cometido un delito”, señaló el vicefiscal jefe de la Unidad Nacional de Seguridad, Hans Ihrman.

La Fiscalía había abierto una investigación en febrero, semanas después de que la embajadora Anna Lindstedt fue llamada a consultas tras organizar una reunión entre Angela Gui, hija del librero, y hombres de negocios chinos en la que supuestamente se le pidió no hablar sobre el caso para facilitar la liberación de su padre.

La versión oficial es que actuó por su cuenta y que nadie de Exteriores estaba al corriente, a pesar de que la reunión fue en un céntrico hotel y que la embajadora llevaba días en su país.

Cinco editores y libreros de Hong Kong críticos con Pekín desaparecieron misteriosamente en otoño de 2015 para reaparecer bajo custodia china meses más tarde, aunque todos menos Gui Minhai fueron liberados poco después tras la presión internacional.

RELACIONES TENSAS

Gui aseguró entonces en un mensaje de televisión que había vuelto a China para asumir su responsabilidad por la muerte de una joven a la que supuestamente había atropellado en 2003.

El librero fue liberado en octubre de 2017 tras cumplir una condena de dos años, pero meses después fue detenido de nuevo por las autoridades chinas en un tren, cuando se dirigía a Pekín junto con diplomáticos suecos para realizarse un chequeo médico en la embajada de su país y, desde entonces, ha permanecido retenido.

En una nueva comparecencia ante los medios declaró hace un año que había sido manipulado por las autoridades suecas, que aseguró querían sacarlo del país “de forma ilegal”.

La relación entre Pekín y Estocolmo se volvió a tensar el mes pasado, cuando la ministra de Cultura, Amanda Lind, entregó un premio en ausencia del Pen Club a Gui, pese a las amenazas de represalia del embajador chino, que días después aseguró que los intercambios comerciales entre ambos países se resentirían.

 

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