Felipe VI aboga por concertación con Japón en defensa del orden internacional

Por admin miércoles 5 de abril, 2017

EL NUEVO DIARIO, TOKIO.- Felipe VI apostó hoy por renovar e "impulsar aún más" las relaciones entre España y Japón, dos países "con aspiraciones y puntos de vista compartidos en la defensa de la paz y el orden internacional", así como en su compromiso con el progreso, la justicia, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.

Acompañado por la Reina Letizia, don Felipe se pronunció así en el brindis de la cena ofrecida por los emperadores en honor de los Reyes en el Palacio Imperial, donde Akihito destacó la "cercanía" que siente el pueblo japonés por España y animó a profundizar en un "entendimiento mutuo que fortalezca la cooperación" entre ambos países.

Tras rememorar con "nostalgia" y "cariño" sus viajes a España en las últimas seis décadas y también las visitas a Japón de don Felipe y de sus padres, los Reyes Juan Carlos y Sofía, Akihito se refirió de forma alegórica a la actual floración de los cerezos en su país para desear que la visita de los Reyes sea "muy fructífera" y las relaciones bilaterales "aún más profundas".

Ante los cerca de 150 invitados a esta cena, a la que asistieron los príncipes Naruhito y Masako y el resto de la familia imperial, salvo los menores de edad, don Felipe expresó, en nombre también de la Reina, "afecto y admiración" por los emperadores, a quienes elogió como "ejemplo permanente de servicio a su pueblo y viva imagen del prestigio de su nación en todo el mundo".

Apeló asimismo al 150 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas que se conmemora en 2018 para impulsar la ya rica relación bilateral "y para afianzar la concertación hispano-japonesa en el ámbito multilateral", ya que la paz es, junto al crecimiento y la innovación, una de las "máximas aspiraciones" de los dos países.

"Japón y España comparten una decidida defensa del orden internacional y una forma de estar en el mundo basada en el respeto a los principios y valores de la Carta de Naciones Unidas", subrayó el jefe de Estado español.

Sobre la aspiración de crecimiento, recalcó que ambas naciones cuentan con una "sólida cooperación empresarial" y están comprometidas "con el anhelo de prosperidad y progreso para sus ciudadanos", mientras que, según argumentó, el objetivo de innovación es una apuesta de futuro para conseguir "un mundo con mayores oportunidades para todos" y "más sostenible".

La innovación "también contribuye decididamente al bienestar de las personas", advirtió el Rey, antes de añadir que, más allá de las políticas impulsadas por los Gobiernos, los ciudadanos de España y Japón sienten "un indudable aprecio y una gran atracción mutua".

Los presidentes de las Cámaras parlamentarias y varios miembros del Gobierno encabezados por el primer ministro han acudido a la cena, en la que el Rey llevaba el Collar del Crisantemo, la Reina -que lucía la tiara floral- el Gran Cordón de las Flores de Paulownia, el emperador el Toisón de Oro que le otorgó el Rey Juan Carlos y la emperatriz la Banda de Dama de Carlos III.

Todos los invitados compartieron un menú acompañado por vinos franceses y compuesto por consomé de nidos de golondrina, roti de cordero, ensalada y helado "Monte Fuji", mientras escuchaban un repertorio musical que incluía autores japoneses y españoles como Isaac Albéniz o Pau Casals junto a Joseph Haydn, Georg Friedrich Haendel, Luigi Boccherini, Felix Mendelssohn y Johann Pachelbel.

Los Reyes ya habían mantenido un primer encuentro con los emperadores esta mañana, en el inicio de su programa de tres días de visita de Estado a Japón, cuando Akihito y Michiko recibieron con todos los honores a sus invitados en una ceremonia oficial que combinó el austero protocolo con visibles gestos de cercanía y cariño entre anfitriones e invitados.

Así, tanto don Felipe como doña Letizia saludaron con dos tradicionales besos españoles a la emperatriz, al igual que hizo después la Reina con la princesa Masako, muy sonriente durante toda la ceremonia, a quien con un gesto cariñoso impidió que le dedicara la protocolaria reverencia y a la que dirigió un comentario distendido sobre lo guapa que la veía.

Una reunión con los emperadores en el salón Takeno Ma del palacio dio paso a la visita de los Reyes al museo Miraikan Tokio, donde, tras darles el pequeño androide Asimo la bienvenida con un apretón de manos, conocieron los principales proyectos de cooperación científica bilateral y los últimos avances de Japón en este terreno.