FALPO califica de temeraria denuncia de que lanzarían bomba en la Procuraduría

Por El Nuevo Diario Sábado 13 de Mayo, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTIAGO.-El Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO), calificó este sábado “como ridícula, muy poco seria y calumniosa” la información de que la organización se disponía “a lanzar una bomba” en la Procuraduría General de la República.

Recordó que el matutino El Nacional desplegó una nota su edición del viernes, cuyos detalles atribuye “a fuentes confiables”.

El coordinador general de la entidad de lucha popular, licenciado Víctor José Bretón Gil, dijo que esta información “es temeraria” y que con la misma se busca empañar la lucha que mantiene el Movimiento Verde, al que pertenece el FALPO, contra la corrupción y la impunidad.

Explicó que el diario El Nacional desplegó una nota, tanto en su versión de papel como digital, en la que detalla que en la procuraduría general de la Republica se haría estallar una bomba y sindica directamente al FALPO como responsable de esa acción.

“Con gran asombro recibimos la información de que el compañero Gabriel Sánchez, vocero nacional de nuestro grupo, y Heidy Adon, presidenta del Frente Estudiantil Flavio Suero (FEFLAS), son señalados como la cabeza de este supuesto plan”, sostuvo Bretón al reaccionar sobre lo publicado.

Cree el dirigente comunitario y abogado que, en sus intentos por desarticular la lucha que mantienen los ciudadanos contra la corrupción y la impunidad a través del Movimiento Verde, las autoridades están dispuestas hacer lo que sea, como generar informaciones falsas, hacer montajes, poner drogas a dirigentes y prefabricar expedientes por medio de sus organismos represores.

Bretón recordó que el pasado día 9 de mayo Gabriel Sánchez y Heidy Adon, en su condición de ciudadanos militantes comprometidos, junto a otros jóvenes, ocuparon el antedespacho de la procuraduría general de la Republica, para exigir que se dieran a conocer públicamente los nombres de los sobornados por ODEBRECHT.

“En esa oficina, la cual fue ocupada de forma pacífica y sin interrumpir las labores, los jóvenes fueron agredidos, se apagaron los aires acondicionados y les lanzaron gas pimienta, entre otros maltratos”, agrego.

“La valentía de los jóvenes, la cual admiramos y respetamos, no podía dejar de ser pasada por alto y este es el motivo por el cual filtran la información del supuesto plan, el cual de nuevo nadie cree y que, por el contrario, es una expresión de un gobierno que luce desesperado ante el reclamo de justicia”, insistió Breton en sus declaraciones.

Y a seguidas agrego: La calumnia habla muy mal del Estado y sus organismos de seguridad, sobre todo en este momento que la población exige seguridad ciudadana y que a diario se comenten crímenes y delitos contra las personas y muchos de esto no son resueltos.

El coordinador nacional del FALPO también destaca que la fuente “del mas acto nivel de la Procuraduría” (según El Nacional), que imagina debe conocer algo de derecho, no sabe que una investigación tan grave como esa debió mantenerla en secreto, recopilar más información para así proceder a realizar la solicitudes de órdenes de arresto y allanamiento a estos jóvenes, para así mantener las garantías mínimas de estar dentro de la Constitución y las leyes. “Con eso, al menos, se guardaban las apariencias”.

Para Bretón, informaciones como esas son las que precisamente fortalecen la falta de confianza en la ciudadanía, más cuando se trata de la procuraduría general de la Republica, que es un órgano que está llamado a dirigir la política criminal del Estado.

“El FALPO ratifica el carácter peligroso de este señalamiento a los compañeros Sánchez y Adon, y advertimos que defenderemos su inocencia en el terreno que las circunstancias no las impongan”, sostiene el abogado y dirigente de lucha popular.

Por igual insistió en lo que asegura es “un indeclinable e ineludible compromiso” de continuar la lucha junto al pueblo para que se ponga freno al robo descarado de los recursos del Estado, se recupere lo robado y se castigue con severidad a los involucrados en actos de corrupción, sin importar nombres ni apellidos ni status social o partido político al que pertenezca.