Experta asegura la extrema desigualdad en RD no hace falta sobredimensionarla

Por Luis Brito domingo 23 de junio, 2019

Rosa Cañete Alonso: El país desaprovecha su crecimiento

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El bienestar de la población en República Dominicana no se corresponde a su crecimiento económico, y en opinión de la experta internacional Rosa Cañete Alonso, la “extrema desigualdad” que se vive en el país no hace falta sobredimensionarla.

Aunque reconoce ciertas mejoras en los últimos años, Cañete Alonso asegura que la desigualdad en República Dominicana es el resultado de un modelo económico que no distribuye y de unas políticas públicas ineficaces.

“En otros casos su diseño e implementación están hechos para garantizar privilegios a algunos mientras la mayoría de la población queda excluida de los frutos del desarrollo”, expone la coordinadora regional de OXFAM para el Programa de Lucha contra la Desigualdad y la Captura del Estado en América Latina y el Caribe.

(OXFAM es una confederación internacional formada por 17 organizaciones no gubernamentales nacionales que realizan labores humanitarias en 90 países. Su lema es “trabajar con otros para combatir la pobreza y el sufrimiento”).

Rosa Cañete Alonso habló durante el debate que auspicia  el Centro de Investigación Económica y Social Padre José Luis Alemán, de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, donde ella abordó el tema titulado ¿Hace falta exagerar cuando se habla de desigualdad en la República Dominicana?.

La experta plantea que es urgente poner al Estado en su conjunto a trabajar por el bien común y no al servicio de élites económicas y políticas.

La economista con maestría en desarrollo y ex subcoordinadora de la Oficina de Desarrollo Humano del PNUD en República Dominicana, dijo que la desigualdad está vinculada al modelo económico y a la falta de políticas públicas eficaces para enfrentarla.

Deplora que mientras en desigualdad la República Dominicana tiene un problema similar al resto de los países de América Latina y el Caribe, en crecimiento económico, sin embargo, se destaca positivamente con respecto a toda la región.

“Cada año (RD) lidera la lista de países de la región que más crecen y esto evidentemente tiene un efecto en la pobreza. La pregunta es si lo hemos aprovechado suficientemente, es decir, si la acción del Estado ha facilitado que ese crecimiento económico se haya convertido en bienestar colectivo”, subraya.

Añade que para ello es esencial impulsar políticas que ayuden a distribuir y redistribuir la riqueza, el ingreso y las capacidades.

Manifestó que comparado con 139 países en el mundo la República Dominicana es el décimo que más oportunidades ha perdido para aprovechar su crecimiento económico y convertirlo en mejoras en educación y salud de la población.

En ese sentido, sostiene que la brecha de desaprovechamiento ha ido agrandándose en el tiempo. “El modelo de crecimiento definitivamente muestra fallas para redistribuir y crear capacidades para todas y todos”, complementa.

Apunta que las fórmulas para enfrentar la desigualdad económica no son ningún misterio, especificando que existen dos maneras de hacer que el sistema económico funcione para las grandes mayorías.

“Por  un lado, interviniendo en la forma en que se producen el ingreso, la riqueza y las capacidades; o bien, una vez producidas, aplicar políticas que garanticen un reparto más justo de ellas: la llamada redistribución”, argumentó.

Explicó que la principal política de distribución es la política de empleo, y que para redistribuir la más efectiva es la política fiscal.

Reveló que un Informe de Global de Ultra Riqueza realizado por UBS y Wealth X,  en el año 2014 existían en la República Dominicana 265 multimillonarios (con 30 millones de dólares o más) y que los ingresos generados por su riqueza eran tan extremamente altos en comparación con el resto de la población que, una persona dominicana del 20% más pobre del país tendría que trabajar 214 años para poder ganar lo que gana en un mes uno de los multimillonarios dominicanos.

“Para hacernos una idea, la riqueza acumulada de estas 265 personas equivale a: 13 veces la inversión pública anual en educación, 17 veces la inversión pública en salud o al 49% del PIB. Lamentablemente, ante estas cifras no es necesario sobredimensionar la extrema desigualdad que existe en el país, esa que viven cada día Santos y Altagracia”, deplora Rosa Cañete Alonso.

 

MÁS SOBRE ROSA CAÑETE ALONSO:

Es investigadora de varios de sus Informes de Desarrollo Humano. Especializada en incidencia política y el análisis y diseño de políticas públicas para enfrentar la desigualdad y la pobreza.

Ha desarrollado y dirigido investigaciones sobre poder, democracia, desigualdad, género, fiscalidad, políticas sociales y desarrollo territorial especialmente en América Latina y el Caribe.

Es profesora universitaria y Responsable Regional de Desigualdad, Fiscalidad y Captura del Estado para Oxfam, autora de los informes Privilegios que Niegan Derechos y Democracias Capturadas e investigadora asociada del Centro de Estudios Padre Alemán de la PUCMM.

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