Exhortación a Santiago que luce dormido ante un atropello

Por Ramón Antonio Veras domingo 20 de octubre, 2019

1.- Los pueblos, en el curso de su historia de lucha política y social, en reclamo de sus derechos y libertades, adoptan diferentes posiciones y aplican los métodos más diversos. En ocasiones observamos que las masas populares se muestran muy activas, decididas para hacer realidad sus reivindicaciones. Pero, a veces, también es posible advertir en ellas indecisiones para materializar sus exigencias.

2.- Santiago de los Caballeros, es un ejemplo claro de las variadas actitudes de las comunidades en su afán para alcanzar sus pretensiones en el orden político o social. Los santiagueros y las santiagueras históricamente han enseñado sus fibras cívicas y democráticas en su esfuerzo por ver hecho realidad sus deseos a una vida mejor en lo material y espiritual.

3.- Partiendo del tradicional fervor para hacer efectivos sus fines perseguidos, sorprende ahora la tibieza que exhiben mis coterráneos, los habitantes de la ciudad de Santiago, ante un problema que les afecta y está a la vista de todas y de todos. La frialdad se está imponiendo hoy ante el celo ardiente de nuestros comunitarios de ayer.

4.- No se explica cómo los hombres y mujeres de Santiago, han aceptado sin protestar que durante varios meses permanezca cerrado un tramo importante de su calle céntrica principal, la calle Del Sol. La indiferencia ante semejante situación desdice mucho de la sociabilidad, el respeto que debe exigir todo ciudadano o ciudadana ante el desprecio al derecho a su libre circulación.

5.- Si una libertad tan elemental como es la del libre movimiento vehicular no es demandada, ¿qué se puede esperar al reclamar otros derechos de mayor contenido y que exigen más profundidad de comprensión social y política? La pasividad envía a veces un mensaje de cansancio, pero también de una despreocupación que llega hasta la indiferencia.

6.- Cada santiaguero o santiaguera, que al conducir su vehículo de motor de oeste a este por la calle Del Sol, y se vea impedido de entrar libremente al elevado, o moverse por la parte lateral del mismo, debe hacerse la pregunta ¿por qué tengo yo que tolerar este abuso de quien sin ningún derecho me ha cercenado mi libertad de tránsito?

7.- Ante la perturbación causada por una conveniencia particular, el amor propio debe tomar su imperio para que los habitantes de la ciudad de Santiago de los Caballeros, demostrando su hidalguía, demanden enérgicamente de las autoridades correspondientes que termine el atropello que impide el tránsito de oeste a este de vehículos de motor por un espacio de la prolongación de la calle Del Sol.

8.- Lo mejor del pueblo de Santiago de los Caballeros tiene justos motivos para encabritarse; sentirse molesto; mantenerse enfurecido y altamente indignado por el abuso que constituye hacer imposible la libre circulación vehicular por un tramo importante de la calle Del Sol.

9.- Este escrito vale exhortación a indignarse a los hombres y a las mujeres de Santiago que tienen conciencia cívica, pero que ahora están demostrando despreocupación ante un abuso incalificable.

Por: Ramón Antonio Veras

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