Excusa legal de la provocación y propuesta de Código Penal

Por Gregory Castellanos Ruano

El actual Código Penal al referirse al homicidio prescribe:

“Art. 295.- El que voluntariamente mata a otro, se hace reo de homicidio.”

Y en cuanto a la pena aplicable dicho actual Código Penal dispone:

“Art. 304.- (Modificado Ley No. 896 de 1935)…”

Párrafo II.- En cualquier otro caso, el culpable de homicidio será castigado con la pena de trabajos públicos.

“Art. 18.- La condenación a trabajos públicos se pronunciará por tres años a lo menos y veinte a lo más.“

Por la modificación introducida por la Ley No. 224 del veintiséis (26) de Junio de mil novecientos ochenta y cuatro (1984) para derogar los trabajos públicos se debe entender que donde el Código Penal hable de “trabajos públicos“ se entenderá “reclusión“, pues, en efecto, los Artículos 106 y 107 de dicha Ley No. 224 disponen de las siguientes respectivas maneras:

“Artículo 106.- Se suprime la pena de trabajos públicos. En lo sucesivo las penas aflictivas e infamantes serán solamente la detención y la reclusión. En todos los casos que el Código Penal o leyes especiales señalen la pena de trabajos públicos deberá leerse reclusión.

Artículo 107.- La presente ley deroga toda legal disposición anterior que le sea contraria en todo o en parte.“
Es decir, que la pena actualmente aplicable al homicidio oscila entre un mínimo de tres (3) años a un máximo de veinte (20) años de reclusión.
En la propuesta de Código Penal que cursa en el Congreso Nacional la pena del homicidio es aumentada con la siguiente redacción:

“Artículo 98. Homicidio. Quien mata dolosamente a otro comete homicidio. El homicidio será sancionado con diez a veinte años de prisión mayor.“
Como se puede apreciar en esa redacción: es obvio que la penalidad del homicidio es aumentada ya que el mínimo es subido de los tres (3) años que actualmente dispone el Código Penal vigente a diez (10) años.
Pero en la referida propuesta de nuevo Código Penal desaparece la excusa legal de la provocación como tal “excusa legal“ que actualmente prevé el Artículo 321 del Código Penal y tampoco se menciona a dicha provocación expresamente como tal “provocación“.
En el Código Penal vigente se instituye y se regula dicho excusa legal de las siguientes maneras:

“Art. 321.- El homicidio, las heridas y los golpes son excusables, si de parte del ofendido han precedido inmediatamente provocación, amenazas o violencias graves.“
“Art. 326.- (Modificado Ley No. 64 de 1924). Cuando se pruebe la circunstancia de excusa, las penas se reducirán del modo siguiente: si se trata de un crimen que amerite pena de treinta años de trabajos públicos o de trabajos públicos, la pena será la de prisión correccional de seis meses a dos años. Si se trata de cualquier otro crimen, la pena será la de prisión de tres meses a un año. En tales casos, los culpables quedarán por la misma sentencia de condenación, sujetos a la vigilancia de la alta policía durante un tiempo igual al de la condena. Si la acción se califica delito, la pena se reducirá a prisión correccional de seis días a tres meses.“

Cuando en el Código Penal vigente se habla de “provocación“ se habla de la causa que genera una `emoción violenta` en aquel que sufre dicha provocación.

Dicha previsión de la provocación alude a tres situaciones que pueden generar la emoción violenta: “provocación, amenazas o violencias graves“; es decir, que, aparte de la provocación en sentido estricto, también se consideran “provocación“ “las amenazas“ (que son coacciones psicológicas, violencias psicológicas) y las “violencias graves“. Se conceptúa que dichas tres situaciones provocan, generan un estado de emoción violenta en el promedio de las personas normales sujetas a la incidencia o influjo de una de dichas tres situaciones y de ahí la indulgencia que se tiene en el actual Código Penal para con aquél que ha obrado por uno de dichos tres estímulos.

En prácticamente casi todos los códigos penales del mundo se tiene esa indulgencia para quien obra bajo la generación en él de una emoción violenta, pues la emoción violenta es considerada como una expresión concreta de “imputabilidad disminuida“.

Si la propuesta de Código Penal nuevo fuera aprobada por el Congreso Nacional y promulgada por el Poder Ejecutivo nos encontraríamos con que ese hipotético nuevo Código Penal no contemplaría la provocación en dichas tres modalidades como excusa legal atemperadora de la punición y que, en esa misma línea, la específica regulación reductora de pena contenida en el presente Artículo 326 no regiría puesto que, como es obvio, dejaría de existir.

¿Cuál sería, pues, en la propuesta de Código Penal nuevo si este llegara a ser tal Código Penal, la suerte del que bajo un estado de `emoción violenta` comete homicidio a consecuencia de una de esas tres modalidades de provocación?

El eventual Código Penal nuevo lo único que prevé para moderar las penas que contempla en cada uno de sus tipos penales es un régimen de “circunstancias atenuantes“ lacónico, pues se expresa de la siguiente manera:

“Artículo 60. Reducción o sustitución de la pena. El tribunal podrá reducir o sustituir las penas aplicables si la infracción se sanciona con una pena no mayor a los diez años de prisión. En este caso, el tribunal podrá eximir o reducir la pena conforme a los criterios establecidos en el Código Procesal Penal.

Párrafo. El tribunal podrá sustituir o reducir las penas aplicables a la escala de la pena de prisión mayor inmediatamente inferior, según la clasificación de la penas de prisión mayor dispuestas en este código, si la infracción se sanciona con una pena superior a los diez años de prisión mayor y se prueba en el juicio la existencia de circunstancias atenuantes extraordinarias relativas al imputado. El tribunal podrá proceder de igual manera si el sujeto pasivo de la infracción ha dado su legítimo consentimiento, obrado con imprudencia, asumido el riesgo creado por el autor, o ha estado en control de las circunstancias o hechos específicos que han rodeado la infracción cometida en su contra.“

“Artículo 394. Aplicación de circunstancias atenuantes y reincidencia en remisión de leyes existentes. Para los casos en que alguna ley remita a la aplicación de las excusas y circunstancias atenuantes previstas en los artículos 326 y 463 del Código Penal del 20 de agosto de 1884, las disposiciones aplicables en lo adelante son las contenidas en los artículos 59 al 61 de este código. …“ (Es el primer párrafo de dicho Artículo 394 de la propuesta en cuestión.)

Del Artículo 60 de la propuesta de Código Penal nuevo tenemos entonces que en caso de un homicidio causado por una emoción violenta generada por una de las referidas tres (3) modalidades de provocación el caso en cuestión estaría regido por la parte de dicho Artículo 60 que dice: “si la infracción se sanciona con una pena superior a los diez años de prisión mayor y se prueba en el juicio la existencia de circunstancias atenuantes extraordinarias relativas al imputado “.

Es decir, que de algo bien reglamentado por el Código Penal vigente pasaríamos a una zona brumosa donde el capricho del juez o tribunal tendría la hegemonía. Veremos jueces desconocedores de lo que es la `provocación` en las tres modalidades referidas por el vigente Código Penal: cometiendo atropellos contra los abogados que intenten explicarle lo que es la `provocación` y lo que es la emoción violenta que ella despierta; cometiendo atropellos contra imputados al desconocer lo que es la `provocación` y lo que es la emoción violenta que ella despierta; veremos arbitrariedades de todo tipo; veremos de todo. Debo de (no recordarle, sino) hacer del conocimiento de nuestros legisladores que producto del adoctrinamiento de los jueces y fiscales bajo el Código Procesal Penal (CPP) vigente dichos funcionarios salen con una formación sólo procesalista (la inmensísima mayor parte desconoce el Derecho Penal Material que emerge de la legislación penal) que ha originado toda una caterva de interpretaciones rarísimas y espeluznantes donde se juega con el destino de la parte a quien se le quiere hacer daño en un proceso (lo digo de esa manera porque la realidad es que en la República Dominicana ya no existe Justicia: esta, por otra parte, ha sido penetrada y pervertida por políticos con oficinas de abogados abiertas para servirse obscenamente de las relaciones que tienen con jueces alineados políticamente en tal o cual sentido; aquí hay oficinas de abogados que han diseñado un Poder Judicial para arrodillarlo a su servicio y de ello han creado una literal `mina de oro` de donde extraen oro de altos quilates para sus bolsillos, sus cuentas bancarias directas y para las cuentas bancarias que tienen con testaferros); por lo que con algo tan genérico y etéreo como esa parte del Artículo 60 de la propuesta de Código Penal nuevo sólo queda imaginarse el desastre que habrá en la comprensión sobre lo que es la `emoción violenta` generada por una de las tres modalidades supra-referidas de provocación.

Esto que trato aquí sobre la provocación es una, tan sólo una, de las tantas imprevisiones, de las tantas lagunas y de las tantas imprudencias en que se incurrió al redactarse la propuesta de Código Penal que cursa en el Congreso Nacional y por lo cual infiero que tal parece que la inmensa mayoría de los abogados que conocen la materia Penal no ha leído dicha propuesta, pero cuando eso esté vigente la realidad diaria irá hablando y señalando con precisión dichas imprevisiones, lagunas e imprudencias.

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano

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