Evitar el caos

Por Balbueno Medina Martes 21 de Febrero, 2017

En nuestro país se están produciendo acontecimientos que precisan del profundo análisis y la ponderación de quienes se sientan identificados y comprometidos con el porvenir de la nación.

Decimos esto, porque hay sectores que pretenden crear un clima que ni siquiera a ellos mismos les conviene, debido a que parecen monstruos sin cabezas, que de presentarse cualquier situación, ni podrán enfrentar.

Pese a eso, viven promoviendo movimientos de agitación con el objetivo de capitalizar el disgusto de la población respecto a la indignación que producen los actos de corrupción y la impunidad que se producen en el seno de nuestra sociedad.

Los que de esa manera piensan y actúan solo persiguen provocar el casos y el desasosiego en la población dominicana, porque están viviendo en el pasado o a lo mejor esperando que se reediten los hechos de abril del 1984, cuando el pueblo se lanzó a las calles luego de regresar del asueto de Semana Santa.

En las mentes de esos malos dominicanos todavía retumban las imágenes de ese fatídico acontecimiento que dejó cerca de 200 muertos, saqueos de tiendas y a la ciudad de Santo Domingo totalmente arrabalizada, sumida en un verdadero caos.

Eso verdaderamente no lo queremos los ciudadanos que pensamos en el porvenir de este país y contrario a quienes han querido que con el malestar que se ha creado en la sociedad dominicana lleguemos al caos, apostamos al dialogo y a la convivencia armónica de todos los sectores para que le busquemos una solución a los problemas que han generado el disgusto de la población.

Este cierto que en estos momentos estamos viviendo en una etapa donde la corrupción y a la impunidad parecen haber colmado la paciencia de la gente que considera que esos flagelos son una real amenaza para el futuro de la nación, pero eso no nos obliga a tener que jugarnos de una buena vez y por todo lo poco que hemos logrado en materia de crecimiento democrático, estabilidad política y económica que ha conseguido el país después de tantas luchas por la libertad.

En tiempo de hacer un alto en esta carrera alocada que llevan muchos sectores de la política y algunos grupos de la sociedad civil, porque azuzar a un movimiento que por lo visto carece de dirección y liderazgo seria perjudicar para las presentes y futuras generaciones de dominicanos, porque de venir el caos, cualquier cosa podría ocurrir.

Los que se han enrolado en esos procesos, que son legítimos y que han suscitado el respaldo de un pueblo sano que aspira a que las cosas marchen dentro de la decencia y la buena moral, buscando pescar en rio revuelto que no se olviden que una gran mayoría del pueblo dominicano ha perdido la fe en los políticos conocidos.

De presentarse cualquier situación que amerite una toma de decisión forzosa por parte del pueblo dominicano, no es verdad que el futuro de la nación será puesto en manos de uno de esos políticos desacreditados, por lo que podríamos correr el riesgo de caer bajo el mando de cualquier improvisado que demuestre estar más de cerca con el pueblo.

Es por esa razón, que debemos enfrentar la corrupción y la impunidad demandándole al gobierno con respeto y responsabilidad que asuma la defensa de todos los sectores que respaldamos que se acometan las acciones judiciales contra todos los que han estafado al Estado dominicano a través de la venta de los terrenos de los Tres Brazos y los sobornos recibido por parte de la empresa Brasileña Odebrecht.