Estrellas que desde siempre me iluminan

Por Carlos Martínez Márquez lunes 13 de noviembre, 2017

’La música es como la música, debe ser compuesta con el oído, con el sentimiento e instinto, no con reglas’’. Samuel Butler

Creo, que además lo que siento por el arte de escribir, conectar con el pensamiento y la emoción, pongo mis oídos al servicio de la música, cuya pasión por ella, ha sido desde muy chico. A veces creo haber escogido, el oficio equivocado, de todas las cosas que he realizado en toda mi vida. En todo trayecto que he recorrido, llevo siempre en mis bolsillos, las notas musicales de lo que siempre me apasiona: lo anglosajón, lo tropical y el jazz progresivo y fusionado.

He sido muy exigente con mis gustos, porque me identifico con lo que consumo para mis oídos. ‘’La música va con la personalidad de cada quien’’. Se escoger la ropa que combina con las partituras, que brotan del pentagrama y el ritmo que coquetea con mis calzados, para irme apoderando de esa sensación de intérprete pasivo, y petrificado en los tiempos… que me hacen evolucionar en cuanto a lo que escucho.

El desarrollo de mi intelecto, me lleva a otro nivel; cada vez que escucho música de mi preferencia, acudo a mi pequeña y angosta oficina doméstica, en la que debo utilizar mi computadora portátil al instante  y plasmar mis ideas; las mismas retratan mi estilo de vida y mi forma de ser. La ecuanimidad en estos tiempos, es difícil obtenerla, por estar la gente, viviendo en una vorágine de carencias existenciales, llevando a la sociedad al despilfarro, por la vía de la violencia. Mi gran refugio y escondite, es ella. Sus notas, me hacen trasladar donde yo desee estar y percibirla.

Me siento muy afortunado, de tener un sentido singular, en la que invierto parte de mi tiempo, escuchando- estrellas en los distintos géneros, con los cuales crecí, concomitantemente.

La música me cautiva, y al escucharla y disfrutarla, genero dopamina, que no es más que un neurotransmisor que estimula mis emociones. La música es terapéutica en cada momento. Se ha demostrado que la productividad en el trabajo, aumenta cuando sentimos esa clase de estímulos al escucharla. Que garantía tiene el ser humano de sobrellevar una vida sosegada, cuando constantemente, lo bombardean con noticias desagradables y de violencia? Simplemente, se deprime. La música tonifica el espíritu de un modo especial y meramente sublime, cuyas melodías podemos asociarlas en diferentes etapas de nuestras vidas.

Hoy, mientras escribo mis notas dedicadas a los amigos lectores de este diario, me desperté con uno de los grandes de la música contemporánea. Niño prodigio, nacido en la ciudad de Pittsburgh, Pennsylvania, que a la edad de 7 años empezó a tocar la guitarra y que a sus 74 años llega como un sólido y gran prestidigitador de la acústica. George Benson, músico, cantante y compositor, que desde sus inicios como profesional, incursiono en los géneros rhythm & blues, soul, funk y jazz. Un gran genio y maestro en su oficio.

Más luego me pongo a escarbar y oh! Sorpresa, el recién fallecido (en este mismo año) el legendario músico vocal y jazz, Al Jarreau, que tras cuatro décadas fue galardonado con siete Grammy, su presencia en los escenarios cultivo respeto y admiración, por una gran legión de fans, unidos a una clase culta, en donde hacia sus presentaciones. Su estilo único e inigualable, utilizando su voz produciendo efecto en la música que iba acompañándole. Bobby McFerrin me acuerda mucho a ese estilo que impuso Jarreau.

Por último, al finalizar el día, con la puesta del Sol, no pudo quedarse fuera de mi carpeta selecta de estrellas, mi gran ídolo, el príncipe, Michael Jackson. Cerré la tarde con lo que aparentemente seria su última aparición, en un escenario, en donde solo acudieron sus productores, bailarines y el equipo de trabajo como público, de lo que sería el gran reencuentro con los fans de todo el planeta. No me canso de ver tantas veces sea posible, ‘’This is it’’. Nunca había visto a mi ídolo realizando ensayos, que engrifan y me hacen lagrimear. The King of pop (La estrella del pop)  dueño del estilo único ‘’Moon Walk’’ a quien  imite en mi época de chico, al parecer, tenía otros planes y era una cita con la muerte. El mundo, quedo petrificado, al saberse sobre lo de su fallecimiento. Ahí está su legado, y serán verdaderos clásicos para sentir su presencia siempre. Michael y otros que partieron a destiempo, dejaron una impronta difícil de superar en años. La música es grandiosa. Nos toca desde lo más profundo de nuestro ser. Nos hace cambiar de perspectivas y vemos las cosas en diferentes ángulos y distintos colores, en cualquier estación del año.

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