¿Está la Oficina Nacional de Estadística en condiciones para hacer el censo nacional de población y vivienda este año?

Por José María Suriel Rodríguez

El censo de población y vivienda, ejercicio que se desarrolla desde la antigüedad, se describe como la enumeración y caracterización de las viviendas, los hogares y las personas de un país en un periodo específico. A través de este interesante ejercicio estadístico, el país obtendría informaciones valiosas para la planificación y el diseño e implementación de políticas públicas, hacer proyecciones de población, indicadores geográficos, demográficos y económicos. Además, el mismo servirá de marco muestral para el sistema de encuestas de hogares que realiza la propia ONE y el Banco Central, así como las encuestas que realizan otras instituciones del estado, organizaciones políticas, organizaciones no gubernamentales, universidades, investigadores particulares y consultores empresariales e institucionales.

Un proyecto censal, se basa en la planificación previa e integración de procesos; tareas vinculadas y coordinadas entre sí, bajo tiempos previamente establecidos para el levantamiento, así como el presupuesto asignado, dependiendo de las directrices que se hayan elaborado, como son: la actualización cartográfica, los recursos materiales, recursos humanos a utilizar, la logística de implementación, el monitoreo y evaluación, cronograma y ejecución presupuestaria.

Ante estos últimos señalamientos, dado el tiempo que ha definido la ONE para convocar a quienes se animen a participar en el X Censo Nacional de Población y Vivienda, faltando tres meses de la fecha establecida para el levantamiento, nos preguntamos: ¿Está la ONE realizando las tareas del censo con tiempo suficiente para reclutar el personal requerido a nivel nacional (encargados provinciales, encargados municipales, encargados de polígones, supervisores de áreas y empadronadores), organizar el trabajo de campo, habilitar oficinas operativas en las provincias y municipios y dar buena capacitación de trabajo de campo en el manejo de los dispositivos electrónicos que se usarán, así como en la correcta interpretación de la cartografía censal para garantizar la cobertura total de las viviendas y la población, y asegurar la calidad de los datos?

El país tiene suficiente experiencia en la realización de censos que, de manera periódica se vienen realizando desde el año 1920. En este sentido, la ONE, olvidando cualquier diferencia pasada, debió convocar a los expertos nacionales que tienen en esa materia; muchos de los cuales han tenido que ver con los últimos censos nacionales de población y vivienda, como son: el doctor Francisco Cáceres Ureña, el doctor Antonio Morillo Pérez, Danilo Duarte, Darío López, Zenón Ceballos, Juan Faustino Polanco, Juan Lugo, entre otros. De igual manera, debió integrar a ese equipo a los expertos de la Escuela de Estadística de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), que pueden aportar conocimientos en la materia.

Bajo esta interrogante y esperando estas humildes letras lleguen al principal mandatario del país, presidente Constitucional Luis Rodolfo Abinader Corona, sería prudente ponderar levantar el censo durante el primer trimestre del año 2023; la improvisación es mala consejera.

Además, aprovechar lo que resta de año para realizar la mejor de las selecciones del personal que estará a cargo de levantar las informaciones nacionales que, como se expuso anteriormente, de estas dependerán en gran parte las próximas políticas públicas a ejecutarse en la República Dominicana y con esto ver la redistribución espacial de la población, especialmente en temas como la migración interna, uno de los temas trascendentales en censos de población y que suelen pasar por desapercibido por gran parte de los investigadores y la población en general. Las características educativas, económicas, así como indicadores demográficos derivados de la mortalidad, fecundidad y migración interna e internacional, se desprenderán del resultado de este ejercicio. Por lo general y según la experiencia de países de la región, algunos eventos se realizan hasta con un año de anterioridad, siendo la capacitación un pilar importante en el levantamiento de estudios de investigación pues de este depende en gran parte la calidad con que provenga el dato desde terreno.

Para el IX Censo Nacional de Población y Vivienda realizado entre los días 1 y 7 de diciembre del año 2010, el proceso de reclutamiento y selección del personal se efectuó entre los meses de marzo y noviembre de dicho año, donde se hizo uno de los mejores ejercicios a fin de garantizar buena calidad en las informaciones recolectadas, como lo fue la capacitación por escala, donde en primera instancia se habilitaron instructores nacionales a fin de que cada uno manejara las mismas informaciones y los mismos mandatos con el objetivo de producir conocimiento entre los encargados de provinciales, encargados municipales, encargados de polígonos, supervisores y empadronadores, que fue la estructura usada en aquel entonces. Ante esto último, señor presidente, ¿Quiénes serían los encargados provinciales para el X Censo Nacional de Población y Vivienda que se tiene previsto levantar en noviembre de este año 2022? ¿Quiénes estarán como encargados municipales? ¿Cómo piensan seleccionar, capacitar y manejar 35,000 plazas de trabajo en tan poco tiempo?

Estas son algunas preguntas, que no solo a mí me ocupan la mente, sino a gran parte de los que les emocionan los datos y viven la investigación científica como su vida misma. El motivo de este mensaje no es una crítica al censo como tal, sino más bien, a eficientizar el recurso humano y brindar una mejor capacitación derivada de la buena selección del personal y nunca politizar estos eventos.

“El censo es de todos, hagamos lo mejor por el país”.

Por José María Suriel Rodríguez

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