España exige disolución de ETA tras anunciarse desarme definitivo de la banda

Por El Nuevo Diario viernes 17 de marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, MADRID.- Cinco años y medio después de anunciar el fin de sus acciones violentas, el anuncio del desarme definitivo de ETA ha generado hoy en España una fuerte oleada de reacciones, marcadas por la prudencia del Ejecutivo y las fuerzas políticas, que exigen a la banda terrorista que se disuelva definitivamente.

El Gobierno español recibió hoy "con cautela y prudencia" el anuncio de ETA aunque advirtió que no modifica "ni un centímetro" su posición, esto es, la exigencia a la banda para que se "desarme y se disuelva", según señaló el portavoz del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo,

Más contundente, por la tarde, fue el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy: "ETA ha decidido, y así lo ha dicho, desarmarse unilateralmente. Que lo haga, y de paso que se disuelva; y el Gobierno de España lo que hará es lo que ha hecho siempre, porque la ley es igual para todos".

Desde que ETA anunció el fin de sus acciones violentas hace cinco años y medio, los cuerpos y fuerzas de seguridad ha proseguido con la persecución policial y judicial de sus miembros y su entorno. En total, se han desarrollado siete operaciones contra la banda, que en sus más de cincuenta años de historia asesinó a 858 personas.

La última operación policial contra la banda fue en la población francesa de Louhossoa, donde cinco personas fueran detenidas cuando iban a inutilizar un arsenal de armas. Uno de los detenidos es el miembro del movimiento ecologista y social "Bizi!" Jean-Noël Etcheverry, "Txetx", que hoy fue el encargado de transmitir el anuncio de la banda en "Le Monde".

La mayoría de los partidos coincidieron con la postura del Gobierno, y han pedido a la banda terrorista que, además de desarmarse, se disuelva.

El portavoz del socialista PSOE (líder de la oposición), Antonio Hernando, pidió hoy "prudencia" ante el anuncio y ha añadido que, de confirmarse el desarme, es una noticia "relevante" pero "llega tarde", porque "hace seis años que tendría que haberse producido".

De un modo similar se han pronunciado el resto de fuerzas políticas; formaciones de izquierdas como Podemos e Izquierda Unida han pedido también a las administraciones que faciliten el proceso y se ponga fin a la política penitenciaria de presos de la banda, la mayoría en cárceles alejadas del País Vasco y cuyo acercamiento es una de las peticiones históricas del proceso.

Las declaraciones más optimistas de hoy procedieron del presidente del Gobierno de la región del País Vasco (norte), Iñaki Urkullu, y del líder independentista Arnaldo Otegi, que otorgaron credibilidad al anuncio.

Urkullu (PNV, nacionalista conservador), que según indicó estaba informado del plan de ETA, pidió a los gobiernos español y francés "altura de miras y canales de comunicación directos" para lograr "este objetivo de valor histórico".

El dirigente vasco apostó por un desarme "unilateral, irreversible, completo y legal" y aseguró que su gobierno "estará atento y vigilante a su evolución" y "hará todo cuanto esté en su mano para que llegue a buen puerto, aún y cuando no todo esté en su mano", añadió.

El líder independentista vasco Arnaldo Otegi confió también en que el anuncio de la banda se lleve a cabo "hasta el final", y "con la implicación" de los gobiernos regionales de País Vasco y Navarra (norte).

Por contra, Otegi no espera "gran cosa" de los Gobiernos español y francés, pero quiere pensar que "no pondrán obstáculos añadidos a un acontecimiento histórico", indicó.

El líder independentista vasco hizo un llamamiento a que "todo el mundo esté a la altura y anteponga los intereses del país a los personales y partidistas".

La Fundación Víctimas del Terrorismo (FTV), una de las más importantes de España, cree que la decisión de ETA es "consecuencia de la derrota" de la banda ante el Estado de derecho y las fuerzas y cuerpos de seguridad españoles, según ha indicado su presidenta, Mari Mar Blanco, cuyo hermano fue asesinado por ETA en 1997.

Un extremo en el que coincide la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC), quien han señalado en un comunicado: "Han preferido entregar ellos las armas sin sufrir más detenciones ni tampoco más humillaciones e intentado apuntarse un tanto que hace tiempo tenían perdido. Que no engañen a nadie (…) es el gesto final de una derrota".

La banda terrorista ETA, cuyo objetivo es lograr la independencia del País Vasco, ha asesinado a 858 personas y a herido a miles en las últimas cinco décadas.

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