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Por qué esas expresiones de satisfacción: amplias risas en los encartados locales Odebrecht

Por Rolando Fernández Martes 18 de Julio, 2017

Es bien sabido que, se puede reír por diversos motivos, entre los cuales están: un buen chiste; una narración, o cuento bien elaborado; alguna comedia humorística inductora que impacte en verdad; diferir acciones por enfados, enojosos presentes, etc. – amenaza sutil -; o, de los demás congéneres, a manera de burla, cuando a esos se les considera como estúpidos.

En ese tenor, cualquiera se preguntaría por cuál de esas razones, o quizás otras muy bien disimuladas, se estarán riendo, y celebrando, algunos de los supuestos encartados en el mayúsculo caso de corrupción y sobrevaluación Odebrecht a nivel local, desde que la Suprema Corte de Justicia del país, en un proceso de apelación, les variara las medidas de coerción que les fueran impuestas en principio por el juez especial designado, Francisco Ortega Polanco, en su oportunidad.

¡No es que fueran liberados totalmente para eso!, a pesar de las modificaciones introducidas después, por lo que se aprecia podría ser la causa última señalada. También aplicaría considerarle, yendo un poco más lejos, como una forma de disfrazar los resentimientos, o rencores generados, por solo haber sido ellos los inculpados de momento, mientras los demás, que deberían acompañarles, y que sería lo justo a su entender, se mofan de sus padecimientos. Una forma de decir, ¡ya nos veremos más adelante!

Otra, creerán haber salido del fango por completo en su apreciación, cuando, por lo que se puede advertir, como el flujo de informaciones constante sobre esa mafiosa empresa brasileña, confesa, y sus deleznables andanzas por toda América Latina, cada vez se torna mayor, y se deja entrever en los datos ofrecidos, una amplia complicidad a nivel nacional, que evidentemente los embarra de manera casi irrefutable.

O, será que piensan en que se pude continuar jugando con la inteligencia de los dominicanos, como si todos fueran tarados; y, que logrando embaucar a esos tontos, quedarían limpios. ¡Qué esta vez también les será tan fácil engatusar a los demás! ¡Qué esperen que suba la marea, y que todo el largo proceso judicial que les espera termine, ¡a ver hasta dónde les va cubrir el mayúsculo escándalo internacional!

Mientras los sometimientos judiciales y apresamientos a los “gordos” sindicados, con respecto a la corrupción, lavado de activos, soborno y sobrevaluaciones,  asociadas todas esas linduras con Odebrecht y a las operaciones de Lava Jacto, continúan  “viento en popa” en el exterior, con muestras fehacientes de última, como por ejemplo las condenas de Ignacio Luna Da Silva (sentenciado a 9 años, solo por uno de los procesos judiciales pendientes), y Ollanta Humala,  enviado a la cárcel junto a la esposa Nadine Heredia, aquí el teatro “volibolero” procesal penal relativo prosigue, al grado de no saberse en estos momentos en qué pie está parado, como se dice popularmente.

En Dominicana, toda la selección de semi-procesados hasta ahora, como los intocables que se tienen, por razones políticas, y económicas de “gran calado”, se consideran autoinocentes, y son defendidos a rajatabla por  baterías de abogados pagados, alegándose una serie de argumentaciones que chocan de frente con el gran cúmulo de informaciones procedentes de fuentes confiables, como las “calderas justicieras” de Brasil y los Estados Unidos, países que han estado participado como protagonistas ante los tentáculos corruptos de la mafiosa empresa  brasileña Odebrecht , como la cuestionada organización de “Lava Jacto”.

Ante esa pantalla de inculpabilidad alegada que ostentan esos “magnates” del patio, las risas burlonas se dejan sentir con ahínco, como diciéndoles a los ciudadanos de este país, “esos si que están pendejos; nosotros representamos el gran poder político y económico a nivel nacional, contra el que no van a poder”.

Claro, han encontrado el concurso, si es que cabe la analogía, del Ministerio Público local, al elaborar un expediente acusatorio, que la generalidad de los conocedores sobre Derecho ha encontrado mostrenco, muy débil para sostener las acusaciones que se han formulado. Y claro, con la decisión a posteriori en apelación de la magistrada Miriam Germán Brito, y demás, se invitó a continuar, aunque de manera algo sutil, profundizando las investigaciones. ¡Tremendo mensaje!

Muchos entienden que, todo ha sido adrede por parte de la Fiscalía, precisamente para que se desvanezcan los procesos a nivel de los tribunales de la República; y, que los encartados puedan quedar absueltos por completo, ya que todos son partes de la orquesta gobernante actual en el país, salvo las excepciones dizque pertenecientes a la oposición.

Ahora, que los sindicados como presuntos culpables hasta el momento, que piensan haber ganado terreno con la decisión última de la Suprema, no se estén riendo con toda la boca, creyéndose liberados – si es por esa concepción el motivo de las risotadas -, de ese “ciclón fraudulento” con mangas internacionales, que lo de aquí está por venir, y no muy tardío.  ¡Solo hay que sentarse a esperarlo!

Entre los dominicanos se tendrá que hacer cuánto judicialmente proceda; o, deberán acogerse a las consecuencias y presiones con origen en el exterior, donde sí que las cosas referentes al escándalo Odebrecht,  y Lava Jacto, se está manejando de forma muy distinta al teatro judicial que se ha venido escenificando en Dominicana, a pesar de los pesares.