Es una intromisión, no otra cosa

Por Luis Brito martes 23 de octubre, 2018

Por menos de lo que dijo Franklin Mirabal, fue suspendido, en el año 2010, el narrador Rubio Blondie cuando en una transmisión para los Gigantes de San Francisco refirió, o infirió, un caso que se entendió inapropiado, al menos en ese escenario.

En el caso de Franklin, éste olvidó o se quiso hacer el “loco” con respecto a reglas y códigos que rigen muy claramente dentro de la Liga de Béisbol Profesional para quienes forman parte de LIDOM, como ocurre, por ejemplo, en Grandes Ligas, y Mirabal, en su condición de narrador de los Tigres del Licey, es parte de esa estructura.

El anuncio de su suspensión nada que ver con lesionar la libertad de expresión, pues en un mundo globalizado en materia de comunicación ese motivo no tendría sentido, sería un absurdo.

De lo que se trata es de poner orden al desorden, de establecer consecuencia al irrespeto y a la intromisión de una parte interesada (Tigres del Licey-Franklin-narrador) en otro equipo de la competencia, Águilas Cibaeñas.

En conclusión, si Franklin no fuera narrador del “Glorioso” la suspensión en su contra no tendría lugar.

No le extrañe que ningún dirigente o ejecutivo del Licey no haya salido en defensa de Franklin. Ellos saben que él cometió un error.

Lo que se agregue a partir de ahí cae en el fanatismo, muy propio de la pelota, y en el permanente interés de ser tendencia en las redes.

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