Enseñanzas de Japón

Por Manuel Berges Hijo miércoles 14 de junio, 2017

¡Solo siendo dominicano, se siente lo que yo siento!

 Al hablar de crisis económica, y creo que nuestro país no sale de una, tenemos que usar la creatividad para salir adelante y mirarnos en los espejos de otros, para asimilar sus experiencias, definir qué podemos hacer, motivar el consenso y hacer lo que haya que hacer. Se dice que no hay peor tonto que aquel que solo se lleva de su propia experiencia.

El Japón es una nación que supo crecer y ser una potencia luego de la Segunda Guerra Mundial, de modo que se han ganado el derecho de hablar y de ser ejemplo a seguir. El Japón ha puesto un énfasis en sus pequeñas y medianas empresas para contribuir a su desarrollo y son las que abren su propio camino hacia el futuro, ya que al hacerles  falta capital, su rentabilidad es lejana pues las grandes empresas subcontratan los trabajos y las pequeñas empresas tienen que improvisar para subsistir.

Los amigos japoneses recomiendan ocho (8) pasos. a seguir para la readaptación o reingeniería de las micro, pequeñas y medianas empresas.

El primero es buscar nuevos talentos, pues este es el momento para emplear personas talentosas que en otras circunstancias no estarían en disposición de trabajar para una empresa pequeña.

El segundo consejo es aprovechar el talento de los trabajadores y las oportunidades de formación. Ellos dicen que las personas que trabajan en las fábricas son las joyas de las pequeñas empresas y por tanto hay que utilizar al máximo los institutos tecnológicos y centros de formación.

El tercer consejo, se refiere al lugar de trabajo, por lo que las empresas deben adecentar sus locales, hacer que cada trabajador se sienta orgulloso de trabajar en un lugar limpio y cómodo, sin polución y/o contaminación.

El cuarto consejo, es tener la mente abierta y aprovechar las oportunidades comerciales. Las empresas de mayor éxito habían renovado sus productos y desarrollado nuevos procesos de manufacturación, dentro de los últimos 5 años. Las empresas se tienen que retar así mismas con innovaciones para mejorar su imagen y su calidad.

El quinto consejo, se refiere a adherirse a la era de la informática, es decir, aprovechar el Internet para utilizar un método barato para dirigirse a un amplio público y mejorar la publicidad de sus productos y servicios. Tener una página Web es vital y no es caro.

El sexto consejo, es tender los lazos entre los sectores comercial, académico y gubernamental y buscar todo tipo de nexos. Como las empresas pequeñas tienen pocos empleados deben potenciar los recursos humanos externos, cooperando con otras industrias, con empleados de centros públicos de tecnología industrial, con directores de los departamentos tecnológicos de sus clientes, con profesores universitarios, para obtener datos valiosos al relacionarse con gentes expertas en otros campos.

El séptimo consejo es, que las empresas pequeñas deben usar las distintas formas de apoyo que proporcionan los organismos gubernamentales, en el ámbito local e internacional. Los Gobiernos utilizan subvenciones en áreas como las de recursos humanos, administración, informática, investigaciones y desarrollo y construcción de nuevas fábricas.

El octavo consejo, radica en que los empresarios tienen que dirigir sus empresas con orgullo, visión y espíritu aventurero, pues no se debe perder el ánimo ante la recesión o la crisis y siempre mantener el espíritu emprendedor y con perseverancia.

Examinemos estos consejos y nos daremos cuenta que todos son totalmente practicables en nuestro país, y si los ejecutamos a conciencia, veremos un nuevo despertar de la micro, la pequeña y mediana empresa. Si Japón pudo, nosotros también.

¡Dominicano, hoy, se necesita sangre tipo Duarte!

 

 

 

 

Apple Store Google Play
Continuar