Endeudamiento externo y los tapones

Por Carlos McCoy lunes 13 de noviembre, 2017

Según el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles,  utilizando información del Ministerio de Industria y Comercio, en la República Dominicana, los impuestos a los combustibles representan el 40.37% del precio de la gasolina Premium, 39.14% de la gasolina regular y 27.74% del gasoil regular.

El principal destino de lo recaudado con estos gravámenes, es el pago de capital e intereses de nuestra deuda externa, que bien podría llamarse “eterna”

¿Qué tienen que ver los cotidianos tapones de vehículos que se forman en nuestras ciudades con la deuda externa?  Tienen que ver con el potencial tamaño de la deuda y nuestra capacidad de pago.  Nos explicamos.

Si usted va de Los Alcarrizos, en Santo Domingo Occidental  a San Isidro, en Santo Domingo Oriental, un recorrido de alrededor de 30 kilómetros, viajando a 60 kilómetros por hora llegaría, en condiciones normales de tránsito, en unos treinta minutos.

Una Toyota RAV-4 o una Honda CR-V dan poco más de 30 kilómetros por galón de gasolina.  Quiere esto decir que tomando esos vehículos como ejemplos, usted podría ir de los Alcarrizos a San Isidro con un galón de gasolina más o menos.

¿Cuánto recaudaría el gobierno en ese trayecto? Según los números del MIC y el precio actual de la gasolina Premium, RD$225.80, el gobierno obtendría alrededor de RD$90.00.

Pero, ¿Qué sucede cuando ese mismo conductor se topa con uno de nuestros endiablados y rutinarios tapones y le toma más de dos horas ese mismo recorrido? ¿Cuántos galones de gasolina consume, detenido echando pestes en un tapón, en un viaje que normalmente hubiera gastado solo un galón?

Por cada galón extra que consuma ese chofer, el gobierno recibe más o menos 90 pesos adicionales, que no caen mal para amortizar nuestra eterna deuda.

En estas condiciones, Si usted fuera el Estado, ¿Trataría de eliminar los tapones? ¿Cerraría esa fuente de ingreso? Nosotros creemos que no.  Todo lo contrario, incentivaría la compra de vehículos sin exigir que se saquen de las calles y avenidas las chatarras que son parte de la creación de los tapones.

Las ferias de vehículos que organizan los bancos dominicanos, incluyendo el estatal Banco de Reservas, son buenos aliados del gobierno.  Pues cada vez que salen miles de automóviles a engrosar el parque vehicular de nuestro país,  contribuyen al incremento del caos.

Tenemos la ligera sospecha, que el sonido de las bocinas de un desesperado conductor, varado en un tapón, suena como música  celestial a los oídos de Magín Díaz, de Simón Lizardo y de Donald Guerrero, entre otros ministros.

Es relativamente sencillo resolver el problema del congestionamiento vehicular en nuestro país.  Nosotros, personalmente, tenemos una propuesta.  Pero, ¿Y cómo pagamos la deuda?

Comenta