Enda Kenny pone fecha de caducidad a su jefatura en el Gobierno irlandés

Por El Nuevo Diario miércoles 22 de febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, DUBLIN.- El primer ministro irlandés, el conservador Enda Kenny, comunicará hoy a su grupo parlamentario cuándo abandonará la jefatura del Gobierno de Dublín, debilitada por su gestión de un caso de corrupción en la Policía nacional (Garda).

Fuentes del democristiano Fine Gael (FG) sugieren que Kenny, líder del partido desde 2002, podría dimitir de sus cargos poco después de la tradicional visita que efectúa cada 17 de marzo el primer ministro de este país a la Casa Blanca para celebrar el día de San Patricio, patrón de Irlanda.

Kenny accedió al poder en 2011 y obtuvo un segundo mandato en los comicios generales del pasado año, pero la estrecha victoria del Fine Gael le obligó a formar un Gobierno en minoría con diputados independientes, por lo que necesitó la abstención del principal partido de la oposición, el centrista Fianna Fáil (FF).

El Ejecutivo de Dublín ya superó la pasada semana, gracias de nuevo a la abstención del FF, una moción de censura presentada por el Sinn Féin en protesta por la actuación del primer ministro y su titular de Justicia en un caso de corrupción y abuso de poder en la Garda.

No obstante, el descontento en las filas del FG ha ido creciendo, hasta el punto de que su grupo parlamentario tenía previsto presentar hoy su propia moción de censura contra Kenny, de 65 años, si no se establecía un calendario para el relevo en el poder.

También han ejercido presión para forzar su dimisión los dos correligionarios que más posibilidades tienen de sucederle al frente del partido y del Gobierno, el ministro de Agricultura y Pesca, Simon Coveney, y el de Protección Social, Leo Varadkar.

La retirada prematura de Kenny como "Taoiseach" (primer ministro) y líder del FG comenzó a gestarse hace tres años, cuando dos agentes de la Garda denunciaron las supuestas prácticas corruptas desarrolladas por algunos miembros del cuerpo.

En concreto, alertaron de que sus superiores intervenían para eliminar las penalizaciones impuestas en el sistema del carné de conducir por puntos, en favor de amigos y familiares.

Según han revelado varias informaciones de los medios de comunicación, uno de los denunciantes, el sargento Maurice McCabe, ha sufrido una campaña de desprestigio orquestada desde la dirección de la Garda, por la que se llegó a acusarle injustamente de abusar sexualmente de sus hijos.

Ante la polémica generada, Kenny ha ordenado la apertura de una investigación pública para aclarar el caso, pero su imagen ha quedado seriamente dañada después de que ofreciera explicaciones confusas respecto a su gestión en esta crisis.