Encuentro de generaciones

Por Annettev Restituyo martes 18 de abril, 2017

Academia Dominicana de la Historia, una cita que se ha hecho habitual, en la calle Las Mercedes, zona colonial. En una de las áreas donde se respira historia y cultura desde que nos adentramos en sus estrechas calles.

Es un ambiente único, allí se habla de historia, memorias, cronología, biografía, suceso, anécdota, documento, testimonio, efemérides.

Unas de las cosas que capta mi atención durante mis visitas a las conferencias en la sede y a las actividades fuera de la ciudad, es la singularidad de sus asistentes, hombres y mujeres mayores en madurez, en años y en experiencias, al igual que un limitado número de jóvenes.

Es una particularidad que tiene compartir el interés por abundar sobre la historia dominicana. A pesar de la escasa presencia de jóvenes, ésta tiene la capacidad de unir generaciones, fomentando la curiosidad en conjunto, para ir traspasando el legado, el conocimiento, la responsabilidad de continuar dicho estudio tanto en teoría como en método.

Estos personajes veteranos, siempre tienen historias que contar; discuten sus hallazgos en los pasillos de madera, sonoros al caminar – los cuales también están impregnados de muchas memorias, por haber sido la casa de uno de los presidentes más influyentes de nuestra historia- o en esas conversaciones casuales antes de iniciar las conferencias; como la señora elocuente y conversadora que me ha relatado anécdotas muy interesantes sobre su infancia. Porque la historia no solo son guerras y el aspecto económico, la vida común diaria también forma parte de un todo que nos identifica.

Este es un escenario donde yo guardo silencio, y escucho, tomo notas para profundizar y hago mi propia lectura respecto a un tema; pregunto lo suficiente, ya que no es ningún inconveniente charlar, más bien parecería que siempre están dispuestos, y aprendo, ya que casi todo es nuevo para mí. Pero para ellos no, al parecer, la han vivido, algunos han sido parte de la historia más reciente, a lo mejor descendientes de personajes conocidos, otros la han escrito.

Pero hay algo que es común entre las distintas generaciones que concurrimos allí, y es el deseo de conocer y aprender, y eso rompe toda brecha generacional.

 

Comenta