En respaldo a Luisín ante la situación de los juegos

Por George Torres martes 4 de agosto, 2020

La primera vez que vi y me presentaron al actual presidente del Comité Olímpico Dominicano, miembro COI y presidente de Odecabe, Luis Mejía Oviedo, él presidía la Asociación de Softbol del Distrito Nacional y yo era un simple jugador de esa disciplina en la liga Félix María Gerardo del ensanche Luperón. Si mal no recuerdo, estamos hablando del año 1983.

Desde entonces han transcurrido 37 años, tiempo más que suficiente para tener una idea del trabajo realizado por alguien que suma más de 40 lidiando con el deporte nacional. Lo considero un amigo, quizás no de esos a quienes llamas con frecuencia, te juntas en una peña semanal o compartes en un ambiente hogareño. Nunca ha venido a mi casa ni yo he ido a la suya, pero ha existido entre nosotros un respeto mutuo. Cuando digo o escribo algo que no le gusta me llama para conversar. Ese es el Luisín que conozco y tengo pruebas de su solidaridad para con los seres humanos. Su amor a Dios lo enlaza a mis creencias religiosas y en ese andar hemos cruzado oraciones en la casa del Señor.

A finales de los ochenta, cuando formamos la Liga de Softbol de la ACD, Luisín se puso uniformes de Canillitas, Reporteros o Fotógrafos, porque así se llamaban los equipos.  Compartía con la clase en un ambiente de hermandad que celebrábamos cada domingo en el estadio de la Liga de la Farándula. Posteriormente pasamos al Centro Olímpico Juan Pablo Duarte para desde ahí trasladarnos a la casa club inaugurada por el entonces presidente Joaquín Balaguer en 1995 durante uno de los mandatos del fenecido hermano Renaldo Bodden.

Varias veces al año nos vemos en diferentes actividades sociales, en la iglesia o en el cementerio cuando algún conocido deja de existir. Compartimos e intercambiamos mensajes por WhatsApp, de manera particular cuando se refiere a relaciones inter institucionales generalmente a nivel internacional.

A raíz de la situación con los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2022, la primera información me llegó del presidente de los cronistas deportivos de Panamá, mi gran amigo Nicolás Espinoza. Tan pronto la recibí, tuve a bien enviarla a Mejía Oviedo, quien en lo inmediato me hizo llegar documentos importantes sobre la forma que pudo enterarse de la decisión del gobierno panameño. Lo noté dispuesto a dar la cara a pesar de la gravedad del caso.

Más adelante el propio Mejía grabó un vídeo a los miembros de Odecabe, en donde señala su intención de organizar los juegos y hacer todo lo que esté a su alcance para ubicarlos en una de las sedes interesadas. Localmente se dieron a conocer manifestaciones de algunos federados en contra del montaje de los juegos en el país. Desconozco si está en los planes, pero esa reacción podría tener varias lecturas partiendo de que recientemente hubo movimientos internos en el COD tratando de presionar para que Mejía se manifestara en cuanto a lo dicho hace un tiempo en el sentido de que abandonaría la presidencia del COD toda vez pasaran los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Entiendo que no es el momento para sacar provecho a otra cosa, ni lo estoy insinuando. Ahora es tiempo de respaldar a Mejía Oviedo en su afán por quedar bien frente a la terrible situación que Panamá deja en sus manos. El presidente de Odecabe es un dominicano que necesita más que nunca a quienes realmente aman el deporte para ponerse hombro con hombro en el interés deportivo. De esa manera saldremos fortalecidos como nación. En lo que a mi concierne, Mejía cuenta con todo el apoyo para que junto a sus mejores aliados empujemos soluciones en aras de mantener en alto el buen desempeño de la dirigencia nativa a nivel internacional. Como dice el propio Mejía en el vídeo: “en definitiva, nos queda por delante mucho trabajo… ¡vamos adelante!”.

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