En dominicana se acerca unas elecciones y un escenario político atípico

Por Fernando Peña viernes 13 de septiembre, 2019

He insistido de manera permanente en mis escritos en plantear que nuestros políticos, en su gran mayoría, viven fuera de contacto, fuera de la realidad política dominicana y mundial.

Incluso, los que se consideran más avezado, teóricos y moralistas de nuevo cuño, levantan un discurso descontextualizado, es como si vivieran en décadas atrás, usted los oye pontificar en un esquema atrasado.

Por ejemplo, en el escenario actual, el candidato o aspirante a presidente de la Republica que viene teorizando, pontificando y no entiende que su objetivo lo lograra aplicando el pragmatismo, aplicando una política asistencialista inmediata a la gente, porque no estamos en un momento social y político de rescate de libertades, de ideario libertario, no, estamos en que la gente lo que quiere es soluciones a sus problemas del día a día y de sus comunidades.

El que se adapte a ese escenario atípico será el presidente de la república en el 2020.

Por ello es contraproducente lo que plantea en su discurso el aspirante y tres veces presidente Leonel Fernández, ese discurso de ideas, de principios de moralidad, además de que no le cuadra, está totalmente fuera de contexto y de la realidad que vivimos.

Las opciones presidenciales y el propio escenario resultan atípicas dentro de la historia dominicana.

Leonel Fernández es un político que surgió de forma atípica por el acuerdo que se hizo en aquella ocasión con el extinto presidente Joaquín Balaguer y su partido. Inicio la etapa de despedida de los tres principales líderes del país que marcaron una etapa de luces y sombras. Se fue con ellos la época de las ideas, de la política de principios y nos adentramos en la política del asistencialismo, del clientelismo.

Leonel desde el poder se convirtió y convirtió su partido en el partido de la derecha conservadora, aun siendo su organización una de los exponentes de los liberales dominicanos. Siguió la practica conservadora de Joaquín Balaguer y Vincho Castillo, e incluso acentuó más el seguimiento al líder reformista que al creador y fundador del PLD, profesor Juan Bosch.

Nada nuevo trajo ni traerá Leonel Fernández a la nación dominicana. Su historia está ahí, su paso por el poder está marcada por esos elementos.

Nada de teoría ni de cuento, en ese escenario se mueve y tiene que moverse Leonel Fernández, y esas prácticas clientelares, ese asistencialismo que él creo, con las cuales convivio, son ahora su arma que le impedirán lograr la candidatura presidencial en su PLD.

Por esas condiciones es que se posiciona su contrincante interno del danilismo Gonzalo Castillo, un empresario millonario que no surge de las bases ni de los valores más tradicionales del Partido de la Liberación Dominicana.

Y mientras más lo atacan por las reales o supuestas debilidades de conocimientos y preparación de Gonzalo Castillo más se convierte en un fenómeno político, porque la gente de a pie se identifica con él, e incluso lo están viendo ya como una víctima.

Óiganlo bien, su falta de habilidades en oratoria no lo disminuyen, él está logrando emocionar y genera empatía entre los electores, entre la gente.

Porque Gonzalo Castillo es el candidato del momento, de la circunstancia que vive el país, es el que la gente ve como su igual, es el que soluciona y podría ser la solución a sus problemas del día a día, de sus comunidades, sin teorías ni cuentos.

El, Gonzalo Castillo, tiene la particularidad de vérsele como la llegada de agente no tradicional dentro de la esfera política dominicana.

Y va teniendo un gran apoyo por parte de la población, la gente ve que, con él, ante ninguna opción creíble y nueva de la oposición, se va sacudiendo las bases de las élites políticas que han estado tan acostumbradas a gobernar en tranquilidad.

Es la llegada no de la mutación deseada en el espectro político dominicano, sino la que la realidad impone.

Les favorece que República Dominicana, a pesar de los gritos de la oposición política mediática y de una parte de la clase media, no vive una crisis economía, ni política ni social.

Ante este panorama, es predecible decir que Danilo Medina, su corriente y candidato Gonzalo Castillo se impondrán en la contienda interna ante Leonel Fernández.

La gente no tiene donde ir…

Aquí no hay candidato ni partido opositor, con posibilidades de torcerle el pulso al poder…

Ante lo que está pasando, ante el escenario político que vive el país, ni el debilitamiento del PLD, ni una posible división después del 6 de octubre, significara su derrota en las elecciones de 2020.

Aquí estamos viviendo un escenario político atípico y viviremos por igual unas elecciones atípicas.

 

Por Fernando Peña

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