Empleada de hospital en NY muere por infecciones  de cirugías plásticas en República Dominicana

Por Miguel Cruz Tejada Martes 13 de Junio, 2017

NUEVA YORK._ Janelle Edwards, una empleada del hospital Montefiore en El Bronx, murió el jueves dentro de su vehículo a causa de una fuerte infección originada por cirugías plásticas que se hizo en la República Dominicana y su última visita a los cirujanos del país caribeño fue el mes pasado. Un médico y sus familiares que confirmaron la causa del fallecimiento, no identificaron al o la cirujana que la operó.

Edwards, de 25 años de edad, padeció complicaciones múltiples y fuertes dolores que no soportaba entes de ser hallada inconsciente en su carro, el jueves de la semana pasada a las 8:10 de la noche en la calle Bellamy Loop cerca de Co-op City Boulevard, en el tranquilo vecindario Co-op City en El Bronx, dijeron sus familiares y la policía.

Ella es la más reciente víctima de numerosas mujeres que han muerto en la República Dominicana a manos de cirujanos, acusados de “carniceros” por parientes de las víctimas, entre estos la doctora Ivelise Bello,  los hermanos Contreras y muchos otros y otras.

Aunque el Departamento de Salud del Estado de Nueva York y el Centro Nacional para Enfermedades Contagiosas (CDC) con sede en Atlanta, mantiene alertas paras que las mujeres residentes en Estados Unidos, no viajen a República Dominicana, los viajes son frecuentes, motivadas por las ofertas de bajos precios y las campañas de reclutamiento que hacen emisarios de los emisarios, como en el caso de la doctora Bello en salones de bellezas, spas, centros de uñas y otros establecimientos de gran confluencia de féminas en busca de belleza.

Los padres de Edwards la encontraron desplomada frente al volante y llamaron  a la policía.

Ella  murió 30 minutos después de ser transportada  al  Hospital Albert Einstein del Centro Médico  Montefiore, donde una vez trabajó, según decía en su perfil de facebook.

“La encontramos en el coche y no respondía”, dijo la  madre Marjorie Edwards, de 57 años. “No sabíamos lo que pasó.”

Una autopsia inicial el sábado al cadáver de la mujer  no fue concluyente y se  ordenaron más pruebas, pero un médico les dijo a los detectives que Edwards murió de un coágulo de sangre causado por sus recientes cirugías.

La hermana mayor de Edward Samantha Edwards, cree que la operación para agrandarse los senos, la abdominoplastía (barriga) y los implantes de glúteos (nalgas), que se le realizaron en Santo Domingo, mataron a su hermana, a pesar de que no cree que su familia pueda usar  ningún recurso legal.

“Era una persona muy cariñosa”, dijo la hermana. “Así es que quiero recordar a mi hermana. Ella vivió su vida y Dios se la llevó temprano”, agregó la hermana.

Miembros de la familia dijeron a los detectives que Edwards se quejaba de dolor de estómago y de las tetas, desde que regresó de su viaje a la República Dominicana, pero no mostró signos de sufrimiento el día de su muerte.

“Ocupada, ocupada, ocupada,” se publicó en su página facebook, el jueves, unas tres horas antes de su muerte. “Debo dormir bien esta noche”.

Ella dejó dos hijos en la orfandad materna,  uno de 7 años de edad, el otro de 1, dijeron los  familiares.

Los vecinos dijeron que Edwards había regresado  a Nueva York hacía un mes.

“Estaba toda envuelta en vendas y tenía una vía intravenosa en un soporte. Ella sentía mucho dolor”, dijo Elia Mayo, una mujer que trabaja en limpieza y vive al lado de Edwards en El Bronx.

“Es un shock”, dijo Mayo. “Ella era una buena chica. Ella tenía  buenos modales”.

En junio de 2016, Edwards publicó una foto suya en facebook en batas de color burdeos (morada lila), luciendo una identificación de empleada del Hospital Montefiore.

Alegando reglas de privacidad, una portavoz de Montefiore no confirmó que Edwards era un empleado del hospital.

La muerte de Edwards viene a medida que más médicos están advirtiendo a las mujeres sobre los peligros de hacerse  cirugías plásticas en el extranjero.

“Sé que el costo más barato es tentador, pero considere los riesgos”, explicó la doctora Susan Downey en un video publicado en el sitio web de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos. “Si surgen problemas, puede tener costos adicionales y sin protección legal”.

“La cirugía estética es una cirugía real y requiere la consulta, planificación y atención de mejor seguimiento con un cirujano certificado por la junta,” dijo.

Hacer  vuelos  largos después de la cirugía, también puede aumentar el riesgo de desarrollar una embolia pulmonar y coágulos de sangre en una paciente, señala la asociación,  exhortando a las pacientes a esperar hasta siete días después de la cirugía para abordar un avión.