Embajadora alemana dice en su país casi no hay cargos políticos sino de carrera

Por El Nuevo Diario domingo 21 de enero, 2018

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La embajadora de la República Federal de Alemania, Sabine Bloch, manifestó que aunque su país es uno de los mejores posicionados del mundo en diferentes áreas del desarrollo, no se descuida el trabajo de mejoramiento de los servicios, porque también se comparten las buenas prácticas de las instituciones públicas, como lo está haciendo el Ministerio de Administración Pública (MAP), con la diferencia de que en su nación casi no hay cargos políticos en el gobierno, sino de Carrera, incluyendo a los secretarios de Estado y directores generales.

Explicó que hay algunos cargos políticos, como el del canciller (o Presidente de la República), el cual tiene dos ministros adjuntos, los cuales son diputados.

La diplomática habló en la clausura de la Semana de la Calidad del Ministerio de Administración Pública (MAP), que dirige el ministro Ramón Ventura Camejo, y la cual fue dedicada a esa nación, lo que motivó la participación de un grupo de funcionarios alemanes, haciendo exposiciones de buenas prácticas de las áreas Justicia, servicio exterior, Compras y Contrataciones Públicas, Salud, Medio Ambiente, Hacienda, contra corrupción u otros sectores.

En la actividad también expusieron tres funcionarios de la Embajada de la República Federal de Alemania en la República Dominicana. La diplomática declaró que en Alemania siempre se trabaja para mejorar los servicios en el Estado. La funcionaria dijo que, a veces, hay funcionarios que tienen perfiles de partidos políticos, pero siempre son de Carrera. Dijo que hay un lugar donde la necesidad de confianza y lealtad política es obvia: “Ese es el despacho del canciller (o Presidente de la República)”, dijo.

“Pero recuerdo que después del último cambio de gobierno en Alemania, ahí se cambió a dos personas, porque se considera que los que estaban también son funcionarios calificados y leales, independientemente de sus preferencias políticas-partidarias o personales”, añadió la señora Bloch, según lo informado por el periodista Luís Céspedes Peña.

Informó que hace aproximadamente diez años, en su país se introdujo un sistema para los funcionarios superiores, con el cual se avalúa el trabajo del personal bajo su dirección. Indicó que en su país se desarrolla un gran proceso de reforma del Estado, el cual se inició en el 2014.

También dijo que, en lo que respecta al servicio exterior, el 35 por ciento del personal es alemán y el 65 del país donde funciona la representación del Gobierno Federal de Alemania. Informó que en la Embajada alemana en la República Dominicana hay 11 personas de su país y 21 dominicanos, algo que ella calificó de bastante típico para el servicio exterior en general.

Manifestó que el país tiene 227 representaciones en el extranjero, 153 Embajadas, 54 Consulados generales y 12 representantes ante organismos multilaterales, como son los casos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea u otras. Dijo que el servicio exterior tiene un personal de 11 mil 300, de los cuales casi seis mil son funcionarios alemanes y 5 mil 600 locales.

Agregó que cuando se entra al servicio exterior, porque cumplió con todos los requisitos de formación para ese desempeño, formado en la Carrera, con varios idiomas, se hace una promesa, por escrito, de la disposición de trabajo y aceptación de ser trasladado, que se conoce como la rotación de funciones, aunque sólo se prescinde de ellas por enfermedad grave. Dijo que los ascensos son por evaluaciones y para entrar al Estado tiene que haber estudiado la Carrera Administrativa, que son tres años, y ganar un concurso entre aspirantes.

La embajadora Sabine Bloch declaró que en los 28 años que lleva en el servicio exterior, nunca se le preguntó por qué quién va a votar en las elecciones nacionales, en virtud de que eso es un asunto privado. “De hecho, yo no soy de ningún partido político”, dijo. La diplomática está concluyendo su misión en República Dominicana, de la cual dijo que está muy agradecida.

La señora Bloch se preguntó: ¿Y cómo nos fue en ese marco de los 73 años desde el fin de la segunda guerra mundial?

La diplomática se respondió: “Yo diría que muy bien”. Recordó que Alemania estuvo dividida en dos. Indicó que junto con los otros países de la Unión Europea, “encabezamos muchos rankings internacionales. Dijo que en el índice de progreso humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Alemania ocupa el cuarto puesto de 188 países del mérito de competitividad global y así con otras áreas.

Agregó que siete de los 12 países mejores clasificados son miembros de la Unión Europea y ahí está Alemania. “Todo esto no es atribuible a la función pública, sino que hay muchos factores.” Afirmó que con los logros obtenidos “estamos satisfechos”. “Por lo tanto, estamos dispuestos a compartir nuestras experiencias en todos los ámbitos que los dominicanos consideren interesantes”, dijo.

La representante del gobierno alemán dijo que lleva 28 años sirviéndole a su país a través del Ministerio de Exterior y nunca se lamenta. Agradeció al ministro Ventura Camejo y a todo el quipo del MAP, el que se dedicara a la República Federal Alemana, la Décima Semana de la Calidad. Informó que su país estará colaborando con la administración pública dominicana en las áreas que sean escogidas para ser desarrolladas.

Refiriéndose a su persona, dijo que trabaja para brindarles un servicio útil a los ciudadanos de parte del Estado que representa. Indicó que para ella, la carrera del servicio exterior es la más satisfactoria. Indicó que Alemania tiene una larga historia de administración eficiente. Dijo que el Estado alemán moderno fue fundado en 1871.

La diplomática recordó que en aquella época, el rey Federico Guillermo Primero, introdujo los exámenes en el Estado, exigentes e independientes, para asegurar la calificación de sus funcionarios. Dijo que introdujo una serie de características exigentes, como la puntualidad de la práctica administrativa, el orden, la disciplina y la confiabilidad, las cuales todavía se mantienen en el Estado alemán.

Manifestó que con frecuencia se acepta una mezcla entre admiración y compasión con el rigor. “Pero en nuestra historia también tenemos períodos muy oscuros, en particular, de la dictadura del nacional socialismo, cuando los funcionarios debieron prestarle juramento a la persona del “jefe” (Adolfo Hitler), que también se conoció como (El Füher), los cuales eran obligados a ejecutar órdenes sin confirmar su legitimidad.

Precisó que de esa “catástrofe aprendimos mucho”. Explicó que la Ley Federal de los Funcionarios Públicos dicta, en su artículo 60, pasos obligatorios. Dijo que ese artículo establece que los funcionarios públicos están al servicio de todo el pueblo, no de un partido político.

Bloch declaró que los funcionarios tienen que desempeñar sus funciones con imparcialidad de manera justa y considerar el bien común de la gente. Dijo que el juramento que hacen los funcionarios públicos se refiere a la salvaguarda de la Constitución de la República Federal de Alemania.

“Así que lo que aprendimos de la dictadura, para que nunca se repita, es que el compromiso tiene que ser con el estado de derecho, con las instituciones y no con el mandatario del momento”, manifestó.

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