Elecciones-UASD: Necesidad de elección de un Consejo Universitario de Vocación Democrática

Por Francisco Rafael Guzmán

Pese a ser la entidad estatal con mejores frutos y no ser la peor en el manejo de los recursos pecuniarios, tomando en cuenta algunas circunstancias, ha sido la Primada de América víctima de una campaña mediática que le ha hecho mucho daño, pero que creíamos iba a ser superada con el prestigio ante la opinión pública de la rectora Dra. Emma Polanco que era muy grande cuando fue electa y esperamos no se eclipse, por algunas acciones desatinadas en su gestión.

Hoy notamos ya asomo de retorno a una campaña mediática anti-UASD, por parte de algunos comunicadores, hasta por el tono que ponen al mencionar La Academia. Estos comunicadores parecen más bien plumíferos, porque parece que viven del escribir o del hablar por un pago, ya que plumíferos fue el término que en el decimonono Marx y otros escritores les daban a los malos escritores que recibían un pago por divulgar lo que a otro le interesaba que divulgaran.

La politiquería desde el Estado y desde el sector privado, siendo interés de una fracción de este último el negocio de la educación superior, sobre todo durante los gobiernos de Danilo Medina, se había venido volcando y todavía en menor medida se sigue volcando a través de algunos medios de comunicación contra la más antigua universidad de América.

El fin o la intención seria destruirla o reducirla a una entidad sin relevancia, pero todo parece que no será posible que se satisfagan sus apetencias, pese a que en este mismo gobierno puede haber vínculos de funcionarios con el sector privado interesado en la privatización de la educación superior.

A esto no se le puede dar pábulos, por el contrario debe enfrentarse cualquier campaña mediática contra la UASD y esta hay que defenderla cueste lo que cueste, siempre pensando en el interés nacional. Ahora bien, la oportunidad que se presenta el próximo año es propicia para renovar el Consejo Universitario, no con caras nuevas, si no con académicos dotados de vocación por la eficiencia en el desempeño de sus funciones y por la práctica de la democracia al tomar por mayoría las mejores decisiones en las acciones.

Así la UASD, como hace varias décadas, pue servir de ejemplo a emular como escuela de democracia por la sociedad política. Así era como operaba nuestra academia y debe retornar a ese quehacer, el cual se ha desvirtuado con las décadas del anatema neoliberal. Además, la academia tiene que ser vista por el Estado como su sostén en materia de conocimiento científico y no ninguna universidad privada.

En materia de lo que es el orden, cuando se trata de campaña sanitaria, la UASD es mejor ejemplo. Un día, en medio del proceso de vacunación, recuerdo que en el Colegio Médico Dominicano escuché de boca de un militar decir que en la UASD era donde mejor organizado estaba el proceso de vacunación.

Desde el inicio de la pandemia la Facultad de Ciencias de la Salud puso a la orden todo su personal, pero el Estado no le hizo caso, como si no fuera en la UASD en la que debe Salud Publica apoyarse fundamentalmente y tomarle la palabra. El gobierno de Danilo hizo como el que coloca la carreta delante los bueyes.

Es el fantasma de la privatización de la educación superior que está al acecho, se trata de algo viejo, hace tres décadas ya era una receta del Banco Mundial, pero aunque avanzó mucho no podrá triunfar contra la UASD. Sin embargo, la UASD debe ser fortalecida en la práctica de la democracia universitaria, eligiendo las mejores autoridades a su Consejo Universitario, a los Consejos Directivos y a los Consejos Técnicos (directores de escuelas) con vocación democrática. Esto así, para que el Estado y la sociedad civil dominicana valoren más y mejor a la Primada de América. De ese modo, tendremos miles de médicos queriendo servir al país, pero también a ellos el Estado debe darles un trato digno; así no habrá tantas fugas de cerebros.

Buenas candidaturas han salido al ruedo, tanto para vicerrectorías como para los decanatos, los que lucen tener vocación de académicos y de ejercer un liderazgo apegado a la democracia universitaria. Entre ellos tenemos: Doctora Rosel Fernández, Dr. Antonio Ciriaco, Maestro Francisco Acosta, Dr. Leopoldo Artiles y otros más. Esperamos que para estos académicos y académicas y para otros el mejor de los éxitos.

Esperamos que con la elección de candidatos como estos, en un escrutinio democrático, la UASD retorne a ser el mejor ejemplo para la sociedad política y para la sociedad civil.

 

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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