El voto disidente del juez del Tribunal Superior Electoral

Por Víctor Manuel Peña domingo 20 de octubre, 2019

Con su voto disidente, el juez del Tribunal Superior Electoral, Dr. Ramón Arístides Madera Arias, ha dado a la sociedad dominicana un digno ejemplo de dignidad y de decoro y de riguroso apego no solo a la Constitución, a la ley y al Derecho sino a la verdad y a la razón.

Cansado el pueblo dominicano de las violaciones a la Constitución y a la ley y de las veleidades, irregularidades, sinuosidades y vulnerabilidades de los miembros titulares de la JCE, este juez ha hecho un alto en el camino y le ha dado un trascendente ejemplo de cordura, de ecuanimidad, de sensatez, de prudencia y sobre todo de permanente apego a la Constitución y a la ley.

Ese juez nos ha hablado y nos ha dicho y ha escrito con su voto disidente la siguiente máxima de la obligación y del deber: “Dentro de la Constitución y de la ley, todo; fuera de la Constitución y de la ley, nada”.

Ese correcto proceder del juez electoral Madera Arias debió haber sido el proceder de los miembros titulares de la Junta Central Electoral.

He aquí el contenido del voto disidente del juez Ramón Arístides Madera Arias: “El descuido, la irresponsabilidad, la terquedad, la falta de prudencia, el incumplimiento de la ley y la poca transparencia en las actuaciones del presidente de la Junta Central Electoral (JCE) fueron la causa generadora de una turbación manifiestamente ilícita en el certamen electoral interno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), celebrado el pasado domingo 6 de Octubre.”

¡Cuántas incontrovertibles e irrefutables verdades dichas por el juez electoral, Dr. Ramón Arístides Madera Arias, en ese solo párrafo en el que razona y motiva su voto disidente!

El incumplimiento de la ley y la poca transparencia en las actuaciones del presidente de la Junta Central Electoral, Dr. Julio César Castaños Guzmán, sumadas al descuido, la irresponsabilidad, la terquedad y la falta de prudencia constituyen el hilo central del ilegal e ilícito comportamiento asumido por el susodicho presidente de la JCE en las primarias abiertas del PLD.

Ese comportamiento ilegal e ilícito por parte del presidente de la JCE está en la base del fraude gigantesco cometido por la JCE, con la complicidad del gobierno de Danilo, en contra de Leonel Fernández, precandidato y líder político que interpuso la demanda en referimiento ante el Tribunal Superior Electoral con la deliberada intención de evitar, mediante una sentencia del TSE, que la Junta proclamara al precandidato perdedor, coautor del fraude colosal.

Estamos frente a una proclama ilegal y un candidato ilegal: todo ese crimen electoral, porque es la figura jurídica penal que constituye el fraude electoral gigantesco que se ha cometido, contó con la responsabilidad, autoría, patrocinio y bendición de la Junta Central Electoral.

Claro, en la comisión de ese crimen electoral está metida la mano largo del gobierno de Danilo, quien tiene la expresa disposición de convertir la democracia que tenemos en una dictadura!

¡Da pena y vergüenza que en la Junta Central Electoral ningún miembro titular se ha dignado en emitir un voto disidente frente a las ilegales, díscolas y turbulentas medidas y actuaciones del presidente de la JCE!

Frente a este responsable comportamiento del juez del Tribunal Superior Electoral, Dr. Ramón Arístides Madera Arias, se han levantado voceras agoreras y apoyadoras de lo mal hecho que no han dejado de lanzarle dardos envenenados.

El pueblo, a diferencia de esas voces aisladas y sin ningún eco en la sociedad dominicana, felicita, por un lado, al juez electoral Madera Arias por su responsable decisión de emitir un voto disidente y, por el otro, está exigiendo y clamando a los cuatro vientos que se haga justicia en el caso de los responsables del crimen electoral cometido contra Leonel Fernández.

La raya de Pizarro está trazada ya entre los dominicanos, que somos la inmensa mayoría, que abogamos porque el desarrollo económico, el bienestar y el progreso del pueblo y de la nación dominicanos se dé en el contexto de la democracia, y los que quieren que la República se descarrile y se hunda por el derrotero maldito y destructor de la dictadura.

En una apocalíptica sentencia Juan Pablo Duarte, el más excelso y prístino Padre de la Patria, nos dijo y nos dice: “Nunca fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio, hoy que hombres sin juicio y sin corazón (los traidores de siempre) conspiran contra la salud de la Patria.”

La hora de las grandes decisiones y siempre estamos en el lado de la trinchera de la dignidad y del honor!

Los sepultureros del PLD de Juan Bosch no pasarán!

 

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