El uso de la seda

Por Gregory Castellanos Ruano

Pretendiendo alucinantemente presentarse ante el público como supuesto partidario del Estado Social y Democrático de Derecho, al que tanto maltrata desde la jurisdicción disciplinaria, el presidente del Colegio de Abogados, Miguel Alberto Surún Hernández, tuvo la incongruente y estrambótica idea de disque invitar a algunos constitucionalistas extranjeros para que diesen sendas charlas sobre el Estado Social y Democrático de Derecho en el Colegio de Abogados.

Una clara forma de pretender diluir sus manchas y poetizar su control autoritario de dicho Colegio de Abogados, sobre todo para tratar de cubrirse frente a la graficación de la Distopía allí entronizada que a través de nuestras denuncias realizamos una serie de abogados retratando la desviación que ha hecho de dicho Colegio de Abogados que con él, en vez de evolucionar hacia estadios superiores, involucionó hacia el más bajo de los niveles.

Pero  (y un pero de plomo del más pesado) resulta que “el brillo“ que quería untarse y lucir el presidente del Colegio de Abogados resultaba chillón, algo profanaba el aire en esa actividad incongruente porque esa actividad no era representativa de la verdad de lo existente a lo interno del Colegio de Abogados. La realidad allí existente es diametralmente diferente a la falsa apariencia que quería transmitir dicho personaje con una actividad como esa.

Lo que ahí existe es una desconcertante anomalía que es una obviedad pronunciada y que sólo para extranjeros, por su desconocimiento, puede pasar inadvertida.

Trujillo hablaba de Democracia y la realidad era que en la República Dominicana no había Democracia. Todos sabemos lo que había. Incluso Trujillo hablaba hasta de “la alternancia en el poder“ y todos sabemos lo que había.

En ese Colegio de Abogados poder, ambición y maldad se conjugan dando lugar a una compostura malévola, perversa, pervertida.

Es conocida la narrativa de aquella mona que usó el resultado de aquella semilla desde la Ciudad Prohibida castigado por decreto imperial con pena de muerte el trasegar con ella hacia otros pueblos distintos al chino. La narrativa en cuestión pertenece a la literatura de factura anónima, la moraleja incluida; a continuación, para recuerdo de quienes la conocen, para asentarla en aquéllos que tan sólo la conocen superficialmente y para conocimiento de quienes no la conocen:

 

“Aunque la Mona se vista de seda

Es bien conocida la tendencia de los monos a imitar a las personas, repitiendo gestos y caras que ven hacer a los seres humanos.

Había una vez una mona muy presumida, que siempre estaba contemplando a la gente e intentando parecerse a las personas para distinguirse de los demás animales.

Un día, la mona presumida logró colarse en las habitaciones de una gran dama. Por todas partes había ricas vestiduras, sedas, joyas…

La mona empezó a revolverlo todo y a probarse las prendas más llamativas y los sombreros más extravagantes, contoneándose delante del espejo como en alguna ocasión había visto hacer a las señoras.

Por sin eligió un vistoso vestido de seda, un sombreo y las joyas más grandes que pudo encontrar, y así engalanada salió a pavonearse ante los demás animales.

“Seguro que me toman por una gran señora”, pensaba la mona llena de vanidad.

Pero todos los animales la reconocían al instante a pensar de su lujosa indumentaria, y la saludaban diciendo burlonamente:

–Buenas tardes, señora mona, ¿a dónde va tan elegante y enjoyada?

La mona acabó notando el tono de burla y dijo enfadada:

–¡Vais a ver, hatajo de estúpidos envidiosos! ¡Soy una gran dama y lo voy a demostrar!

Y ni corta ni perezosa volvió a la ciudad y se coló en una fiesta, pensando que tan engalanada como iba nadie se daría cuenta de que era una mona y no una señora.

Pero, naturalmente, en cuanto entró todo el mundo empezó a reírse.

–¡Qué ridícula está la mona vestida de esa manera! -decían unos.

–Con esa ropa lujosa y esas joyas, todavía se nota más lo fea y peluda que es -decían otros.

La mona salió corriendo de allí avergonzada, dejó el vestido de seda y las joyas y nunca más pretendió ser una dama, pensando que, después de todo, no estaban tan mal ser una mona.

 

Moraleja:

Por más que uno intente aparentar que es distinto de como en realidad es, lo importante es la verdadera naturaleza de cada cual y no las apariencias. Como dice el refrán: “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”.“

 

Usar la Fiscalía Disciplinaria y al Tribunal Disciplinario para ponerlo al servicio de sus intereses y de sus clientes para aplastar Valores constitucionales, Principios constitucionales y reglas constitucionales revela la realidad de lo que hay ahí.

Ahí no hay Fiscal disciplinario, lo que hay es un “musú“, vale decir, un monigote que hace una pantomima.

Ahí no hay Tribunal Disciplinario, lo que hay son cinco “musúses“, vale decir, cinco monigotes que hacen una pantomima. Aunque de la boca de ellos pretenda salir decir que a ellos supuestamente “nadie lo manda“, que ellos supuestamente “no reciben órdenes de nadie“. Eso mismo de cara al público decían los títeres de Trujillo, hacían a pie juntilla el papel de “Presidente de la República“, pero la realidad detrás de ellos era otra y esa otra realidad era conocida por todos.

Ahí lo que hay es la voluntad dictatorial de Miguel Alberto Surún. Y hay evidencias de sobra de eso.

Ni siquiera el General Risimero en sus mejores tiempos pudo confundir sobre su papel de titiritero de los emperadores romanos títeres que colocaba en el poder, y que prácticamente fue quien en Occidente enseñó en forma sistemática “el arte“(¿?)  de colocar títeres como tales emperadores romanos.

Aunque de la boca de esos funcionarios del Colegio de Abogados pretende salir decir que a ellos supuestamente “nadie lo manda“, que ellos supuestamente “no reciben órdenes de nadie“, nadie cree eso; esas mismas expresiones de cara al público decían los Emperadores romanos títeres de Risimero, hacían a pie juntilla el papel de “Emperadores “, pero la realidad detrás de ellos era otra y esa otra realidad era conocida por todos.

 

De manera que por más simulaciones que el autócrata del Colegio de Abogados haga, por más que se esmere en usar su careta griega de la seriedad se sabe que la realidad es otra, que el Colegio de Abogados realmente está desvinculado del Estado Social y Democrático de Derecho, que con Surún el Colegio de Abogados tiene un carácter retrógrado, que eso es territorio `aparte`, que ahí ni la Cámara de Cuentas ni la PEPCA ni la Procuraduría General de la República ejercen su soberanía. La vista gorda ha predominado, pero a los demás, que ven todo, no les han arrancado los ojos. Lo mucho hasta Dios lo ve.

En fin, por más seda que pretenda usar Surún, mona se queda.

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar