El único líder cuyas descalzas ideas agonizaron entre luctuosas espinas de primaveras

Por Danilo Correa martes 9 de mayo, 2017

Hace 19 años, a eso de las 10:30 en la oscuridad del domingo 10 de Mayo 1998, en Cambita, San Cristóbal, Falleció por intermedio del cáncer democrático o digital, que tal vez; les fabrican a los nobles de la historia política.

Según la imaginación. Bueno tal vez somos tontos útiles… estamos frente a un mundo tecnicolor. La realidad, que se nos fue la coraza de los humildes.Rompe olas del pantano político nacional

El corazón de Peña Gómez dejo de latir, me parece entre los callejones y párrafos de alguna pieza /oratoria en construcción.

Senos fue así tan de repente, en los albores de campañas, con la bota puesta y don Quijote en la garganta.

No se despidió de su dolor. Tranquilo en su residencia edificada por vecinos y amigos pudientes, el doctor José Francisco Peña Gómez, líder de los tradicionales negros pobres de la isla y el Partido Revolucionario Dominicano. ¡Nos dejó sin su copia, sin apoyos, sin su otro yo! Hasta los recuerdos y huellas borraron

Pero ese cáncer político social, inflado/negociado en esa marchita primavera, aquel domingo 2 de Junio,1996 montado en esa limosina fúnebre camino al patíbulo democrática. Frente Patriótico. Obedeció al hastío que acelero su defuncion

Ese aspid, creo metátesis en los otroras discursos esperanzadores, follajes de palmeras, entre colores de banderas, podridos y arrodillados. Calvarios subterráneos de madejas

El doctor José Francisco Peña Gómez, fue traicionado por su tiempo. Ya nadie recuerda el color del cadáver de su honestidad

Los gorilas de su partido, se repartieron la herencia de su moral.

Alquilaron la letrina de la casa nacional del combativo, novedoso/viejo Partido Revolucionario Dominicano (PRD), a esta agencia en el poder, Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y sus corruptos y tramposos gobiernos dinosaurios de lluvias y relámpago de corales

Estas sanguijuelas; se prestaron impulsados por el lobo del ocaso (Balaguer) a empujar al vacío el retoño de una nueva primavera. Representada por el único candidato y líder de los miserables envejecidos por este tradicional muro. José Francisco Peña Gómez.

Quien muriera supuestamente de la misma enfermedad de otras lumbreras democráticas como: Chávez, presidente y mártir de la democracia bolivariana en Venezuela, y en la trenza de naciones suramericanas.

Así como también, el extraño deterioro de la salud de otros honorables y honestos estadistas, como fue la reciente profunda fosa que dejo la desaparición física del Dr. Fidel Castro Ruz, comandante de la revolución cubana y la redención democrática latinoamericana. Pero tras las estelas, la historia desembarca oxidadas de raíces

Miguel Vargas y sus mauras, negociaron el sudario por donde respiraban las ideas del apóstol histórico de los dominicanos, José Francisco Peña Gómez.

Aquel carrusel mezquino, marco de referencia tiránica; domingo 02, vestido de sarcófago, junio 1996, ahi reconstruyeron el trujillista Frente Patriótico.

 

Se creció la muerte en la hojuela del Sol. Desde esa glorieta infernal se enmudeció el miedo con los escándalos de coprófagos aliados al asalto temporal. Se apandillaron, ratas, ranas, zapos, arquitectos de horóscopos.

San huesos. Agricultores corruptos, asesinos de sueños. Y al final salieron triunfantes, con el sudor y lágrimas del sufragio, en el camposanto electoral

Atrincherados en la podrida sangre coagulada de la Patria, desde tribunas sanitarias del crimen y el dolo electoral, en esa lapida del otoño se practicó al estilo de los 12 años (1966/1978),otro aborto a las simientes democráticas y libertarias, atracando la nueva alborada que depositarían las nubes en las urnas humanizadas de verdes utopías.

 

Encarnada por el candidato en esos momentos, José Francisco Peña Gómez (PRD)

Al cicatrizar el hambre de continuar el partido de Peña, al servicio de la muchedumbre, la mayoría de sus discípulos, destruyeron la casona de la Patria, que fue la primera organización política que marco el sendero democrático. Hoy son funcionarios que pisan y trapean sus memorias de cristal, por unos cheles devaluados

Esos poncios Pilatos, Irán a su tumba, con el temor de si su estatura se levanta y echa andar sobre las huellas de su noble vida. Hoy nadie, quiere mencionar su color.

El Dr. José Francisco Peña Gómez, es un muerto de la Patria, NO un icónico del negocio y fraudes contra la humanidad que sufre frio y sed de justicia. En su nombre trafican con la paz de corruptos y buitres del ocaso. Esos compañeros del otrora PRD

Viven del sudor de su muerte. Son millonarios de hojarascas

Por: Danilo Correa

 

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