El transfuguismo tiene partido

Por Francisco S. Cruz lunes 21 de septiembre, 2020

A los expeledeístas que, desde algún puesto público, curul, PARLACEN o un “situado” ( llámese embajada, misión o consulado), estuvieron, para decirlo gráficamente, en la teta nacional, no les luce irse -o haberse ido- del PLD bajo el cliché de que se van o se fueron porque dizque “se abandonaron los principios fundacionales”, pues eso no se pierde de un día para otro o para irse tras un “caudillo ilustrado” que, para colmo, de una transacción chueca hizo una franquicia electoral con la idea de armar un “partido” de transeúntes cuyo único basamento “doctrinario” es tener cédula de identidad y endorsar un eterno candidato presidencial: Leonel Fernández.

Y dan pena dos o tres izquierdistas de derecha -más una retahíla de kamikazes, ultraderechistas, “gatilleros” periodísticos y asalariados-interactivos de redes sociales-, por demás aguacates también, que desde esa franquicia y sus peroratas periodísticas -sofismas- quieran vender la idea -comparativa- de que en el PLD hay un “jefe” y en el partido del transfuguismo -o FUPU- hay un “líder” cuando el país ya sabe, y desde hace tiempo, que la diferencia es: que hay un líder, con defectos y virtudes, que fomentó el relevo de liderazgos –Danilo Medina– y otro, caudillo hasta los tuétanos, que solo se concebía como candidato eterno y terminó, sin discusión ni competencia, siendo el padre del transfuguismo moderno, Leonel Fernández.

Y digo moderno, porque en los tiempos de Balaguer, Bosch y Peña Gómez -nuestros grandes líderes nacionales- el fenómeno se daba y existía; e igual se repartía-expresaba en todo el arco iris partidario; pero hoy Leonel Fernández le dio otra dimensión: lo elevó por encima de la Constitución -esa que hasta hace poco dizque “defendía”- y las leyes al pretender ser “mayoría electoral”-senatorial después de lograr una pírrica votación, e incentivar un “salto con garrocha” de dos tránsfugas senatorial. !Vaya “líder” y “demócrata” que es Leonel!

De forma tal, que ya el transfuguismo además de caudillo tiene partido: la franquicia que lleva por nombre la Fuerza del Pueblo, pero que el imaginario popular llama FUPU o partidos de aguacates (lo de aguacates por traidores). Y que se sepa, el mote se lo acuñó, a modo de chantaje-sonsacamiento el mismo Leonel cuando lo invitaba, en la pasada coyuntura electoral, a abandonar-traicionar su otrora partido dizque porque ganaba, seguro, en una improbable segunda vuelta electoral cuando tenía de candidato presidencial, y en secreto, al del partido con quien pactó una alianza congresual….

Con ese cuento-engaño o jugada a la franca fue que terminó enarbolando la consigna: “!Se van!”, y esa, no creo que ningún peledeísta, por más disgustado que esté, se la va a celebrar o premiar “al último caudillo ilustrado”.

Por Francisco S. Cruz

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