El tipo de cambio y la crisis de la moneda

Por Víctor Manuel Peña martes 16 de junio, 2020

Cuando la pandemia del Coronavirus comenzó su itinerario por nuestro país, a principios de Marzo de este año, ya el tipo de cambio libre estaba en 53 ó 54 por uno la venta.

Hoy, casi tres meses después, el tipo de cambio se ha elevado a la cúspide de 59 o 60 por uno la venta de la moneda fuerte.

La grave situación por la que atraviesa la moneda dominicana hoy no es responsabilidad absoluta de la crisis económica que ha engendrado el Coronavirus en su siniestro paso por nuestro país, sino que de manera deliberada el gobierno de Danilo ha estado propiciando y alimentado la torturante crisis cambiaria que nos envuelve.

En el presupuesto de ingresos y gastos de 2013 el gobierno de Danilo contempló un determinado porcentaje de depreciación de la moneda nacional, es decir, el presupuesto de la nación se elaboró consignando un determinado porcentaje de depreciación de la moneda nacional.

Y esa tortuosa y asfixiante ruta de la depreciación deliberada de la moneda asumida por el gobierno de Danilo se ha mantenido invariable hasta el día de hoy.

Ahí ha estado el origen en el tiempo de la agobiante crisis cambiaria que hoy padecemos como si el infierno se nos viniera encima!

O sea que ha sido el mismo gobierno de Danilo el que nos ha colocado en la ruta de la desvaloración sostenida, progresiva y continúa de la moneda nacional.

Ahora bien, la recesión global y local desencadenada por el Coronavirus ha agravado y profundizado al máximo la crisis cambiaria o crisis de la moneda que hoy padecemos.

¿Cómo y de qué manera la crisis económica engendrada por el Coronavirus agrava el gravísimo problema de la depreciación del tipo de cambio de la moneda nacional?

Lo agrava mortalmente porque las fuentes que generan dólares están siendo golpeadas grandemente por la recesión global y la local. Por la parálisis total o parcial de la economía, las fuentes que generan dólares -básicamente turismo, zonas francas y remesas- han llegado a su mínimo nivel de expresión, lo que restringe o constriñe la oferta de dólares en el mercado interno.

Haya crisis económica o no, recesión o no, lo cierto es que hay una demanda de dólares que tiene un carácter permanente.

Producto de la incertidumbre y las expectativas negativas que dominan la vida de los agentes económicos, y que están siendo determinadas por la pandemia del Coronavirus y la profundidad de la crisis económica actual, hay una demanda adicional de dólares que se agrega a la demanda permanente o habitual de la moneda de referencia.

Esa demanda adicional de dólares consiste en que los agentes económicos han decidido convertir en dólares parte de sus riquezas producto de la desconfianza que tienen en el presente y en el futuro inmediato de la República.

Esa demanda adicional de dólares se lleva a cabo fundamentalmente por el motivo precautorio pero no deja de tener un sesgo especulativo.

Pero hay otra demanda adicional de dólares que tiene que ver con la liquidez que el Banco Central está inyectando a la economía a través de los llamados repos. Es decir a través de los repos el Banco Central ha estado comprando títulos de deuda privada con el objetivo de que los agentes privados hagan inversiones productivas con esa liquidez recibida.

Dada la situación de desconfianza total y de la gran crisis económica global y local, los agentes económicos no están haciendo inversiones productivas, por lo que gran parte de la liquidez recibida está siendo utilizada también para demandar dólares.

Históricamente está demostrado que en tiempos de crisis total los agentes económicos se refugian en las monedas fuertes o en el oro.

Por esa razón el Banco Central debe descontinuar la compra de títulos de deuda privada mientras dure la pandemia, es decir, debe descontinuar las operaciones con repos.

Mientras dure la desconfianza y siga siendo golpeada la demanda agregada de bienes y servicios por los problemas gravísimos de desempleo y de inflación, los agentes económicos harán pocas inversiones productivas.

En síntesis, hemos visto la gran asimetría que hay entre la oferta de dólares y la demanda de dólares: Mientras la oferta de dólares sigue reducida a su mínima expresión, la demanda dólares ha seguido in crescendo en medio de la recesión y de la pandemia.

En el mercado cambiario esa gigantesca brecha ente la oferta y la demanda de dólares se expresa en una gigantesca depreciación del tipo de cambio.

Y esa gigantesca depreciación de la moneda local genera una escalada inflacionista sostenida e imparable.

Y las consecuencias de la inflación son realmente torturantes y asfixiantes para los sectores que producen para el mercado interno, los trabajadores, los sectores vulnerables y la clase media.

La depreciación de la moneda y la inflación que la misma genera cercenan el equilibrio macroeconómico y las posibilidades de crecimiento.

Otro asunto que queremos contemplar es el siguiente: ¿En base a qué estudio el gobierno de Danilo determinó o estableció que la moneda nacional ha estado sobrevaluada siempre y que, por consiguiente, hay que depreciarla o devaluarla siempre? ¿O sea la moneda dominicana nunca ha estado subvaluada y, por consiguiente, nunca ha habido la necesidad de apreciarla o revaluarla?

Todo economista sabe muy, Danilo no lo sabe porque es licenciado en Economía pero nunca ha sido economista, que en el trayecto de la evolución del sistema económico o de la economía de una nación hay momentos en que habrá que depreciar o devaluar la moneda porque está sobrevaluada, pero en otros momentos habrá que apreciar o revaluar la moneda porque está subvaluada.

También las políticas económicas aplicadas incidirán en la apreciación o depreciación de la moneda, sobre todo si el mercado cambiario es de flotación libre o de flotación sucia.

El hecho de que durante ocho años de gobierno Danilo solo haya depreciado o devaluado la moneda nacional, eso significa que Danilo llegó con prejuicios o preconcepciones al poder en Agosto del 12.

Para llegar lejos o muy lejos en el ejercicio de la Economía hay que leer mucho siempre, pero ocurre que Danilo lo que tiene muy inveterados en su vida son los genes de la no lectura o el “habito” de la no lectura.

Así con prejuicios y preconcepciones Danilo ha estado “dirigiendo” el gobierno del Estado del país durante la muy larga o casi interminable noche del 12 al 2020!

¡Cuánta oscuridad y cuántas sombras ha habido en sus ocho años de desgobierno!

Bien, continuar estimulando la depreciación o devaluación del tipo de cambio de la moneda en estos momentos trágicos y cruciales para la vida de la humanidad, es sencillamente una locura fuera de serie!

En tiempos normales y siempre en el muy corto plazo la depreciación o devaluación puede mejorar la competitividad de las exportaciones, pero en medio de esta pandemia y de la gran recesión mundial la depreciación de la moneda tiene efectos muy limitados o prácticamente nulos sobre la competitividad de las exportaciones.

Y ello así porque la recesión o gran recesión mundial implica una gran contracción de los mercados que se explica por la contracción de la demanda agregada de bienes y servicios y la contracción del crecimiento económico.

Es hora de comenzar a restablecer el valor de la moneda nacional sobre la base de restablecer o recuperar la confianza de los agentes de la economía.

De cara al mediano y largo plazo la competitividad de la economía en general, y de las exportaciones en particular, se mejora de manera sostenida y real modificando el eje transversal ciencia- tecnología – innovación- productividad – competitividad.  Cambios permanentes y continuos en la ciencia, en la tecnología y en la innovación producirán cambios sostenidos y sostenibles en la productividad, y ésta, a su vez, producirá cambios en la competitividad.

Sólo Leonel, el camino seguro -donde, además, no están presentes los tentáculos del narcotráfico- tiene la llave, representada por la experiencia de estado acumulada y por su capacidad excepcional, para enfrentar desde el Estado con políticas públicas claras, correctas y efectivas todas las crisis que sacuden, estremecen y golpean al pueblo dominicano en estos momentos incluyendo la crisis de la moneda.

*El autor es economista y abogado.

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