El simbolismo del zurdo en la narrativa de José Alcántara Almánzar

Por José Santana Guzmán

De pura lengua

El cuento El Zurdo fue escrito por José Alcántara Almánzar en el año 2010 y, aunque la historia se ubica contextualmente en el siglo pasado, la misma no deja de tener vigencia hoy día. Este relato está estructurado de una forma muy particular ya que el autor nos presenta un estilo de escritura muy poco común, es decir, el texto está compuesto por una distribución numérica que se extiende hasta el número 63. Sin embargo, además del título también contiene algunos subtítulos, con los cuales el sujeto narrador introduce a su audiencia en los diversos eslabones que conforman esta formidable cadena de sucesos realistas, sin duda alguna impresionante y muy bien lograda por el maestro Alcántara Almánzar.

El cuento El Zurdo se trata de un monólogo o soliloquio, que narra la historia de un joven que, al quedar huérfano de madre, cuando apenas contaba con cinco años de edad, su padre se casa de nuevo. Por consiguiente, la madrastra va a desatar contra el niño una tenaz lucha por cambiarle su naturaleza de usar la mano izquierda por medio a la violencia, el maltrato; acciones típicas de la época. Sin embargo, este ejercicio, además lo va a soportar el infante en la escuela, donde su maestra también es víctima de los prejuicios que, con las personas zurdas, se han tejido tradicionalmente en nuestra cultura.

Esta historia presenta de manera subjetiva hasta qué punto ha sido capaz de llegar este estigma, el cual, hay que decir que ha sido alimentado históricamente por las religiones ortodoxas. Por ejemplo: en la tradición cristiana, Jesús en el Calvario se encuentra en medio de dos ladrones; sin embargo, el Ladrón que se encuentra en la cruz de su izquierda es el malo, mientras que el de su derecha es el bueno; Jesús también está sentado a la derecha del Padre y así, de esta manera, vemos cómo los dogmas se han encargado de mantener ese discurso segregante en contra de la mano zurda, que, además, también asocian a lo oscuro, a las tinieblas, en fin, a todo lo negativo.

Por otro lado, el discurso que trata de satanizar la mano zurda, además lo podemos percibir en la cotidianidad, por medio a ciertos conceptos de uso técnico y populares, esto es: al incendio, y recientemente también a los accidentes de tránsito, le llaman siniestro. Un viejo refrán establece que ‘Los zurdos se cagan la mano”, “Me levanté con el pie izquierdo (sinónimo de mala suerte), además, muchas personas se colocan primero el zapato del pie derecho, en alusión a que, si se colocan primero el izquierdo, les podría ir mal ese día, y así sucesivamente, podríamos citar infinidades de frases y proverbios en contra de la mano izquierda. Sin embargo, la mayoría de la gente ignora que el cerebro está dividido en dos partes o hemisferios, como se les llama, y que, gracias a estudios científicos, se ha comprobado que cada hemisferio ejerce un control inverso en el cuerpo, es decir: el hemisferio derecho controla la parte izquierda y el hemisferio izquierdo controla la parte derecha del cuerpo. Asimismo, se ha demostrado científicamente que cada hemisferio posee funciones propias, a saber: el hemisferio derecho se encarga de la creatividad, las emociones, la intuición, el arte, la espiritualidad, visión holística o universal, el lenguaje no verbal, etc., mientras que el hemisferio izquierdo trabaja más con el razonamiento, la lógica, el orden, el lenguaje, etc. En base a lo ya expuesto, las personas zurdas son más inteligentes para desarrollar las habilidades para las artes, ya que esa condición cerebral se encuentra alojada en el hemisferio derecho del cerebro, el cual controla la parte izquierda del cuerpo. Además, en el béisbol de Grandes Ligas, los peloteros zurdos son mejor valorados que los derechos por cuestiones de estrategia, y mucho más cuando son ambidextros, ya que esta condición especial se convierte en un valor agregado para el jugador.

Finalmente, es prudente destacar que, además de los antivalores presentes en el cuento El Zurdo de José Alcántara Almánzar, también se evidencian algunos valores como el perdón, el amor, la perseverancia, el afecto, entre otros. Asimismo, en cuanto al desenlace, este cuento posee un final trágico, pero muy reflexivo y conmovedor. Es abierto ya que el narrador (que no es lo mismo que el autor) le presenta al lector o lectora varios escenarios con la finalidad de que la persona que lee la obra escoja el que prefiera para ubicar su imaginación, a esto yo le llamo un final a la carta.

Los personajes que conforman este valioso cuento son: el Zurdo, Rosario, el padre del Zurdo, la maestra y el pianista (Ravel). Les recomiendo la lectura de este valioso relato, especialmente en las aulas ya que, por medio al mismo, el estudiantado puede lograr afianzar su capacidad de análisis, aspecto que, de hecho, hace bastante falta en la educación básica, principalmente.

16/04/2022

Por José Santana-Guzmán

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