El Servicio de Protocolo y Enlace de las Naciones Unidas 

Por Rocio Regalado M.

El Servicio de Protocolo y Enlace de las Naciones Unidas espera sinceramente que el Manual promueva la cooperación entre las Misiones Permanentes, las Misiones de Observación y el Servicio de Protocolo y Enlace, al servicio de la comunidad internacional en la Sede de las Naciones Unidas.

Cuando es necesario, el Manual incluye referencias e información pertinente suministrada por terceros que podría estar sujeta a cambios extraordinarios. Si bien vela constantemente por la exactitud de la información que proporciona, el Servicio de Protocolo y Enlace no se responsabiliza de dichos cambios.

El Servicio de Protocolo y Enlace depende del Departamento de la Asamblea General y de Gestión de Conferencias de las Naciones Unidas. Se ubica en el lado oeste del segundo piso del edificio de la Secretaría, cerca de los ascensores por los que se accede a los primeros pisos, en la oficina S-0200 (teléfono: 212-963-7171; sitio web).

Las funciones y responsabilidades básicas del Servicio de Protocolo y Enlace, con arreglo al mandato encomendado por el Secretario General, son las siguientes:

(A) Inscribir a todo el personal diplomático y de apoyo de las Misiones Permanentes y Misiones de Observación, así como a sus familiares a cargo y su personal de servicio doméstico; proporcionarles los pases correspondientes de las Naciones Unidas, tramitar las solicitudes de prerrogativas e inmunidades diplomáticas para el personal diplomático de las Misiones Permanentes y llevar y actualizar archivos con los datos necesarios de todos los miembros de las Misiones Permanentes y Misiones de Observación;

(B) Acreditar a los miembros de delegaciones gubernamentales o intergubernamentales, los representantes de organismos especializados y los miembros asociados de las comisiones regionales que participen en los períodos de sesiones de la Asamblea General o en otras reuniones que se celebren en la Sede y en otras conferencias multilaterales pertinentes que tengan lugar fuera de la Sede, y proporcionarles los pases correspondientes;

(C) Prestar asistencia a las Misiones Permanentes y Misiones de Observación en la preparación de visitas oficiales a la Sede realizadas por Jefes de Estado o de Gobierno y otros altos funcionarios o dignatarios de los Estados, coordinar las principales ceremonias oficiales, como la presentación al Secretario General de las credenciales de los nuevos Representantes Permanentes y la presentación de las cartas de nombramiento de los Observadores Permanentes, ayudar a las Misiones Permanentes y Misiones de Observación a organizar actos oficiales, culturales y sociales en la Sede y asistir en las disposiciones para las ceremonias de izamiento de la bandera de los Estados Miembros recién admitidos, de duelo oficial, etc.;

(D) Llevar y actualizar listas exhaustivas de los Jefes de Estado y de Gobierno y Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados Miembros de las Naciones Unidas, los jefes de las Misiones Permanentes y sus cónyuges y los altos funcionarios de las Naciones Unidas, entre otros. Esas listas están disponibles en el sitio web del Servicio de Protocolo y Enlace;

(E) Mantener una lista exhaustiva actualizada del personal diplomático de todas las Misiones Permanentes y Misiones de Observación (el libro azul):

(F) Asesorar a las Misiones Permanentes y Misiones de Observación, los organismos especializados y los departamentos y oficinas de la Secretaría de las Naciones Unidas sobre los usos protocolarios y las prácticas y normas de etiqueta diplomática aceptadas en las Naciones Unidas e impartir charlas y exposiciones informativas sobre cuestiones de protocolo y etiqueta diplomática.

Cuando un país ha sido admitido por la Asamblea General como Estado Miembro de las Naciones Unidas, cabe esperar que establecerá una Misión Permanente en la Sede de la Organización o en otro centro principal de las Naciones Unidas, como Ginebra o Viena, y que nombrará a un Representante Permanente. En su resolución 257 A (III), la Asamblea General expresó la opinión de que la presencia de la Misión Permanente y el Representante Permanente de un Estado Miembro en la Sede de la Organización contribuiría a la realización de los propósitos y principios de las Naciones Unidas y permitiría asegurar el enlace necesario entre los Estados Miembros y la Secretaría.

Con arreglo al derecho internacional y a la práctica de las Naciones Unidas, el significado de la expresión “Representante Permanente” es perfectamente claro. En las Naciones Unidas, la expresión fue acuñada por la Asamblea General en su resolución 257 A (III), en la que recomendó, entre otras cosas, que las credenciales de los nuevos Representantes Permanentes fuesen expedidas por el Jefe de Estado o de Gobierno o el Ministro de Relaciones Exteriores y que, en caso de ausencia temporal de la Sede de la Organización, el Representante Permanente notificase al Secretario General el nombre de la persona que quedaría al frente de la Misión como Encargado de Negocios Interino.

De lo anteriormente expuesto resulta evidente que la expresión “Representante Permanente de un Estado Miembro ante las Naciones Unidas” define a una persona con el rango diplomático adecuado que reside permanentemente —y no de modo temporal— en la Sede de la Organización y ocupa la jefatura de una representación permanente establecida (Misión) con dirección postal, número de teléfono y dirección de correo electrónico.

 

 

 

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