El Sendero en el  Que Andamos: ¿En la Cuenca del Leteo?

Por Francisco Rafael Guzmán viernes 7 de junio, 2019

Se ha usado el término gehena en sentido figurado -considerado como lugar maldito- también como sinónimo de infierno. El Leteo o Lete es el nombre dado en la mitología al río llamado del olvido, que venía a ser por lo tanto como el río del infierno o gehena. Es entendido como río del infierno que le vamos a entender en este artículo, tal vez como lo aplicaría Dante Alighieri en su  obra La  Divina Comedia.

¿Cuál es el derrotero que llevamos como país, como Estado nacional, como sociedad nacional o como quiera que queramos asumirnos? ¿Hacia dónde vamos? El país vive hoy más que lo que jamás se vivió en ningún otro tiempo, un clima de inseguridad ciudadana al nivel de lo insoportable, nadie está seguro casi en ninguna parte.

Un país con crecimiento de las empresas de servicios, donde no hay casi crecimiento industrial, más bien desindustrialización; trabajadores cobrando salarios de miseria trabajado largas jornadas, lo cual les mantiene casi siempre en la indigencia. Altos índices de desempleo; profesionales universitarios con niveles de grado universitario ganando muy bajos salarios; médicos, hasta con niveles de especialidad, ganando salarios bajos en el sistema de salud pública; enfermeras mal pagadas. Seguros médicos muy deficientes porque las aseguradoras privadas, que no debieran existir, quieren ganar dinero en demasía. No hay pensiones dignas para los jubilados del sector público, con algunas excepciones de algunas entidades públicas, ausencia de pensiones para los trabajadores retirados  del sector privado. Altos niveles de incidencia de la delincuencia, especialmente de los jóvenes. A pesar de todo esto el presidente de la República dice que este país se convertido en un país de clase media. ¿A cuál país se le puede llamar de clase media? ¿A este? Claro que no, porque las capas medias (profesionales, intelectuales y burócratas) y la pequeña burguesía, capas y clase que se podrían entender que forman hoy en día lo que los estructurales-funcionalistas de la sociología norteamericana llamarían clase media, en su mayoría se ha empobrecido y su nivel de vida ha descendido. Entonces, no se le puede llamar país de clase media.

Los niveles alcanzados de la deuda pública al día de hoy son sorprendentes. Puede pensarse que debe estar enriqueciéndose una clan reducido de funcionarios del gobierno del actual gobierno, quien o quienes, no lo sabemos, pero debe estar ocurriendo así.  ¿De qué modo? No lo sabemos. Pero debe estar ocurriendo, porque si no es así, para que tantos préstamos, hacia dónde va todo ese dinero. Todo el dinero no puede gastarse en las obras que el gobierno realiza; se construyeron muchas escuelas, muchas de ellas con vicios de construcción, pero todo el dinero de la deuda no puede gastarse en ellas y en las otras obras que el gobierno realiza. A pesar de todo eso, el gobierno mantiene en una asfixia económica a la Universidad Autónoma de Santo Domingo, esa gran universidad que es la del Estado dominicano y que está dando grandes demostraciones en hallazgos en materia de investigaciones científicas para dar grandes soluciones a los problemas, mientras el gobierno actual quiere darle luz verde a las ambiciones voraces de lucro del capital privado en la  educación superior.  A quien debe valorar  el gobierno actual no valora en su justa dimensión. La UASD exige lo que tiene derecho a exigir porque es la universidad del Estado dominicano. Hay una deuda social que los gobiernos anteriores y el actual tienen con la UASD, la cual no pagan.

El gobierno de Danilo Medina Sánchez dice que iba a evitar, mientras el fuera presidente, que las lomas fueran destruidas y las lomas del país han sido destruidas y están siendo destruidas. El Mogote en Moca, Curva Dura en Tenares prov. Hermanas Mirabal y Diego de Ocampo en Santiago, son ejemplo de ello. Cuencas de Río han sido destruidas y siguen siendo destruidas. Se queman los pinos en la Cordillera Central y las autoridades parecen impotentes para prevenir los mismos y someter a la justicia a los que provocan los fuegos. Las construcciones de tantas escuelas y casas (se dice que tenemos un déficit habitacional de 2, 000,000 de viviendas, que parece exagerado, pero no se previene tanto la natalidad) con la extracción de materiales provocan la destrucción de los ecosistemas, especialmente destruyen las cuencas de los cauces de ríos y de los arroyos.

Un proceso inflacionario insoportable y una devaluación de la moneda local hasta unos niveles insoportables, con las altas tasas de interés. El parque vehicular ha aumentado hasta niveles sin precedentes, en un país donde  tenemos poco más de 48,000 kilómetros cuadrados, muchos de los cuales son de relieve montañoso y algunas  de esas son áreas de cuenca de los ríos, lagos y lagunas, mientras tenemos unos 30,000 kilómetros de carretera y caminos aproximadamente. El parque de vehículo disminuye la calidad de vida, porque prolifera mucho el dióxido de carbono o anhídrido carbónico en todo el país. Por otra parte, la mayoría de la gente que compra o tiene un carro o motor, viejo o nuevo, lo adquirió o lo adquiere   endeudándose mucho, lo que quiere decir que no vive bien y hasta lo hace pasando hambre para tener un carro o motor. ¿Por qué no le ponemos límites a la libertad de comercio? Ya está bueno, con 35 años neoliberalismo impuesto por el FMI. A todo esto hay que agregar el deterioro o degradación del medio ambiente con el uso de agroquímicos en la agricultura que provoca que aumente el PH de los suelos y estos se degraden para los cultivos. Este no es un país de clase media. Sería preferible una sociedad más igualitaria o donde el Estado ponga reglas y no una economía desregulada y de un capitalismo salvaje como es esta.

Sin embargo, el presidente de la República y, según parece, el clan palaciego formado por la pequeña cohorte de altos funcionarios, quieren que el presidente sea reelegido. El autor  en la actualidad no milita y ni tiene simpatías por ninguna de las siglas políticas que tercian en el certamen electoral, pero entiende que tiene derecho como ciudadano a externar su opinión y la expresa diciendo que cree sobre el presidente Medina que percibe no tiene posibilidades de reelegirse con el clima de malestar social que vive el país. Este se puede considerar uno de los gobiernos más infaustos que ha tenido el país, después de la Muerte de Trujillo y se le puede parangonar en ese tenor con el del Triunvirato. En República Dominicana vivimos en un Estado de malestar social.

Entiende el autor cree que ni Danilo Medina y ni tampoco Leonel Fernández deberían estar aspirando a seguir siendo presidentes porque ninguno de los dos lo han hecho bien como gobernantes, o bien, lo  han hecho más mal que bien, pero el peor es el del actual presidente, es peor en su gestión de gobierno que Leonel Fernández. Sin embargo, ninguno de los dos debería estar aspirando. Ahora bien, tampoco entiende el autor que ningún candidato debería ser favorecido con el voto popular si su discurso no expresa intenciones de romper con el modelo neoliberal, si no pretende romper con los acuerdos de libre comercio, ni limitar la inversión extranjera, ni poner controle a los precios a los productos que se venden para los consumidores finales, ni estatizar o nacionalizar los bancos   y ni fortalecer la moneda local, eliminando la compra y venta de dólares  en los bancos privados y en las casas o bancos de cambio privados. Cualquier candidato que quiera mantener la situación actual sea de la oposición o sea del partido de gobierno no debe ser apoyado por el voto popular. No se trata de discurso anticorrupción se trata de un discurso de quien quiera en la práctica romper con el capitalismo salvaje y de economía desregulada. De nada sirve enarbolar un estandarte en contra de la corrupción si no se enarbola el estandarte en contra del neoliberalismo y el capitalismo salvaje.

Una nebulosa se cierne sobre el panorama electoral dominicano para el 2020. Esa nebulosa la provoca el fantasma de la reelección. El grupo de Lima, quien junto con Donald Trump, constituye el enemigo número 1 en calidad de los gobiernos anti-neoliberales de Venezuela y  Bolivia, parece cabalga en el caballo de la reelección.  Ha aparecido un supuesto comunicador social peruano que acusa a Leonel Fernández de estar asociado y ser financiado a través de Funglode por sectores vinculados al chavismo, con dinero sucio. Supuestamente dice que sus informaciones  provienen del Departamento de Estado de Estados Unidos. ¿Es que pura casualidad que el supuesto comunicador que hace tan temerarias denuncias proceda del país cuya capital es Lima, nombre este último que ha tomado el grupo de gobiernos conservadores que conspiran contra el chavismo en Venezuela? No debe importarnos Danilo ni Leonel, como tampoco Abinader, si de querer un buen gobierno se trata, porque los dos primeros han hecho malos gobiernos y el tercero representa los intereses de los empresarios (la burguesía que sólo piensa en su afán de lucro). A David Collado auspició la Casa Vicini y fue en la boleta del PRM. Ahora bien, si debemos exigirles a los gobiernos latinoamericanos que en los asuntos internos de otros países no pueden interferir, ni tampoco valerse del servicio de comunicadores que le sirvan de plumíferos para interferir en otros países, lo que hay que ver que causa defienden.

Lo curioso es que el Departamento de Estado parece que no ha manifestado simpatía hacia el candidato Medina, tal vez con ningún candidato, la embajadora supuestamente se reunió públicamente fuera de la embajada con Abinader. No tenemos prueba de nada de esto. Esto parece una madeja difícil de desenredar.  Un supuesto congresista norteamericano llamó a que desde su país se pronunciaran en contra de la reelección de Danilo Medina.

La verdad es que todo esto me hace pensar en qué pensaría Juan Bosch de todo esto que está pasando a lo interno del PLD. Vale la pena recordar que mucha gente de la derecha buscando justificar su posición en defensa del status quo, incluso de la izquierda dominicana hay que suponer que por celo de liderazgo (el caso de muchos  emepedeistas), han querido echarle la culpa de todo a Juan Bosch. Incluso, llegaron a acusarle y todavía hay gente que le quiere acusar de haber sido un agente del imperialismo, de ser aliado de Balaguer, etc., todo lo cual cae no sólo en lo absurdo, sino hasta en lo ridículo. Danilo, Leonel y los fanáticos seguidores de ambos son la negación del bochismo. Bosch no tiene la culpa de lo que Caamaño estando en Cuba, preparando una invasión y luego  viniera clandestinamente con ocho (8) hombres a formar un foco guerrilleo que según parece ni los cubanos estaban de acuerdo con eso, se aislara tanto de la gente que conocía y reconocía. Ahora bien, Bosch nunca tanta confianza en  Wessin como para aliarse con el sólo para conspirar contra Balaguer.

En su sano juicio Bosch no hubiese defendido nunca al neoliberalismo, al capitalismo salvaje y a la economía desregulada. Ya para las elecciones de 1990 tenía un pequeño comienzo de alzheimer -al parecer-, sin embargo, el programa de gobierno del PLD 1990 para las elecciones de ese año incluía una ley antidumping, no se sí en las de 1994 el programa de gobierno se había modificado o era el mismo. Ese programa no era el mismo en las de 1996, en el cual se había eliminado la ley antidumping, que es anti neoliberal. Para 1996, Emma Tavárez, que era muy amiga de Leonel y lo apoyó se refirió a las acusaciones que habían de que Leonel era neoliberal, yo que tenía el programa 1990 que se presté y no recuperé porque ella murió unos años después, donde estaba contemplado aprobar una ley antidumping.

El PLD no fue fundado por Bosch y el grupo de propulsores que le dio inicio a esta organización política para que el país fuera lo que hoy es: un país de muchas gentes pensando en hacerse ricas. Bosch fundó al PLD con el propósito de hacer grandes cambios, redistribuyendo el ingreso, fortaleciendo las entidades del Estado, no privatizando las empresas estatales, no entregándoles al sector privado las obras en las cuales el Estado o el gobierno invierte dinero.

En los 7 meses de gobierno de Bosch este demostró pulcritud, en grado extremo, no tenía ni una casa propia. Bosch creyó en una sociedad en que los hombres y mujeres fueran honestos en la práctica de los valores, en la vida afectiva y en la administración de lo público. En los viejos estatutos del PLD se hablaba de que todo(a) peledeista debía de dar ejemplo en el hogar de buen(a) padre o madre, buen(a)  hermano(a) y buen(a) esposo(a), y entre sus semejante de buen(a) amigo(a). Según esos estatutos, el (la) peledeista no debía emborracharse nunca, dar el buen ejemplo en la vida pública y privada. Hubo una rebaja general de precios en los artículos de consumo inmediato, cosa que ningún otro gobierno ha hecho.

Habría que preguntarse: ¿Cuál se sería el discurso de Bosch sobre la sociedad actual? ¿Qué pensaría Bosch de la alta incidencia del alcoholismo en la sociedad dominicana? ¿Qué pensaría Bosch de la ludopatía en la sociedad dominicana y la proliferación de tantas bancas de apuestas en el país? ¿Qué pensaría de la corrupción administrativa en los gobiernos de sus discípulos? ¿Qué pensaría del crimen organizado y de la alta incidencia del narcotráfico en la sociedad dominicana?

Podríamos pensar que el sendero por el andamos es el cauce del Leteo, que ese es el derrotero que llevamos.

 

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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