El relator de la ONU advierte de que se sigue practicando la tortura en Túnez

Por El Nuevo Diario viernes 3 de febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, TUNEZ.- El relator especial de Naciones Unidas para los derechos humanos y la lucha contra el terrorismo, Ben Emmerson, expresó hoy su preocupación por las informaciones sobre casos de tortura en Túnez y pidió a las autoridades locales que faciliten su investigación.

En una rueda de prensa al término hoy de una visita de trabajo de cuatro días a Túnez, Emmerson manifestó también su preocupación sobre el regreso de yihadistas a sus países de origen y cómo estos Estados acometen este asunto, en el que deben prevalecer los derechos humanos.

"Hemos recibido informaciones de tortura y malos tratos a aquellos que están en custodia, pero en este momento no estamos en posición de emitir un juicio, en parte por la parálisis de la comisión nacional para la prevención de la tortura por falta de fondos… y eso nos impide una evaluación objetiva", aseguró.

Reconoció que "la imagen es indudablemente diferente a la que había antes de la revolución, ha habido un cambio muy significativo y un descenso significativo, pero al mismo tiempo hay más pasos que se deben ir dando".

Entre ellos, el relator de la ONU citó "la presencia de un abogado desde el mismo momento en el que una persona es detenida y que sea obligatorio, y no una opción para el prisionero, exámenes médicos y vigilancia audiovisual y fondos para examinar y evaluar los centros de detención".

"Creo que las autoridades están implicadas en erradicar ese riesgo. Hay procedimientos y reformas en curso, pero creo que hay una brecha entre la política y lo que se practica sobre el terreno", afirmó.

Según Emmerson, "lo crucial es que esos riesgos sean minimizados y aquellos que son responsables sean castigados a través de una investigación, un proceso judicial y que se les apliquen las penas apropiadas por esos delitos. Cuando he hablado con el Gobierno he recibido una respuesta muy positiva".

La comparecencia de Emmerson coincidió con la publicación este viernes del informe mensual de la Organización tunecina de lucha contra la tortura que reveló diez casos más de torturas a detenidos, personas en custodia y familiares.

La organización subrayó que se sigue ejerciendo la violencia contra menores, a los que en muchas ocasiones se interroga sin presencia de familiares, y que muchos de estos abusos se cometen en casos relacionados con sospechas de terrorismo.

Al respecto, Emmerson recordó que la posible violación de los derechos humanos durante operaciones de lucha antiterrorista puede contribuir a la radicalización, pero sobre todo "dañar los esfuerzos de Túnez en su lucha contra el terrorismo".

Cada país maneja de forma particular el problema del regreso de yihadistas de zonas de conflicto, pero deben ser cumplidas las recomendaciones de la ONU, que instan a que se les "impida viajar, se les someta a un juicio justo y se les incluya en programas de rehabilitación", puntualizó.

Agregó que "las formas en que cada país lo lleva a cabo es muy diferente…, pero el proceso de arresto, juicio, sentencia y encarcelamiento creo que en el caso de Túnez no se diferencia mucho de otros".

"La lucha contra el terrorismo es en sí misma una obligación del Estado. El Estado tiene el deber de proteger el derecho a la vida de sus ciudadanos y otros derechos fundamentales, pero, si tratas de lograrlo violando los derechos, entramos en un círculo vicioso de violencia", alertó.

Emmerson recordó que, "según cifras no contrastadas" desde que en 2011 cayera la dictadura de Zinedin el Abedin Ben Ali, "5.500 tunecinos han viajado a zonas de conflicto", principalmente en Irak, Siria y Libia y alrededor de 650 han regresado a su país.