El Real Madrid se proclama campeón de invierno entre silbidos

Por Carlos Luis Baron sábado 21 de enero, 2017

EL NUEVO DIARIO, MADRÍD.- El Real Madrid se proclamó en la decimonovena jornada campeón de invierno, gracias a su reencuentro con el triunfo ante el Málaga (2-1) en un encuentro que no despejó las dudas que le invaden, que extendió su plaga de lesiones y que aumentó la crispación de una afición a la que piden el apoyo.

Salió sin brillantez el Real Madrid de su bache de resultados, agarrándose de nuevo con fuerza a la figura salvadora de Sergio Ramos, autor de los dos tantos que parecían devolver la calma en el madridismo antes de que los jugadores de Zinedine Zidane levantasen el pie del acelerador pensando en la remontada que buscarán en Copa del Rey y que estuvo a punto de costarles caro si no es por una intervención de Keylor Navas.

Esperaba una goleada la afición del Santiago Bernabéu que respondió al sufrimiento con silbidos a sus futbolistas. Señalando en acciones puntuales a Cristiano Ronaldo y pagándola con Karim Benzema. La exigencia provocó el grito de auxilio posterior de Zidane y Sergio Ramos. Sienten que están en el momento de mayor inestabilidad de la temporada, sin la fortaleza mental que les condujo al reto, y piden apoyo cuando vienen mal dadas.

A la espera de la búsqueda de la remontada copera, el líder de LaLiga Santander se levantó de su primera derrota, la sufrida en Sevilla que ha generado un daño psicológico inesperado. El físico no acompaña tampoco a un equipo que no para de perder jugadores por lesión. Durante el encuentro cayó Marcelo y Luka Modric se retiró con molestias. Es la gran preocupación de Zidane.

El Málaga, inmerso en una crisis de resultados, mejoró su imagen y tuvo en su mano puntuar. Aguantó el chaparrón inicial, perdonó cuando pudo adelantarse y tras ser golpeado dos veces por Ramos sacó valentía para rozar la proeza. Juanpi estrechó el marcador con su gol y el Chory Castro pudo empatar en una tarde de esas en las que Carlos Kameni es capaz de lo peor con errores que pudieron costar más caros.

En el derbi de la Comunidad Valenciana se medían Villarreal y Valencia con dos técnicos de la tierra, Fran Escribá y Voro, y el partido lo rompió un valenciano, Carlos Soler, que celebró ser ya jugador del primer equipo ché con su primer gol en la elite.

Sumado a un grave error del portero menos goleado de LaLiga, Sergio Asenjo, que intentó regatear a la presión de Santi Mina pisando el balón y viendo como le robaban la cartera y le marcaban a puerta vacía, premiaban a un Valencia que al fin muestra síntomas de clara mejoría con dos triunfos consecutivos. De momento aleja siete puntos los fantasmas del descenso pero lo más importante es la imagen unida que dejó ante un Villarreal irregular, que encadena seis partidos consecutivos sin ganar, dos sin marcar y ha perdido alegría en su juego (0-2).

El sábado nació con una mañana de diversión para el Espanyol. No ganaba desde el 26 de noviembre y se desquitó hundiendo un poco más al Granada (3-1). La calidad de la zurda de José Antonio Reyes abrió la goleada y el tanto de falta de Andreas Pereira fue un espejismo. Piatti y otro canterano en una jornada marcada por la reivindicación de los jóvenes, Marc Navarro, marcó un gran gol en su primera aparición en la elite.

Alavés y Leganés empataron a dos tantos por un nuevo tanto salvador de Pablo Insua, el héroe del ascenso, para el conjunto ‘pepinero’. El intercambio de golpes fue similar en las dos partes, con tanto tempranero de los locales y reacción final del conjunto del sur de Madrid que le mantiene marcando la zona de la salvación con seis puntos de colchón a la espera del Sporting. EFE