“El que no sabe para dónde va, en el camino se pierde”

Por Alfredo García

EL NUEVO DIARIO, SANTO DSOMINGO. – Cuando una amiga dijo esta frase no la olvidé jamás, pues me ha servido de guía en muchos de los proyectos que me toca liderar ya que es una premisa que como punto de partida, aclara la razón de ser de cualquier iniciativa.

Debo decir que para mí esta frase encierra el secreto de lo que es imprescindible para alcanzar los objetivos, debido a que el espíritu de su mensaje es precisamente que todo lo que hagamos debe tener un propósito claro.

Desconozco si la frase es de ella o de otra persona, pero en el contexto que la utilizó vino como anillo al dedo, a razón de que dentro de la transparencia que le caracteriza como persona, estaba rindiendo cuenta a un grupo de iguales.

En dicha rendición explicaba su proceder y hacía referencia de que todas las acciones que llevó a cabo, eran encaminadas a lograr un objetivo de bien común y desarrollo colectivo.

Es en ese contexto que entendí la razón por la cual, le funcionan todas las iniciativas que emprendía, dado la meridiana claridad con que ella veía sus objetivos y el propósito de los mismos.

No cabe dudas que es menester tener bien claro hacia dónde se va, entendiendo lo que se quiere de la vida, a los fines de saber qué hacer con cada esfuerzo e iniciativa que se emprendan y que las mismas se anclen en el propósito de lo que se persigue, para no sentir que el tiempo se fue sin hacer nada.

Es frecuente ver que a nivel corporativo se inician proyectos y hasta se llevan a cabo políticas sin que las mismas estén conectadas a una razón de ser que motorice el objetivo estratégico macro de la institución.

Paulo Coelho lo planteó de una manera muy interesante en el 2012 al afirmar en un tuit que “las cosas comienzan a encajar con perfección absoluta cuando estamos concentrados en lo que queremos”, de manera que saber a dónde te diriges y el empeño que pongas en conseguir dicho objetivo determinará mucho tu bienestar emocional y espiritual.

Ahora bien, no por saber lo que quieres lo vas a conseguir, para ello también hay que agregar dosis de perseverancia, paciencia, fe y determinación, ingredientes que, como turbinas, ponen a volar cualquier proyecto, por improbable que parezca en su génesis.

Finalmente debo decir que en estos tiempos que tenemos tanta información y opciones, paradójicamente es cuando más difícil se le hace a los líderes saber hacia dónde van y por qué van en la dirección tomada, razón por la cual es tan frecuente ver gente brillante dando palos a ciegas y hasta naufragar como consecuencia de no tener claro sus objetivos.

Por Alfredo García

-Estratega de Comunicación

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