El que no peleo en la escuela no es una ¨gallina¨ señor profesor

Por Humberto Salazar miércoles 5 de abril, 2017

Hay que estar vivo para escuchar una expresión, tan increíble, que tuvimos que leerla dos veces para confirmar que salieron de los labios de una persona cuya profesión es enseñar a sus alumnos el buen comportamiento y la convivencia civilizada entre los seres humanos.

Para tratar de justificar la reprochable actitud de una compañera de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), cuando azuzó y permitió que dos alumnas se liaran a golpes en medio de un aula que debía estar dedicada a la enseñanza y el saber, el presidente de la seccional de ese sindicato en San Francisco de Macorís, Willian Hernández, sentenció que ¨el que no peleó en una escuela es una gallina¨.

Willian Hernández

En esta sociedad dominicana de hoy, escuchar una expresión que es una invitación barbara a la violencia física por parte de los estudiantes de nuestras escuelas, porque según el criterio de este señor profesor el que no ha ejercido acciones violentas es un recinto escolar es un cobarde, podría explicar el grado de agresividad que caracteriza nuestras acciones en estos días.

Nos imaginamos, que para los señores profesores antes mencionados, es algo normal hacer un circulo dentro de un aula, enfrentar a dos alumnas cual si fueran gallos de pelea a halarse las greñas mutuamente para diversión de quienes están llamados a enseñarles a no hacer uso de la violencia para dirimir conflictos y a ser ejemplos en sus vidas de temperancia ante los estímulos continuos que recibimos como invitación a ejercer la violencia en contra de nuestros semejantes.

Nos imaginamos que estos barbaros, que se denominan ellos mismos maestros, no conocen las cifras espeluznantes que sobre este tema maneja la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que habla de mas de 250 millones de niños y adolescentes en todo el mundo que sufren este tipo de abuso por parte de sus compañeros de aula y también de los profesores.

Tampoco conocen que el problema de la violencia escolar, ha provocado la muerte de cientos de niños que se ven sometidos a todo tipo de violencia y que este fenómeno ha sido catalogado como ¨un violación grave al derecho a la educación¨ por parte de la Directora General de la UNESCO Irina Bokova.

Es decir, llamar ¨gallina¨ que es lo mismo que cobarde a un niño o niña que aspira solamente a ser un estudiante y no un o una peleador o peleadora en un recinto escolar por parte de una persona que esta contratada para garantizar un ambiente sano y seguro para todos, es una expresión de una violación a las y los estudiantes que no quieren someterse a esta prueba de ¿valentía? que describe este directivo de la ADP.

En el estudio antes citado de la UNESCO, donde se entrevistaron a 100,000 estudiantes de diversos países y regiones del mundo, se determinó que el 25% de los escolares confesó haber sido acosado por su apariencia física, otro 25% por su genero u orientación sexual y otro 25% por su origen o nacionalidad.

Y si esto le sumamos el acceso a internet y los teléfonos móviles, que ahora abrieron el espacio al denominado ciberacoso o bullying, estamos ante una verdadera epidemia que debe ser enfrentada porque la proporción de jóvenes que está sufriendo esta forma de agresión, generalmente está oculta a los ojos de los padres y de los maestros.

Hablamos entonces de un tema tan serio, que ha llamado la atención de la comunidad educativa en todas partes del mundo, y que en una lugar del interior de un país llamado República Dominicana, ha sido solucionado por una maestra, cambiando un aula dedicada a la enseñanza y transformándola en un ring de boxeo, con el apoyo de alguien que dice ser maestro también que habla de que si una persona no ejerce la violencia es un o una cobarde.

La violencia señor profesor tiene que ver con un abuso de poder, con una tendencia a la agresividad que busca dominar por medio de la fuerza a los mas débiles, que son los que deben ser protegidos por la autoridad, y en una escuela esta la representan los maestros.

Este fenómeno, antes que promoverlo debe ser evitado, antes que estimularlo debe combatirse por medio de la enseñanza, no es cierto que los seres humanos somos violentos por naturaleza, una cosa es la agresividad que lleva hasta a guerras entre nuestros congéneres y otra cosa son los actos violentos que buscan la dominación y la subordinación.

No sabemos como se le ocurrió a una denominada maestra o profesora, convocar a sus alumnos a que fueran partícipes con su presencia de un acto de violencia escolar deliberado y promovido porque quien debía evitar este tipo de acciones en una escuela donde ella representaba la autoridad, porque si algo caracteriza la violencia es la intención manifiesta de dañar.

Nuestra esperanza es que el Ministerio de Educación de un ejemplo y cancele el nombramiento de esta señora. que puede ser todo menos una maestra y que los familiares de esta persona la sometan a un tratamiento sicológico porque seguramente lo necesita, al ser promotora de una acción como de la que en forma lamentable fuimos testigos se realizó en una escuela de una comunidad rural de San Francisco de Macorís.

Y al sicópata que la justificó, que funge como presidente de la ADP en esa ciudad del nordeste del país, deberían enviarlo a sesiones donde pueda dominar su tendencia a ensalzar la violencia, a ver si aprende que ¨la violencia es el ultimo recurso de los incompetentes¨ y de que ¨la violencia es el miedo a las ideas de los demás y poca fé en las propias¨ como dijo el Mahatma Ghandi.

 

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