El problema del tipo de cambio

Por Víctor Manuel Peña lunes 27 de marzo, 2017

No hay duda de que el tipo de cambio o tasa de cambio (oprimar del dólar como se conoce popularmente en nuestro país) es una variableclave en el desenvolvimiento de cualquier economía.

El tipo de cambio se conceptualiza como la cotización de unamoneda en términos de otra. Cuando hablamos de la tasa de cambio estamoshablando, pues, del precio de una moneda con respecto a otra.

En la teoría y en la práctica económica se sostiene elcriterio que cuando el tipo de cambio o la moneda están subvaluados, se entiendeque hay que propiciar un proceso de apreciación o revaluación de la moneda o dela tasa de cambio; en cambio, cuando el tipo de cambio está sobrevaluado, hayque impulsar un proceso de depreciación o devaluación del mismo y, porconsiguiente, de la moneda.

Y esto hay que hacerlo en una u otra dirección de maneradinámica porque la realidad es muy dinámica, no estática.

Es innegable que en nuestro país hay un inveterado y agudoproblema estructural de divisas, que se expresa en una asimetría entre laoferta y la demanda de divisas: la demanda es superior a la oferta. Estosignifica que mientras todos los sectores demandan y consumen divisas, sonpocos los sectores de la economía que intervienen en la generación de divisas.

El contexto del problema cambiario dominicano es el problemaestructural de divisas que tenemos.

Dado el problema estructural de divisas que tenemos sidejamos que la tasa de cambio flote libremente sin ninguna intervención delEstado, el resultado sería catastrófico porque la moneda se estaría depreciandoo devaluando permanentemente, dando lugar a procesos inflacionarios imparablesrealmente destructores y arruinadores de la estabilidad macroeconómica y elcrecimiento.

Y si se da un proceso de esa naturaleza, es decir, de devaluacióno depreciación eterna o permanente es porque se está asumiendo, deductivamente,que la moneda local está sobrevaluada permanentemente, y eso es totalmenteabsurdo e incierto. Y lo mismo pasa si se toma el camino contrario de que lamoneda hay que apreciarla siempre porque está subvaluada siempre.

Sin embargo, en todo hecho o fenómeno económico intervienenno solo elementos de tipo estructural, sino que también intervienen elementosde tipo coyuntural.

Estoy convencido de que no obstante el problema estructuralde divisas que tenemos en nuestro país, el actual problema cambiario dominicanoestá siendo causado por situaciones o elementos de tipo coyuntural como elelevado déficit fiscal y el gigantesco servicio de la deuda (pago de interesesy amortización de capital) conectado a los insostenibles niveles de deudapública.

A través del canal del déficit fiscal, muy poderoso porcierto, el gobierno vive inundando de pesos la economía dominicana; y parapagar el exagerado monto del servicio de la deuda pública el gobiernointerviene casi permanentemente en el mercado cambiario como comprador dedivisas.

Y esos ingredientes coyunturales, vistos en el contexto delproblema estructural de divisas (oferta de divisas menor que la demanda dedivisas), provocan la sostenida y explosiva subida del tipo de cambio que seexpresa en una acelerada e incandescente depreciación o devaluación de lamoneda nacional.

El esquema de estabilidad macroeconómica con crecimiento deque hemos disfrutado es insostenible con esa desazón, carcoma o incendio que seestá produciendo en el mercado cambiario dominicano.

Y esto se está produciendo no obstante de que el esquemacambiario dominicano comporta intervenciones periódicas del Banco Central, lascuales buscan estabilizar la tasa de cambio, cosa que se ha logrado en elpasado.

Otro elemento que estaría influyendo en la actual situacióncambiaria dominicana es la dolarización de parte de los ahorros que se estángenerando en la economía dominicana. Obviamente esta situación da cuenta de quese están generando expectativas negativas en los agentes económicos y en lasociedad en virtud de los efectos dañinos que está produciendo la políticafiscal del gobierno.

Lo inaceptable e increíble de este episodio que está viviendola sociedad dominicana es que tenemos altos funcionarios del gobierno que estánplanteando implícitamente la muerte y el entierro del modelo de estabilidadmacroeconómica con crecimiento, toda vez que han propuesto que la salida alproblema cambiario actual consiste en que se dé la flotación absoluta, total oilimitada del tipo del cambio: con lo que están planteando también que sesustituya el actual esquema de flotación sucia, relativa o limitada quecontempla intervenciones periódicas del Banco Central en dicho mercado.

Pero el Estado, a través del Banco Central, debe intervenirperiódicamente en el mercado cambiario no porque dicha institución, cabeza delsistema monetario y financiero, tenga un programa monetario o esté aplicandouna política monetaria y cambiaria en base a metas de inflación, sino por elproblema estructural que hay en la economía de que mientras la oferta dedivisas es limitada, la demanda de divisas, en cambio, es ilimitada: si sequiere, mientras la oferta crece de manera aritmética, la demanda crece demanera geométrica. Digo esto porque si la oferta de divisas fuera tan dinámicacomo la demanda de divisas no hubiera necesidad de que el Estado intervinieraen dicho mercado a través del Banco Central, como sucede en economíasdesarrolladas y de mediano desarrollo que hace tiempo tienen resuelto eseproblema en términos estructurales al contar con un aparato generador dedivisas muy diverso, moderno y dinámico.

En ese cuadro, si se deja que el tipo de cambio flotelibremente sin que el Banco Central intervenga nunca, entonces la tasa decambio estaría depreciándose o devaluándose siempre dado el problemaestructural de divisas que tenemos, lo que significa que nuestra moneda estaríadesvalorizándose permanentemente, es decir, estaría perdiendo valor o capacidadde compra siempre, y una situación de ese tipo no conviene nunca a la salud dela economía de un país.

Esa distorsión que crea el problema estructural en elmovimiento del tipo de cambio en un mercado libre, tiene que ser enfrentada conla intervención oportuna, deliberada e inteligente del Estado a través delBanco Central.

Es el Estado, que cuenta con una dirección consciente einteligente, el único que está en capacidad de corregir las distorsiones oexternalidades que crea el mercado o el libre mercado, habida cuenta de que elmercado no está en capacidad de corregir las externalidades, fallos externos odistorsiones que crea o que se derivan de su funcionamiento.

La gran paradoja evidenciada a través de la historia es queciertamente el mercado es más eficiente que el Estado como instrumento deasignación de recursos, pero es el Estado el que tiene que corregir lasfalencias o externalidades que el mercado genera o produce.

Es increíble y paradójico, y totalmente inaceptable, que seanaltos funcionarios del actual gobierno los que tengan la equivocada visión y lavoluntad de impulsar acciones de política pública que contrastan con lapolítica monetaria y cambiaria y que volatizarían y destruirían la estabilidadmacroeconómica y el crecimiento.

 

 

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