El problema de la UASD no es un reclamo

Por Francisco Rafael Guzmán lunes 8 de febrero, 2021

Yo no voy a justificar la huelga y ni tampoco a condenarla. Ahora bien, ya está bueno para que cesen las campañas mediáticas contra la UASD, pero también contra los servidores y los estudiantes de la misma, ya que los periódicos y los programas interactivos han sabido denostar mucho a la UASD y a los uasdianos. El sábado fue el director del Listín Diario, periódico impreso al que estoy suscrito, que se destapó con un editorial titulado: Una Huelga Insensata. La realidad es que esa campaña mediática que va en desmedro de la Primada de América es inmerecida y es muy vieja, situación que era muy diferente hace poco más de cuatro décadas.

De campanas mediáticas estamos cansados, porque se deforma la realidad y lo que no es verdad aparece como si lo fuera, como hacen las grandes industrias farmacéuticas para mercadear sus productos, las cuales simulan hacer investigaciones científicas que no hacen, para vender sus productos. Aquí vale decir: Pobre Mente; no decir: Dominique… pobremente iba él cantando por ahí y lo alegre de su canto solamente hablaba de Dios de la palabra  Dios…, como dice la canción de la monja belga Jeannine Deckers de la Orden de los Dominicos que fundó lo que hoy conocemos como UASD. Pobres mentes.

El expresidente Danilo Medina se pasó sus ocho años de gobierno ignorando los reclamos de la UASD, privilegiando a las universidades privadas, sobre todo a una de ellas que surgió como un desprendimiento de la hoy PUCMM para convertirse en universidad secular. Curiosamente, hoy las nuevas autoridades hablan tanto de alianzas público-privadas, pero ya el expresidente en su gestión lo estaba haciendo, lo cual no viene hacer más que la continuidad del neoliberalismo y de la hegemonía del capital financiero. Ahora bien, las actuales autoridades del Estado no deben pensar que no van a tener que enfrentar conflictos sociales, porque todo parece indicar que amplios sectores sociales van a reclamar, especialmente los asalariados, los de cuellos azules y los de cuellos blancos, además jóvenes y mujeres, van a sentir la indignación con las medidas que tomaría el gobierno en medio de la crisis sanitaria, ecológica y económica.

Hasta ahora el gobierno de Luis Abinader, hombre que viene del empresariado y representa a la burguesía, ha venido dando muestra de darle continuidad a la hegemonía de la fracción financiera de la burguesía, basada en el modelo económico de una economía predominantemente de servicios. Ese modelo, pese a la insistencia del jefe de Estado, ha dado muestra con la emergencia de las crisis Sanitaria, Ecológica y Económica, de que no es viable ni siquiera a partir de un largo plazo. Ciertamente que la clase no se suicidan y Abinader es un hombre de la clase burguesa, pero hay individuos que reniegan de sus orígenes de clase, Fidel Castro, por ejemplo, pero ese no parece ser el caso de él. Lo que si tiene es un discurso más moderado que de muchos de sus antecesores, por eso al referirse a la UASD, no ha querido el presidente Abinader entrar en pleitos con ella, pese a que parte del patrimonio heredado por él y otros hijos de su padre es una universidad privada.

La UASD, como universidad primada de América, es hija de una vieja tradición. Es que las universidades occidentales, catedralicias o municipales, las cuales aparecieron por primera vez en la Europa de la Baja Edad Media, aparecieron como entidades capaces de autogobernarse o autodirigirse sin la intervención de la iglesia o de un cabildo o consejo edilicio. Además, las universidades eran entidades que constituían espacios de tolerancia, ya que estaban contempladas sanciones en sus estatutos o reglamentos contra los maltratos de los profesores a sus alumnos; al igual que honrando su nombre sustantivo: Universidad, se admitía en ellas estudiantes de diferentes nacionalidades. Hija de esa vieja tradición es la UASD, ya que en el periodo colonial, cuando se le denominaba Real y Pontificia Universidad Santo Tomas de Aquino, estudiaban en sus aulas estudiantes venezolanos, cubanos, mexicanos, etc. Después de pasar 31 años de la dictadura de Trujillo, la Universidad de Santo Domingo como se le conoció, después de ser cerrada durante la Ocupación Haitiana, pasó a ser Autónoma por ley. Siendo autónoma, autogobernándose ella, ha sido ejemplo de la mayor trasparencia y pulcritud por largos años, casi más que ninguna otra entidad del Estado. Sobre la trasparencia y la pulcritud podrá decirse que en grado absoluto no se practique en la UASD, pero le faltaría muy poco para ello.

Lo que si puede haber en la UASD es una falta de equidad en las remuneraciones de sus servidores, especialmente de los profesores dedicados exclusivamente a la docencia, respecto a los que se reparten el tiempo de servicio en la UASD entre docencia y labores administrativas, lo que se ha venido dando desde la reforma administrativa que se aplicó en la gestión de Mateo Aquino Febrillet (EPD). Los últimos disfrutan de entradas muy por encimas de los que solo están dedicados a la docencia. Ahora bien, estas diferencias entre los sueldos entre los docentes que están dedicados a la docencia (a tiempo parcial en la docencia) y con una parte del tiempo laboral en labores administrativas y los docentes dedicados todo el tiempo a la docencia son significativas, las mismas se pueden notar entre profesores que cumplen funciones en cargo de secciones o áreas (no de dirección) y otros que solo viven de la docencia, pero al parecer han sido reglamentadas. Sin embargo, se trata de inequidad más que nada.

Todos los que hemos sido servidores de La Academia sabemos del mal trato que la UASD ha recibido del Estado dominicano, pero además   ella ha sido contaminada por las malas prácticas y hábitos del Estado y de la sociedad civil. Esto se debe a que poco a poco, con el mal trato del Estado a la autonomía de la UASD, ésta en vez de ser una entidad autónoma que asesore al gobierno central en materia de políticas sociales, investigación científica y educación superior, ha sido influida por las prácticas de gerencia de la burocracia gubernamental. La creación del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, habiendo un ministerio de educación, es algo innecesario y la UASD es la que debería asesorar al Estado y no el Estado supervisarla tanto.

Me entere hace unos cuantos años de la reforma institucional a nivel de los reglamentos para elegir autoridades, a nivel de escuelas, es decir, directores y coordinadores de cátedra. ¿Quiénes son elegibles y quienes no son elegibles? ¿Quiénes eligen? Un profesor recién ingresado al cuerpo ha perdido derechos de elegir que otrora tenía. La democracia ha perdido mucho en la UASD, pero la Universidad se manejaba mejor y operaba como familia cuando había más participación en la toma de decisiones. Lo peor en tal sentido comenzó cuando un claustro en la gestión del Ingeniero Miguel Rosado aprobó prácticamente la anulación de la participación estudiantil, en la elección de autoridades, la excusa es que el movimiento estudiantil se había corrompido. ¿Quién o quiénes contribuyeron a que se corrompieran los estudiantes? Los aspirantes a algunos cargos gerenciales en los tiempos de las vacas flacas, raíz de aplicarse el modelo neoliberal y la gestión austera de Balaguer en la asignación del presupuesto a la UASD en Los Diez Años. Ese es uno de los peores crímenes contra la esencia de la UASD. Lo que si la Universidad no debió estimular es el clientelismo en la elección de autoridades y en eso deberían estar velando el Consejo Universitario y la Comisión Central Electoral. Ganaba más La Academia, mucho más, con la participación estudiantil. En la gestión de Miguel Rosado se le dio un golpe demoledor al cogobierno universitario, el cual ha sido en gran medida la esencia de la autonomía universitaria de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Quienes se cuentan entre los uasdianos y loan esa gestión parece que no conocen la historia de la Primada de América.

Sin embargo, en el pasado la UASD fue una escuela de democracia y de pulcritud. Habría que decir que la democratización comenzó con el inicio de la autonomía universitaria, a la muerte de Trujillo y unos años antes del Movimiento Renovador. Sin embargo, con el Movimiento Renovador seria que la verdadera democracia se aplicaría, ya que quedaban reminiscencia del viejo modelo de universidad elitista. El periodo más emblemático de gestión universitaria democrática fue el encabezado por el Dr. Guarocuya Batista Del Villar (1976-1978), el cual llegó con una gran coalición de grupos que le apoyaron; ante la necesidad de un mayor presupuesto, se hizo una encuesta en el país para saber el apoyo que la UASD tenía en el pueblo, lo que al parecer fue un éxito. Había un eslogan que la universidad elaboro que rezaba: Consulta Popular y nuevo Presupuesto para la UASD.

Si durante La Era de Trujillo no se conocía democracia ni autonomía universitarias, la verdad es que la democracia se fue perdiendo desde que el modelo neoliberal que comenzó a imponerse a mediados de los ochenta. Ahora bien, antes de avanzar la gestión del Dr. Batista Del Villar, hacia inicios de 1976, el PRD se preparaba para desplazar a Balaguer del poder cuando el modelo económico agroexportador daba signos de agotamiento y Carter tenia las preferencias en el electorado. El PRD se apoyaba en un grupo de empresarios de Santiago agrupados en la Asociación para el Desarrollo Incorporado, profesores de la UCAMAIMA y algunos militares. En el 1978 se crea el CONES, luego le llamarían CONIES, Consejo Nacional Educación Superior y Consejo Nacional de Instituciones de Educación Superior.

Cuando el gobierno de Jorge Blanco negocia la deuda con El FMI y se aplican las medidas acordadas con esa entidad, después de tener más de un año en el gobierno y después de que pasaran los cuatro años del gobierno de su compañero de partido Antonio Guzmán, se iniciaron los años de las vacas flacas en la UASD y en el país.  En este último se da una estampida de jóvenes hacia otros países, incluyendo algunos con títulos universitarios, desaparecieron algunas organizaciones juveniles hacia mediados de los ochenta en que se organizaban esos jóvenes, como consecuencia del desempleo. En la UASD muchos profesores emigraron a las universidades privadas en busca de mejores ingresos, principalmente a INTEC y a algunas ONG fuera de la docencia. El Centro de Estudio de la Realidad Social Dominicana (CERESD), el cual tenía cobertura de investigación para tres facultades: Ciencias Jurídicas, Ciencias Económicas y Sociales y Humanidades, dirigido por el Dr. Luis Rafael Gómez Pérez, no se cerró de una vez, pero El Dr. Luis Gómez renunció a su dirección después de casi una década de estar dirigiéndolo, poco después se cerró. Esto último ocurrió a finales de los ochenta (1987).

Durante la gestión del Dr. Antonio Rosario l978-1981, el cual coincidió con gran parte del período de gestión de Antonio Guzmán, surgieron algunos conflictos entre algunos grupos estudiantiles y el rector, ya que a este se le acusaba de ventas de solares propiedad de la UASD al parecer sin autorización; sin embargo, no se llegó a sancionar al rector. No hubo asomo de autoritarismo en la gestión 1981-1984 del Dr. Bido Medina, ni en la del Dr. Sánchez Martínez (1984-1987), pero sin embargo en la del Dr. Almeyda Rancier (1987-1990) si hubo asomo de autoritarismo y conflictos con los sindicatos y por lo menos una huelga de profesores. En la gestión de Ravelo (1990-1993) hubo algunos conflictos, al igual que en la de Roberto Santana (1993-1996), pero no hubo conflictos entre sectores estudiantiles y autoridades en la de Edylberto Cabral, pero se puede decir que para la democracia universitaria y el cogobierno, con la participación estudiantil, la peor gestión y la que destruye la participación estudiantil, fue la del Ing. Miguel Rosado (1999-2002). Esta última fue nefasta y nefanda a la vez, en cuanto al ejercicio de la democracia en la vida universitaria.

La pulcritud podría tener mucha tela por donde cortar, pero ya he dicho que se estuvo a punto de destituir un rector y si no lo dije quise decirlo. Hubo a fínales de los 70 en la escuela de medicina conatos de fraudes o fraudes, en que estaban involucrados estudiantes puertorriqueños, pero se enderezaron entuertos. También hubo una sanción de un funcionario de la facultad a que pertenece esa escuela. Hacia 1990, lo mismo pasó en Ciencias Económicas y Sociales con sobornos de profesores, por parte de estudiantes, para aprobaciones de tesis. Fueron sancionados con suspensiones varios profesores.

Muchos empleados administrativos de diferentes departamentos de la UASD han perdido su empleo por incurrir en diferentes faltas: Robos, falsificación de cheques, etc. A veces algunos empleados y profesores han sido sancionados con una suspensión temporera de sus labores, pero luego vuelven a reintegrarse a las mismas. El problema de la UASD no es como quieren matizarlo desde fuera personas ajenas a ella, que tienen derecho a opinar, pero opinar no es estar en lo cierto. El problema de la UASD es que hay quienes por intereses particulares quieren dañarla, entre ellos sectores de la sociedad política, cuando en realidad el mismo Estado debe dejarse asesorar por ella. Lo que debe ser superado en la UASD es el asomo del clientelismo y no elegir ningún rector apegado al mismo. Los cambios en los reglamentos en pasadas gestiones deben ser revisados y propiciarse el retorno a la participación estudiantil y al cogobierno sin clientelismo.

Es propicia en la actual situación la búsqueda de una salida armoniosa al conflicto con los profesores, la docencia pese a lo que se quiera decir por ahí no es el oficio mejor pagado, nada más hay que saber la magnitud del esfuerzo que hace en su actividad el docente: presencial o virtual. Es hora del salario en escala móvil o aumento salarial automático de todos los servidores, indexación por inflación de los precios de productos y servicios de consumo. Las autoridades actuales, encabezadas por la Dra. Emma Polanco, antes de terminar su gestión, deben propiciar las reformas necesarias para revisar todos los reglamentos que han implicado un retroceso en la práctica de la democracia y el cogobierno universitarios en la gerencia de La Academia y el asomo del clientelismo en la elección de autoridades en la misma, por la contaminación desde el Estado.

La gran culpa de que la Primada de América haya llegado donde ha llegado, enfrentada con fuerzas externas, que por razones interesadas, pero torpes y quienes son portadores de ellas actúan como ignaros que no conocen lo que fue el Movimiento de Córdoba y la autonomía, porque no entienden lo tan importante que es la universidad pública para un Estado, la tiene la sociedad política. Esas fuerzas actúan como fuerzas centrípetas contra la UASD. Estas son grupos o sectores, como fuerzas sociales anacrónicas (como anacrónico es el modelo neoliberal en la economía), que actúan desde fuera y hacia dentro, dañando la imagen de La Academia. A veces se valen de los encapuchados, casi seguro que son sujetos sociales (lúmpenes) ajenos a la UASD que penetran al recinto; otras veces usan los medios de difusión para divulgar mensajes de que en La Universidad se discriminan a grupos minoritarios; y también la mora para ingresar al internado de algunos estudiantes de medicina, que no es culpa de la Primada de América, es usada para dañar la imagen de la UASD, a través de los medios de difusión.

Hay intereses privados que conspiran contra la Academia, desde fuera, pero las autoridades actuales deben acabar con todo asomo del clientelismo, mantener la pulcritud y hacer reformas institucionales para retornar al cogobierno y la democracia universitaria plena. Todavía la actual rectora está a tiempo para dejar un legado y evitar que la UASD de un salto al vacío. Ahora bien, ningún líder puede hacer el mejor trabajo como gerente de una organización o sociedad si no tienen muy cohesionada la colectividad con la que ejerce el gobierno, en torno a los mejores valores para gobernar. En un buen gobierno o buena gestión la autoridad debe ser colocada por encima del poder, la moral por encima de la fuerza.  La autoridad que se tiene sobre los subalternos emana de la voluntad de estos de obedecer o acatar, cuando se ejerce el gobierno basado en con la falta de autoridad se gobierna mal, ya que se gobierna con el poder que se basa en la fuerza. La autoridad es espiritual, mientras el poder es material.

Es hora de que la UASD sea colocada en el sitial que le corresponde, como universidad estatal y autónoma, ya que debe jugar un protagonismo que no ha jugado porque el Estado dominicano le ha negado ese rol que le corresponde, pese a que es lo conviene a la sociedad. No vale la pena ponderar el maltrato tan grande a La Universidad por parte del Estado en la gestión del pasado gobierno, vale decir: por sus hechos los conoceréis. En medio de esta crisis sanitaria el Estado dominicano debió sugerir y propiciar la investigación de una vacuna, a través de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UASD, pero no lo ha hecho por querer congraciarse con las universidades privadas que en esencia son entidades con fines de lucro. Es parte de la entropía del capitalismo salvaje y neoliberal. Contra eso deben pronunciarse los voceros de la actual gestión y reclamar para la UASD el sitial que le corresponde, para el bienestar de los ciudadanos y no para su malestar, que nuestra universidad no de un salto al vacío por el maquiavelismo de la sociedad política. Ese maquiavelismo hay que derrotarlo, con las acciones nobles de los mejores actores.

Francisco Rafael Guzmán F.

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