El PLD debería repensar celebrar proceso eleccionario este año…

Por Francisco S. Cruz sábado 30 de abril, 2022

Si la JCE acaba de anunciar que, por mandato de ley o resolución, el proceso eleccionario del próximo 16 de octubre -programado por el PLD- no será vinculante (que no tendrá efecto o fuerza de ley) y que encima no facilitará los padrones de los demás partidos, ¿cómo entonces se evitará que miembros de otros partidos voten en esa consulta interna? O peor: ¿cómo garantizar que, cualquier miembro o figuras peledeísta exija o demande, luego, un proceso eleccionario de primarias u otra modalidad en los tiempos estatuidos por ley?

Tales escenarios no son descartables en un partido que, quiérase que no, es punto de mira de un expresidente -otrora líder del PLD- que tiene como estrategia política-electoral drenarlo y de otro, en el poder, apostando a mas división  y descrédito de sus liderazgos más allá del que ya carga el liderazgo político nacional en pleno desde un hartazgo ciudadano y una narrativa anti-política (¿?) bien orquestada desde franjas del partido “sociedad civil” y actores fácticos -concretamente, empresarios-, abonando con ello, consciente o no, caldo de cultivo para la irrupción de un populismo (vuelto de moda: izquierda-derecha) o entuertos-ensayos no democráticos.

Honestamente, no vemos la prisa en adelantar la consulta interna -primarias- cerrada o abierta; y más cuando la única novedad presidenciable que se proyecta, de cara al 2024, será la figura que surja, como candidato, del PLD, y eso ya será ganancia y sin posibles escenarios traumáticos -inducidos o no- post-primarias u otra modalidad de celebrarse en el marco y plazos que la legislación vigente contempla.

De modo que ese “dejar camino por vereda”, podría traerle al PLD más problemas que soluciones, pues si la desventaja era “promoción” de sus figuras presidenciables -a mi modo de ver: tres-, ya ese objetivo está cumplido pues Francisco Domínguez Brito, Abel Martínez  y Margarita Cedeño -ex vicepresidenta- están requetebién publicitado a nivel nacional; e incluso, el que se juega, vía encuestas por encargo o rigor de vacaciones, ignorar o sacar de contienda, es, para la coyuntura política-electoral 2024, el más potable y menos vulnerable al fragor de una campaña -de uso de armas letales- como la que ya se vislumbra…..

En consecuencia, al PLD no le conviene dejar brechas para que sus adversarios puedan tratar de influenciar o incidental el proceso de elección de su candidato presidencial; y más cuando penden esos escenarios y esas amenazas. ¡Piénselo!

En fin, que, en nuestra opinión, el PLD debe jugársela -para su proceso eleccionario interno de cara al 2024-, salga pato o gallareta, en los plazos que la ley estipula y con el acompañamiento institucional de la JCE. Pues, como dice el refrán, no importa que los de alante salgan primero, si los de atrás saben correr… (y el PLD es el que mas sabe construir “mayoría electoral”). Además, de ser, hasta ahora, cabeza de oposición. ¿Y entonces?

Por: Francisco S. Cruz

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