El PLD de hegemónico a bisagra  

Por Jesús M. Guerrero martes 13 de septiembre, 2022

“La prueba suprema de virtud consiste en poseer un poder ilimitado sin abusar de él.” Thomas Macaulay

Desde el 5 de julio del 2020 el PLD, ese partido que Juan Bosch organizó como marxista más no leninista, además de ser concebido como un partido de cuadros, es decir, de notables como lo explicó en su obra Derecho Constitucional e instituciones políticas, el jurista francés, Maurice Duverger para definir este tipo de partido político.

Por esa concepción de partido de cuadros, Bosch afirmaba que en el PLD solo podía militar lo mejor de la sociedad. Por eso, la posición más importante era pasar de los olvidados círculos de estudios a ser miembro de esa otrora organización disciplina e intelectual, con el pasar del tiempo y de su fundación en 1973 a 1996, un lapso de 23 años para escalar los resortes del poder, ese partido de notables devino en una maquinaria electoral sin concepto ni ideología alguna.

El boschismo fue remplazado por el clientelismo político, dentro y fuera de esa organización partidaria. Anulado cualquier vestigio de Bosch comenzó la degradación que hoy vemos consumada, al abandonar el esquema de partido político de cuadros y pasar a la masificación, poco importaba la condición moral o intelectual de quien aspiraba a ser miembro del PLD.

El PLD de gobernar 16 años de corrido del 2004 al 2020 y el cuatreño del 96 al 00, para un total de 20 años dirigiendo los destinos nacionales, de haber obtenido 57 % en el torneo electoral del 04, 54 % en el 2008, en 2010 obtuvo 31 senadores de 32, en el 2012 retienen el poder con 51 % y en el 2016 sacaron 62 % en las elecciones generales, siendo el mayor porcentaje de votación para un candidato presidencial.

En ese momento dio inicio a la destrucción del bloque progresista y toda la política de alianza que había dado tantos triunfos al PLD.

Pero, todo eso es gloria pasada, desde que Danilo Medina se hizo manos de las riendas del país y, paso de un ejercicio populista a uno autoritario, de lo cual no hay que entrar en detalles porque su accionar es bastante conocido. El PLD se ha reducido de un partido que ostentaba la hegemonía de toda la cosa pública, Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, para muestra un botón, el actual presidente de la SCJ, militaba y fue miembro del Comité Central del PLD.

Inmediatamente salieron del poder y se efectuó el cambio de mando, se destapó la caja de pandora.

Los sometimientos por actos dolosos cometidos desde la administración pública, la supuesta vinculación en los mismos de la familia del pasado presidente del país, han terminado de desgastar la marca morada que venia en ese proceso natural de desgaste en su prolongado ejercicio del poder.

Al ver el proceso interno actual del PLD, se podría afirmar que el boschismo ha sido remplazado por el penquismo.

Es evidente que la alta dirigencia del PLD, ha sido incapaz de comprender las razones de su derrota, solo hay que ver la soberbia en las declaraciones en el tribunal del hermano del Ex presidente, Danilo Medina. En las cuales le decía al procurador Wilson Camacho que se prepare cuando le tocara ser espalda y a él látigo.

Parece el mismo guion​cinematográfico, de las primarias de octubre del 2019, donde ya el monarca sin corona que hace lo que quiere con el PLD, ha elegido a su nuevo invento para encabezar la boleta presidencial del partido de la estrella, en detrimento de un alcalde y otro precandidato que ha pasado por todos los poderes del Estado, aunque el segundo parece que está dispuesto a sentarse nuevamente a cambio de ser compañero de fórmula del nuevo invento.

Con renuncias a la orden del día, sometimientos judiciales contra sus pasados funcionarios; nadie creía que la situación del PLD podría ser peor, pero, al ver las declaraciones del delegado electoral del PLD ante la JCE, Danilo Díaz, en las cuales reconoció que el PLD se encuentra en tercer lugar en las preferencias del electorado y de esta forma desmintió los argumentos del presidente y secretario general de ese partido, respecto de su regreso al poder.

Por lo cual pregunto: ¿Para qué quieren volver, para hacer lo mismo de sus 8 años?, lo mismo, el poder para avasallar y sin que importe el pueblo soberano.

Los procesos internos tienen la misión de dinamizar las estructuras de un partido político, pero cuando la competencia arrecia y comienzan las laceraciones entre aquellos que concluida la interna deben apoyarse, se tiende a conseguir lo contrario a dinamizar un partido, más bien, lo dividen con miras al venidero torneo electoral.

El PLD ha tenido 2 grandes divisiones internas, el crack del 78 con la renuncia de dirigentes fundadores contra Bosch y la división del 2019, la del algoritmo, que provocó la salida de Leonel Fernández enfrentado contra Danilo Medina y la derrota electoral del 2020. En la actualidad se vislumbra la tercera división morada, ahora enfrentados Abel Martínez y Danilo Medina, solo que el segundo representado en Margarita Cedeño. Tal cual, su intento reeleccionista en otro cuerpo del 2020.

Del boschismo al penco, se ha evidenciado que Danilo Medina ha sido para el PLD, lo que MVM ha sido para el PRD y con el devenir del tiempo perece ser que el PLD ocupara su lugar al lado del PRD en su condición de partido bisagra.

Para concluir y creo que esta frase lapidaria del Dictum de Acton de Lord Acton, representa a la perfección la razón por la cual, Danilo Medina y el PLD se autodestruyeron, citó: “El poder tiende a corromper, el poder absoluto corrompe absolutamente.”

Por Jesús M. Guerrero

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