El Partido de la Liberación Dominicana

Por Antonio López Guzmán Miércoles 22 de Marzo, 2017

Partiendo de su desempeño electoral podría colegirse que el PLD, al ser un partido tan fuerte y exitoso no tiene nada de qué preocuparse, lo cual no se corresponde completamente con la realidad, ya que al realizar un análisis más profundo de dicha organización encontramos que desde hace años experimenta una crisis de identidad ideológica, adolece de serias debilidades en el orden institucional, cuenta con una vida orgánica en extremo reducida, un deficiente ejercicio de la democracia interna y una reducida capacidad para la articulación de las demandas y aspiraciones ciudadanas.

En relación con la identidad ideológica no cabe duda de que el PLD, en una primera etapa surge y se desarrolla como un partido de centro-izquierda comprometido con la lucha por la justicia social y el respeto a la dignidad humana, con una identidad liberal y una posición opuesta a los sectores tradicionales y conservadores.

Sin embargo, el ejercicio del poder y la masificación de su membrecía a partir del año 2002 han provocado un significativo desplazamiento de dicho partido hacia la derecha política, lo que ha generado una crisis de ideológica que debe ser resuelta asumiendo, en su esencia, la identidad ideológica originaria.

En el orden institucional el PLD tiene serias debilidades, comenzando por el hecho de que su estructura interna es prácticamente infuncional, puesto que sus organismos, exceptuando el Comité Político, no se reúnen y este no lo hace regularmente, sino circunstancial, ocasional y esporádica; con el agravante de que cuando se reunirse no se abordan temas relevantes para el funcionamiento y avance de la organización, como por ejemplo: la adopción de iniciativas orientadas al fortalecimiento institucional del partido, el diseño de estrategias organizativas, la reactivación de los organismos partidarios y la definición de lineamientos para la vinculación con la sociedad, las organizaciones de la sociedad civil y las comunidades.

Debemos agregar que el Comité Central, la instancia de dirección superior del Partido, después del Congreso, en la práctica no funciona, pues ni siquiera se reúne, lo que constituye una debilidad institucional fundamental.

A fin de que se pueda aquilatar la dimensión de la referida debilidad originada por la falta de funcionamiento del mencionado organismo, citamos a continuación las atribuciones del Comité Central:

a) Elegir entre sus miembros a los integrantes del Comité Político, con excepción del Presidente y el Secretario General del Partido;

b) Establecer las tácticas generales que permitan el cumplimiento de los objetivos estratégicos establecidos por el Congreso Nacional;

c) Crear los organismos y órganos que juzgue conveniente para el cumplimiento de los objetivos estratégicos;

d) Elegir los titulares de las Secretarías;

e) Sancionar los informes del Comité Político, del Presidente y del Secretariado;

f) Cumplir y hacer cumplir los Estatutos del Partido y sus métodos de trabajo;

g) Proponer al Congreso Elector del Partido los nombres de los precandidatos a la Presidencia de la República, escogidos con el voto de la mayoría simple de los votos válidos emitidos y no menores del 33% de sus miembros;

h) Dar acta de la nominación del candidato a la Vicepresidencia de la República, escogido por el candidato a la Presidencia;

i) Que los miembros del Comité Central sean enlace político de un Municipio o Circunscripción Electoral.