El papa y los líderes europeos, bajo la mirada del Juicio Final

Por El Nuevo Diario Viernes 24 de Marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, CIUDAD DEL VATICANO papa Francisco y los líderes de la Unión Europea (UE) mantuvieron hoy un encuentro inusual en el Vaticano que concluyó con una imagen histórica: una foto de familia bajo la mirada del Juicio Final que Miguel Ángel pintó en la Capilla Sixtina.

La de hoy ha sido una ocasión excepcional, pues ha tenido lugar en la víspera de la cumbre que celebrarán mañana los Veintisiete Estados miembros para conmemorar el 60 aniversario de los Tratados de Roma, que dieron origen a la UE.

La imagen de este encuentro es la foto final que se ha realizado en uno de los lugares más bellos del Vaticano: la Capilla Sixtina, justo donde el genio del Renacimiento inmortalizó la escena del Juicio Final.

Estos extraordinarios frescos sirvieron hoy de telón de fondo para una instantánea que reunió al primer pontífice latinoamericano y a los líderes de los Veintisiete países miembros.

Una foto en la que no había representantes de Reino Unido -que ha anunciado que comenzará su proceso de desconexión de la UE el próximo 29 de marzo-.

Pero además los jefes de Estado o de Gobierno de los Veintisiete y los dirigentes de las instituciones europeas posaron junto a Francisco en un lugar que goza de un especial valor: en el mismo sitio que acoge los cónclaves en los que se elige al nuevo papa.

La foto fue tomada instantes después de una inédita audiencia en la que Francisco dirigió a los presentes un discurso crítico, en el que recordó que Europa tiene una identidad "multicultural" y advirtió contra las tendencias que apuntan a su disgregación.

La historia de la UE está marcada por "el encuentro con otros pueblos y culturas", señaló el pontífice, quien recalcó que por ello ahora es preciso que Europa recupere la esperanza haciendo gala de la solidaridad como "el antídoto más eficaz contra los modernos populismos".

La audiencia tuvo lugar en la Sala Regia vaticana, un salón de honor que bien podría ser concebido como antesala de la Capilla Sixtina.

El acto comenzó a las 18.00, hora local (17.00 GMT), pero ya desde una hora antes los distintos líderes y sus delegaciones fueron entrando progresivamente a la estancia.

De los primeros en aparecer fue el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que entró conversando con la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini.

Inmediatamente después, lo hizo el primer ministro griego, Alexis Tsipras, el único que acudió al acto sin corbata, aunque sí con traje negro y camisa blanca.

Tsipras entró en la sala vaticana acompañado por su pareja, que vistió de negro, respetando el protocolo.

Poco a poco, el resto de los participantes fueron accediendo al interior, sonrientes, intercambiándose breves saludos entre ellos, en un clima de cordialidad, formal pero a la vez distendido.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se presentó acompañado por el embajador de España ante la Santa Sede, Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga, y el director de Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Jorge Moragas.

La delegación española se encontraba entre la de Estonia y la de Dinamarca, precisamente esta última se presentó en la ceremonia 40 minutos tarde y entró en la sala vaticana cuando el papa estaba ya pronunciando su discurso.

El acto concluyó con los saludos de Francisco a cada uno de los presentes y con la mencionada foto de familia.

Los líderes europeos se encuentran en Roma para participar mañana en la cumbre que conmemora el 60 aniversario de los Tratados de Roma.

Esta cumbre tiene lugar en un momento de especial preocupación para la UE, que afronta desafíos importantes como las negociaciones para la salida de Reino Unido, el drama de los refugiados, el terrorismo yihadista o el auge de los populismos.