Palacio de Justicia muestra olvidado en el tiempo

Por Jonan González Viernes 26 de Mayo, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Desde el año 1944 cuando fue inaugurado, cientos de personas visitan a diario las instalaciones del Palacio de Justicia del Distrito Nacional, ubicado en Ciudad Nueva, en busca de diversos servicios judiciales, por lo que tanto el tiempo de la infraestructura como el uso constante han degradado notablemente su fachada.

El juez presidente de los Juzgados de Primera Instancia, Teófilo Andújar, quien lleva más de 15 años desarrollando sus labores profesionales en el antiguo edificio considera que mal que más les afecta a los jueces y abogados que se desempeñan allí es la falta de aires acondicionados.

Ante el asfixiante calor que se intensifica con la llegada de verano, las salas de audiencia y las oficinas administrativas han tenido que ser dotadas de abanicos de pedestal, asimismo en ocasiones los jueces y abogados se han visto en la obligación de litigar sin toga y birrete.

Pero no es necesario entrar a las salas de audiencias de los diferentes tribunales para percibir el deterioro y abandono que existe en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva. Un lugar como este, en donde se imparte justicia a todo tipo de persona y donde nadie tiene el acceso restringido, cuenta detectores de metales, solo como adorno, ya que uno se encuentra arrimado a la pared de la derecha a la entrada al edificio y otro está instalado, pero no funciona.

“No están funcionando, por la falta de una pieza que se encuentra averiada, pero ya está solicitada a la instancia correspondiente”, indicó el administrador Christian Valdez.

Los baños

De su lado, la abogada Elizabeth Paredes, señaló que los defensores públicos llevan diariamente entre 7 y 8 procesos en las diferentes salas de la edificación y esta ardua labor se ve afectada cuando no pueden usar un baño digno.

“Los baños no cuentan con la higiene necesaria, no tienen papal higiénico, jabón líquido u otros productos químicos de lugar”, argumentó.

La Fiscalía del Distrito olvida sus responsabilidades.

Curiosamente, estos males no afectan a todo el edificio, pues los espacios de la Fiscalía del Distrito se encuentran en óptimas condiciones, lo que se contrapone a la deslucida realidad que se aprecia en las demás áreas.

Teofilo Andújar explicó que luego de la desaparición de la Secretaría de Estado de Justicia con la reforma de 1994 y la independencia económica del Poder Judicial, se produjo una separación de los gastos en el edificio, sin embargo algunos gastos quedaron mancomunados.

El obsoleto ascensor que funciona en el Palacio de Justicia quedó baja la responsabilidad de la Fiscalía del Distrito, así como también la central telefónica, pero estos servicios no han contado con la misma suerte que los demás espacios de esa entidad.

El ascensor

El deterioro de los ascensores es evidente desde lejos, solo uno de dos están en precario funcionamiento, así nos lo confirma un letrero adherido a sus puertas que indica a sus usuarios “por favor no toque la puerta, toque el marco” y es que para llamar el viejo artefacto se debe hacer lo indicado, para que la persona que opera el equipo determine por el sonido, en que piso lo están solicitando.

“A cada rato me quedo trancado y tienen que venir a sacarme” testificó Simeonde los Santos, quien lleva más de 26 años operando el ascensor.

Los teléfonos

La central telefónica lleva más de dos años funcionando a medias, solo basta preguntar por el número telefónico de la institución en el stand de información e inmediatamente se le informa que a los teléfonos no entran llamadas.

Se realizó el intento de conocer por qué la actual administración de la Fiscalía del Distrito mantiene en buen funcionamiento otras áreas, pero no fue posible; la fiscal de del Distrito se negó a dar declaraciones sobre el tema.

Mientras que la administración por parte del Poder Judicial, solo se limitó hacer un llamado para que trabajen en unidad.

Irónicamente quienes laboran en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva no pueden demandar mejores condiciones de trabajo, pues al ser abordados se limitaban a exponer las problemáticas con la condición de que no se revelen sus nombres, alegando con gestos de lamento que “son empleados de la institución y no pueden dar esas declaraciones”, mientras que los jueces afirman que si hablan sobre el tema “pueden ser sometidos a un juicio disciplinario”.

Pese a esto, Teófilo Andújar, juez presidente de los Juzgados de Primera Instancia sostuvo que no existe una política que restrinja a los jueces para reclamar mejores condiciones de laborales.

Las actuales autoridades coinciden en que el progresivo deterioro de la infraestructura del Palacio de Justicia y la deficiencia de los principales servicios, es producto de la vieja edificación y del constante uso.

En este sentido el abogado Danilo Lapaix demandó una mayor atención por parte del Poder Judicial y el gobierno central, que hasta el momento se muestran indiferentes, manteniendo de esta manera a uno de los principales poderes del Estado inerme, a la vez que apeló a que se le asigne el 2.66% del presupuesto general de la nación al Poder Judicial para cubrir las necesidades básicas en los tribunales.