El nuevo presidente de Somalia jura el cargo y promete restaurar la paz

Por El Nuevo Diario Miércoles 22 de Febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, MOGADISCIO.- El nuevo presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi Farmaajo, juró hoy el cargo en una ceremonia celebrada en Mogadiscio, en la que se comprometió a restaurar la paz en el país, bajo amenaza constante del grupo terrorista Al Shabab.

"Me he convertido en el líder de un país que en los últimos veintiséis años ha sido hostil y conflictivo y que tiene muchos desafíos. Desde aquí prometo que restauraré la justicia y la paz", dijo Abdullahi durante su primer discurso como mandatario, seguido con gran expectación por muchos somalís en las calles de Mogadiscio.

El dirigente habló de la necesidad de adoptar reformas a nivel nacional para luchar contra la corrupción, lograr buenas prácticas de gobierno y mejorar la seguridad.

De hecho, horas después de que finalizara la ceremonia, tres personas resultaron heridas en varias explosiones registradas en la capital, envuelta en un fuerte dispositivo de seguridad debido a la amenaza terrorista.

Según explicaron a Efe fuentes de seguridad, se lanzaron tres proyectiles de mortero en el distrito de Wadajir, aunque no causaron víctimas mortales.

Ello se produjo poco después de la ceremonia de toma de posesión de Abdullahi, a la que asistieron líderes regionales como el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, y el de Yibuti, Ismail Omar Guelleh, o el primer ministro de Etiopía, Hailemariam Desalegn, entre otros.

"Los kenianos trabajaremos con vosotros para la seguridad, la economía y la fraternidad de nuestros Estados", afirmó Kenyatta, tras felicitar al nuevo mandatario somalí.

Por su parte, Desalegn aseguró que Etiopía seguirá apoyando a la misión de la Unión Africana en el país (AMISOM) para garantizar la seguridad y la estabilidad de los lazos económicos con Somalia.

El representante especial de la ONU para este país, Michael Keating, destacó el traspaso pacífico de poder que han realizado los líderes somalís y felicitó a la población porque, tras la elección del nuevo presidente, "la voz de los somalís se ha escuchado en todo el mundo".

Por motivos de seguridad, la investidura se celebró en el complejo aeroportuario y fortificado que alberga a los trabajadores de Naciones Unidas y otros organismos internacionales en Mogadiscio.

El grupo terrorista Al Shabab, que advirtió de que continuará con sus ataques tras la designación de Abdullahi, atentó contra el nuevo Gobierno el pasado jueves, cuando dos niños murieron por el lanzamiento de varios proyectiles de mortero en las inmediaciones del palacio presidencial, donde el nuevo mandatario se encontraba reunido con su predecesor.

Además, el domingo al menos 35 personas perdieron la vida en un atentado con coche bomba perpetrado en los alrededores de un concurrido mercado de Mogadiscio.

La alta representante para la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, pidió ayer en una conversación telefónica al nuevo presidente que honre sus compromisos de lucha contra la corrupción, así como la formación de un Gobierno conciliador por el bien del progreso de Somalia.

El 8 de febrero, Abdullahi, de 54 años y con doble nacionalidad somalí y estadounidense, obtuvo 184 apoyos en la segunda votación de los diputados y senadores que integran el Parlamento, casi el doble que su mayor rival, el hasta ahora jefe de Estado, Hassan Sheikh Mohamud, quien admitió su derrota y evitó una tercera vuelta.

Pese a la evidente falta de representatividad, estos comicios parlamentarios y la designación del presidente supusieron un gran avance respecto a los celebrados en 2012, en los que solo 135 líderes tribales se encargaron de formar un Parlamento de consenso que diera los primeros pasos de la transición democrática.