El nominado de Trump para China promete presionar a Xi en derechos y comercio

Por El Nuevo Diario Martes 2 de Mayo, 2017

EL NUEVO DIARIO, WASHINGTON.- El nominado por el presidente de EEUU, Donald Trump, para ser embajador estadounidense en China, Terry Branstad, prometió hoy presionar al gigante asiático en temas como el comercio y los derechos humanos, pero también describió a Pekín como un socio clave para lidiar con Corea del Norte.

Branstad, el actual gobernador de Iowa y un veterano político republicano, aseguró en su audiencia de confirmación para el cargo que utilizará su amistad de décadas con el presidente chino, Xi Jinping, para impulsar los intereses estadounidenses.

"Como viejo amigo suyo, le diré qué cosas está haciendo mal", afirmó Branstad en la audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

Se espera que el Senado confirme sin grandes trabas a Branstad, que conoció a Xi en 1985, cuando el ahora presidente visitó Iowa dentro de una delegación agrícola de la provincia china de Hebei, y el político estadounidense le recibió ya como gobernador de Iowa, estado que ha dirigido entre 1983 y 1999, y desde 2011 hasta ahora.

"Como embajador, trabajaré cada día para representar los valores estadounidenses ante el liderazgo y el pueblo chinos, valores que incluyen el respeto de los derechos humanos para todos, un mercado libre y abierto, el orden en los océanos que rodean China, y la importancia de una prensa libre", subrayó Branstad.

El futuro embajador se comprometió a reunirse con disidentes y activistas por los derechos humanos chinos, y a visitar "todas las provincias de China".

"De acuerdo con la misión del presidente (Trump), también estoy comprometido a asegurarme de que la relación comercial entre EE.UU. y China coloca al pueblo estadounidense primero", destacó.

Trump amenazó en su campaña con imponer aranceles de hasta el 45 % a los productos chinos, y con declarar a China manipulador de divisas, pero por ahora no ha actuado en ninguno de esos frentes, al considerar que primero debía acercarse a Xi para resolver la crisis planteada por Corea del Norte.

"China podría desempeñar un papel crucial a la hora de convencer a Corea del Norte de que desmantele sus programas nuclear y de misiles, una política estratégica que potenciaría la seguridad de EE.UU., China y el mundo entero", opinó Branstad.

El aspirante a diplomático también se mostró firme en cuanto a las disputas territoriales de China con varios de sus vecinos en el Mar de China Meridional.

"No se puede permitir que China siga usando sus islas artificiales para coaccionar a sus vecinos o limitar la libertad de navegación o sobrevuelo. Estados Unidos hará que se cumpla la libertad de navegación y sobrevuelo al seguir volando, navegando y operando allá donde lo permita la ley internacional", apuntó.

Por último, Branstad indicó que presionará a China respecto a las "preocupaciones" de Estados Unidos en materia de ciberseguridad, y dejará claro que "la protección de la propiedad intelectual y la seguridad tecnológica es de la mayor importancia" para Washington.

Ese punto es una prioridad para el presidente del comité de Exteriores del Senado estadounidense, el republicano Bob Corker, quien acusó a China de "robo" de la propiedad intelectual estadounidense y de implicarse en "discriminatorias prácticas comerciales y de inversión".

"Ya no podemos permitirnos seguir limitándonos a gestionar nuestras diferencias con China", dijo Corker al comienzo de la audiencia.