¡El Momento es Ahora!

Por Iván Canals

Luego de ser aprobado el voto en el exterior, el Partido de la Liberación Dominicana salió victorioso de manera contundente con más del 60 % de los votos emitidos en los dos primeros torneos electorales del 2004 y 2008; inclusive superando el margen de las votaciones a nivel nacional; lo que de este modo le dio al PLD en este estado, una mayor connotación a nivel electoral. Fue un momento de júbilo, gloria y hasta se puede decir de conquista. Los resultados obtenidos en esas elecciones demostraron el efectivo trabajo electoral y una estrategia basada en lo que nos fue enseñado desde nuestro inicio, los conocidos, eficaces y prácticos métodos y planes de trabajo complementados con la unificación de criterios fueron los ingredientes que dieron ese toque fantástico para poder lograr esas grandes hazañas.

En las últimas dos elecciones la historia ha sido totalmente diferente, pues no se ha corrido con la misma suerte, ya que tanto para el 2012 como para el 2016 los resultados fueron adversos a pesar de tener un escenario totalmente diferente a nivel nacional. Por ejemplo en las últimas elecciones del 2016 las cuales a nivel nacional se ganaron con un amplio margen, en Nueva York se perdió nuevamente sin hasta el momento conocerse las razones. Y es que dadas las circunstancias es de mucha importancia al igual que de suma preocupación para el PLD en este estado realizar un análisis minucioso de estos resultados tan negativos en las dos últimas elecciones. Esta situación sin lugar a dudas llama al peledeísmo en este Nueva York a una profunda reflexión que le permita identificar los factores y causas que han sido determinantes para obtener resultados tan desfavorables, a pesar, de los resultados positivos a nivel nacional.

A pesar de los esfuerzos que se han llevado a cabo y la entrega y trabajo de las bases, estos, no han sido suficientes para poder rebasar la situación actual. Es sumamente complejo y cuesta arriba para una organización política, que la comunidad la cual siempre le ha apoyado y ha sido su columna vertebral hoy lo sienta distante, que sus dirigentes se sientan excluidos, arrinconados y por demás sean ignorados para ser tomados en consideración para una posición gubernamental, que día tras día los pocos que desempeñan una función pública sean desplazados de sus puestos, que a su vez, se encuentre en un estado de inercia, debido a que sus tareas ordinarias no se realicen de manera normal, y peor aún, que a sus dirigentes no le dé repuestas a sus reclamos y que mucho menos tenga una vía apropiada para canalizar cualquier tipo de inquietud de su militancia a los altos estamentos del mismo, en conclusión, no hay manera alguna para que un partido con estas condiciones pueda lograr buenos resultados en el desempeño de sus funciones, y eso es, exactamente lo que está atravesando actualmente el PLD en Nueva York con altos dirigentes que se han olvidado de nuestra responsabilidad como partido y que ignoran a diario sus tareas, al igual que a su comunidad y compañeros lo que hace más proclive dicha situación.

Hoy más que nunca el deber nos llama, se hace necesario que el partido en esta urbe tome un nuevo giro y vuelva a retomar su espacio en el electorado y en la comunidad, ya que cuenta con una pléyade de mujeres y hombres capacitados con una larga trayectoria tanto política como comunitaria, y al igual sienten el compromiso y la obligación de asumir la causa a favor de nuestro partido, y la comunidad, que tanto lo demanda. El PLD tiene que volver al corazón de la comunidad transitando sus arterias que son sus calles y vecindarios, identificando y buscando soluciones y alternativas efectivas de las cuales tanto adolece nuestra comunidad en el exterior, de mismo modo empoderar a sus dirigentes medios los cuales son de suma importancia en las tareas diarias. De no ser así, el futuro inmediato y a largo plazo para el partido es sombrío. Relancemos el PLD en Nueva york y retomemos las calles y la comunidad. ¡El momento es ahora!

 

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