El Llanero Solitario y su inseparable amigo, el indio toro

Por Persio Maldonado viernes 30 de septiembre, 2016

Desde que el hombre comenzó habitar la tierra, han gravitado sobre él dos fuerzas las cuales son las del mal y las del bien, aunque este ser creado por Dios acorde a lo expresado en el libro del Génesis de la Biblia, fue con la finalidad de actuar correctamente conforme a los designios de su creador.

La maldad de algunos hombres surge cuando el mundo circundante o sociedad a la cual a algunos humanos les resulta muy cuesta arriba adaptarse y respetar sus leyes, no obstante ser evidente que los que actúan apegados a la maldad son los menos, ya que de lo contrario no sería posible la convivencia social.

Bíblicamente hablando (precisamente ayer 12 de Septiembre era su día) las fuerzas del mal son patrocinadas por el demonio, que por envidiar las grandezas de Dios se reveló contra el creador del universo haciendo tienda aparte para obrar malignamente contrario a la benevolencia de Dios.

En el mundo siempre han existido personas que han obrado mal quienes han sido y serán los menos, en cambio han habido personas de buen accionar quienes han sido y serán por suerte la mayoría, luchando estas últimas en nombre de la justicia teniendo como meta el bien común para viabilizar la convivencia en sociedad.

Todo parece indicar que desde que éramos pequeños a través de los muñequitos y películas de diferentes contenidos que han transmitido los medio televisivos, nos han querido hacer una especie de preámbulo enseñándonos qué nos depararía la vida cuando ya fuéramos grande y en adición la realidad de las acciones malsanas y benevolentes de la humanidad, acorde a la inclinación a que nos llevaría la sociedad de manera consciente o inconsciente.

Cuando era pequeño me gustaba ver los muñequitos, aunque los veía en la casa de un vecino, ya que en la casa de mis padres no había televisor, siendo la casa de este vecino y su familia el lugar común donde los circundantes nos juntábamos para ver las películas y los muñequitos, que a decir verdad los dueños de la casa se portaban muy bien con nosotros, ya que en los momentos de mayor énfasis de los programas se armaba una vocinglería y euforia que llegaban hasta el extremo de molestar; también en esa casa veíamos la lucha libre de Jack Veneno.

Uno de esos programas de muñequitos lo era FANTASMAGORICO que el actor principal representaba el bien, consistía en una calavera con una espada en una de sus manos, una capa y una sonrisa estridente quién acudía en auxilio de una niña que estando en peligro se ponía en posición orante clamando ayuda a este personaje de ultratumba, acudiendo fantasmagórico inmediatamente al pedido de la niña, para luchar en contra de quién representaba el mal que se llamaba CERO, quién era el victimario de la niña, dejándonos este programa un mensaje mediante el cual debíamos aprender que los niños debemos cuidarlos, orientarlos y protegerlos.

Habían otros programas de muñequitos tales eran: el ASTROBOY o el niño astro y LOS DEFENSORES INTERPLANETARIOS que montados en sus carritos defendían el espacio aéreo; otros programas era el de la ballena MOBI DICK que arremetía en contra de los que atentaban contra el mar y sus especies; otro programa era la película de LA PERRA LAZI que era gran defensora del bien humano.

Estos eran muñequitos y películas que ayudaban a la salud mental y ejemplar del niño o niña televidente, que de manera educativa y sana iban concientizando a los niños de algo que ellos iban a ser actores teniendo que enfrentar esos mismos problemas en el futuro cuando ya fueran grandes.

Había otro muñequito muy característico que se llamaba EL LLANERO SOLITARIO que cabalgaba en su caballo de color blanco llamado plata, quién andaba en compañía de su inseparable amigo de raza indígena llamado TORO.

Estos dos personajes defendían y protegían el medio ambiente y los recursos naturales en contra de criminales cuyos personajes malignos para sus propios beneficios cometían crímenes que podrían llamarse de lesa humanidad ya que atentaban en contra de la humanidad misma en general, peligrando los Ríos y los bosques talando de manera abusiva e ilegal sus árboles , sin percatarse de que la vida no es posible sin esos recursos naturales, por lo que puede decirse que el sangrado de esos recursos justamente podría asimilarse a un crimen de lesa humanidad.

Estas funciones que hacían el llanero solitario y su amigo toro, en nuestro país les están encomendada actualmente al ministerio de medio ambiente y Recursos Naturales, dirigido por el ex-Procurador General de la República doctor Francisco Domínguez Brito quién es una persona de conciencia ciudadana y de buen obrar hasta prueba en contrario, ya que donde ha desempeñado sus funciones, ha dejado huellas positivas, debiendo todos nosotros convertirnos en las funciones del indio Toro o sea ayudarlo.

Nuestro país en buena parte especialmente en Constanza en lo concerniente a los árboles y en Santiago donde el Rio yaque del norte está siendo vilmente amenazado, víctima de los criminales ambientales en masa, quienes depredan los bosques y contaminan debilitando los Ríos de tal manera que muchos de ellos para perjuicio de las vida humana están languideciendo y hasta muriendo.

También en nuestro país en materia deportiva (lucha libre), existían los representantes del bien y del mal, a saber: los representantes del bien lo eran el campeón de la bolita del mundo Jack Veneno y su cuadra de técnicos; los representantes del mal lo eran Relámpago Hernández (el genio del mal) y su cuadra de rudos, para colmo del destino cuando el luchador Relámpago Hernández murió en esos momentos era servidor de la Iglesia católica, aunque debemos aclarar que esto era solo una actuación irreal por parte de esos luchadores.

De algo estoy seguro, y es que las fuerzas del mal nunca les han ganado ni tampoco les van a ganar la batalla a las fuerzas del bien, tomando en consideración que Dios es el defensor y propulsor de las buenas acciones. AMEN POR SIEMPRE

Por Dr. Osvaldo A. Bacilio Reyes

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