El Gallo tramposo ahora en medio de dos conflictos: estatutos y dinero

Por Humberto Salazar miércoles 22 de febrero, 2017

Dos graves situaciones se presentan a lo interno del Partido Reformista Social Cristiano, que amenazan con provocar lo que podría ser la última crisis de la agrupación política que fundó el Presidente Joaquín Balaguer o en cambio el inicio de su rescate y relanzamiento.

Una de ellas es el intento de sustitución de todos los miembros directivos del PRSC a través de unos estatutos apócrifos depositados en la Junta Central Electoral el pasado mes de enero, y el segundo, el escándalo que se ha presentado ante el mínimo examen de la cuenta de gastos de ese partido en el pasado proceso electoral.

En el día de hoy, se conocerá en el Tribunal Superior Electoral, un recurso de impugnación al depósito clandestino de unos nuevos estatutos del PRSC, entregados por los que dicen dirigir ese partido, encabezados por Quique ¨el gallero¨ Antún, que según ellos fueron conocidos en una asamblea celebrada en enero del año 2016 y se entregó a la JCE en ese mismo mes pero del año 2017.

Lo que aparenta es que ante la ofensiva que han desatado, el único Senador del reformismo, José Hazim, y un grupo de diputados de ese partido encabezados por Víctor ¨Ito¨ Bisonó desde el pasado mes de diciembre, que incluso llegó a la suspensión en funciones de la persona que dice dirigir esa organización política, este se inventó un cambio estatutario para construirse una mayoría mecánica en un organismo llamado Comité Político.

Solo esto puede explicar, que unos ¨estatutos¨, base fundamental para la vida interna de un partido político, que dicen los directivos fueron aprobados hace un año en una ¨asamblea clandestina¨ celebrada en la ciudad de Santiago, tengan que ser depositados al vapor en la JCE mas de 365 días después, algo que de hecho los hace inadmisibles y altamente sospechosos.

Pero mas que eso, que en ese texto se sustituya a un organismo denominado Comisión Ejecutiva, que fue el convocado y reunido por la firma y con la presencia de la mayoría de sus miembros por Hazim y Bisonó el pasado mes de diciembre, donde se suspendió al presidente de esa organización acusado de cometer faltas graves en el ejercicio de sus funciones.

Es decir, como no tengo mayoría en la Comisión Ejecutiva, que me suspende el día 3 de diciembre del 2016, entonces me invento que en una asamblea convocada para proclamar una candidatura presidencial, que es lo que sucedió el 31 de enero del 2015 en Santiago, una sustitución de todo lo me huela a oposición interna y envío todo eso a la JCE el día 3 de enero del 2017.

Así queda descrito, uno de los trucos favoritos del ¨gallero tramposo¨, sustituir por la vía que sea a cualquiera que le sea adverso o no se acomode a su único fin: manejar en forma impune los recursos del PRSC, siempre y cuando haya obtenido mas del 5% de los votos y esos dineros sean sumas millonarias.

Y de ahí parte el siguiente problema que atraviesa en este momento ese partido, según se desprende de informaciones ligadas a la JCE, lo que entregó el PRSC como justificación de los gastos en que incurrió en la pasada campaña electoral, es tan desastroso que hasta presenta errores aritméticos en sumas y restas dignos de niños que están cursando los primeros cursos de la escuela primaria.

Se habla de que existe un ¨descuadre¨ en el informe, que parece haber sido hecho al vapor por personas con poca o ninguna profesionalidad en el área contable, ya que por ejemplo se reporta de que el PRSC cerró en rojo, es decir, gastó mas que lo que le ingresó en el periodo que va de enero a junio del 2016, con ingresos de 450 millones de pesos y gastos de 471 millones, es decir un déficit de 21 millones, solo que la suma no da, hay un error aritmético de 252,367 pesos.

Esto no solo le quita credibilidad a un informe financiero, que suponemos debe reflejar lo asentado en los libros contables (suponemos que no existen) del PRSC, sino que según se dice, tampoco fueron entregados los soportes del gasto de los 471 millones de pesos, lo que en términos reales hace inexistente de hecho los papeles que fueron entregados a la JCE como justificación de los dineros entregados para la campaña electoral.

No solo existe inconsistencia en la cuenta de gastos, donde se dice haber gastado mas de lo que se pudiera haber permitido ese partido en base a la proyección de los ingresos, pero además no se presentan las facturas que justifiquen el gasto de 471 millones de pesos y se pretende pasar de contrabando este informe, en el momento en que la JCE esta en transición en su dirección central y departamental.

Es que la persona que dice todavía fungir como presidente del reformismo, usa otro de sus trucos, llevar una cuenta de gastos a la JCE repetida en tres papelitos, al margen de la firma de la persona que fue designada por la ultima asamblea de ese partido como Secretario de Finanzas de la organización, el Licenciado Marino Collante, quien como profesional destacado del área, no hubiera permitido un descuadre como el que se entregó a nombre del PRSC.

A la JCE parece que no le queda mas remedio que devolver el disparate que le entregaron como informe financiero del PRSC, ya que en caso de aceptar una barrabasada como la antes descrita, se estaría haciendo cómplice de las irregularidades que se dice tiene esa cuenta de gastos y está en la obligación de no aceptar ningún documento que no contenga la firma de las autoridades designadas legalmente para contabilizar y supervisar los gastos de ese partido.

Con una agravante, si los fondos cuyo uso es descrito en el informe financiero hubieran sido propiedad privada, pues cada quien hace con su dinero lo que quiera, solo que son fondos públicos y deben cumplir para ser usados, con todos los requerimientos que exige la ley a cualquier persona o institución que use dinero del tesoro nacional.

Así que así o se ahoga o se salva el gallo colorao, en medio de dos conflictos, ambos provocados por una persona que cree tener una finca personal, a quien se le ha permitido todo tipo de abuso en contra de los fondos públicos que le ha tocado manejar y hasta ahora, nada le ha pasado, eso si es un buen ejemplo de impunidad.

 

Comenta