El fascismo y el socialismo: Ripostando un artículo

Por Francisco Rafael Guzmán

El columnista Jonathan D`oleo Puig, bajo el título: Y Que Del Fascismo?, publicó un artículo en el Listín Diario en fecha miércoles 12 de mayo de 2021. Quiero señalar que si ha leído algunas de las obras de Marx y de Lenin no leyó bien sus escritos, porque el marxismo y el leninismo, si los separamos, no hablan en ningún momento de un superhombre. Las teorías de Nietzsche no tienen que ver con el marxismo, ni nada tiene que ver el marxismo con el  darwinismo social de Spencer, Gabineau, Chamberlain y otros. Ni Marx ni Lenin plantearon la teoría de la supremacía del más fuerte biológicamente, teoría aberrante y anticientífica que plantea la supremacía de raza, la cual solo en mentes de resentidos sociales pueden tener su raigambre o sus rizomas.

Nada de eso plantearon los clásicos del marxismo, por el contrario plantearon la revolución social como modo de redención de los débiles, para que estos se impusieran contra los fuertes. En ningún momento en el marxismo planteó y ni plantean los continuadores  de Marx, Engels y Lenin la supremacía de raza, por el contrario en los países donde se instauró el socialismo se estimulaba la no discriminación racial y educar en contra de los prejuicios raciales. En el marxismo se plantea las acciones violentas para alcanzar un fin que es la redención social de los pobres, pero la violencia no es un fin.

En el fascismo (italiano) y en el nacional-socialismo (alemán), en el fondo son la misma cosa, la violencia tiene carácter de permanencia propuesto para el exterminio de los menos aptos y mantenerlos controlados, por su condición “biológica”, los débiles, los enfermos, ancianos, los judíos, los negros y todo aquel que no fuera de ascendencia racial aria. Eran llevados al crematorio, si no eran fusilados antes, todos los detenidos que respondieran a esos grupos, no importa su género: mujeres y hombres, también los niños que no eran de raza aria.

No conozco al columnista, por la foto que aparece en el artículo supongo que es muy joven, pero creo que debe edificarse mejor al referirse al fascismo y comparar al marxismo con este. Tendría más acierto el citado columnista, si él lo comparara al marxismo con el cristianismo de los primeros tiempos, el de sus inicios, cuando Jesús vivía. El cristianismo en Europa, en los siglos que se fue haciendo dominante en ese continente, cometió barbaridades contra los paganos quemando sus bosques y había sacerdotes que se habían casado o tenían en amancebamiento con mujeres hijos que mataban para que sus bienes pasaran a la iglesia, ya que todavía no existía el celibato. Sin embargo, en los tiempos de Jesús, todo lo contrario era el cristianismo, ya revindicaba los derechos de los más débiles que eran los pobres explotados por los poderosos, las mujeres que eran avasalladas por los hombres y los niños.

El marxismo creía y cree en una revolución social para la redención social de todos los oprimidos (los pobres y la mujer discriminada que gana menos que el hombre por el mismo trabajo), eliminando la división de clases y la división social del trabajo. De hecho, los cristianos en su mayoría eran artesanos, gentes pobres de las ciudades, exceptuando a Pablo (Saulo o Saulus de Tarso) que era rico.

El Fascismo y/o el Nacional-Socialismo, porque en el fondo son una misma cosa, fascismo en Italia y el nacional-socialismo en Alemania, nació con descomposición o empobrecimiento de la pequeña burguesía (artesanos) y sectores de capas medias (empleados, funcionarios de baja categoría y militares de bajos rangos, como el propio Adolph Hitler) producto de la crisis  que el capital financiero provocó. Los fascistas en Italia se volcaron contra el proletariado, apoyándose en los campesinos, para ir en contra de los trabajadores asalariados de las ciudades apoyándose en la ignorancia de los habitantes de las campiñas para detener al proletariado consciente que quería luchar por sus intereses. El fascismo y/o el nacional-socialismo querían o querían construir un capitalismo de Estado, bajo una férrea dictadura contra todos los débiles, que favoreciera al gran capital privado y al grupo de resentidos que formaban parte de su partido militar y de su ejército pretoriano.

El Fascismo o Nacional-Socialismo Reivindicaba la purificación de la violencia, nada de eso plantea el marxismo. En Italia su base de apoyo fueron los reservistas que había participado en la Primera Guerra Mundial, gentes que no podía abandonar el hábito combatir en las trincheras formaron parte de la base de apoyo de Mussolini, el cual pretendía revivir la antigua aspiración de los tiempos del Imperio Romano de convertirse en imperio de todo el mundo.

En aquellos tiempos remotos ya, en los cuales se producían el ascenso de fascismo en Italia y Alemania, el Listín Diario, la revista La Opinión  y el periódico El Progreso de la ciudad de La Vega se hacían eco de noticias sobre el fascismo en Italia. En La Vega, ciudad que se caracterizaba porque era destinos de emigrantes de diferentes nacionalidades, había familias italianas que promovían tertulias y conferencias en los años de  la década de 1920, en la Terraza Florentina. Allí se llegó a loar al fascismo de Mussolini. Hubo disertantes que lo hacían lengua Italiana, aunque no todos asistentes eran italianos.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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