El examen del FMI

Por Ernesto Jiménez viernes 31 de marzo, 2017

“Las instituciones internacionales deben ser, como las nacionales de los países democráticos, establecidas por los pueblos y para los pueblos”. Henri La Fontaine

El Fondo Monetario Internacional (FMI) es una institución de carácter global fundada a partir de los acuerdos de Bretton Woods el 22 de julio de 1944. Su función originaria era garantizar la estabilidad del sistema monetario internacional para evitar que se repita una crisis financiera similar a la del famoso “Crash de 1929”. Con el pasar de los años su papel como organismo de estabilización monetaria ha ido evolucionando hacia nuevos roles que van desde incentivar la expansión del comercio internacional hasta otorgar préstamos blandos para solventar problemas de deuda pública.

A pesar de lo útil que puede ser contar con un organismo supervisor y estabilizador sus políticas no están libres de cuestionamientos, debido principalmente a que el FMI ha llegado a recomendar, y en ocasiones hasta a forzar, medidas económicas homogéneas para países con distintos grados de desarrollo, productividad y niveles de desigualdad. Estas imposiciones de “vacunas universales” han provocado, en distintos contextos de crisis históricas, graves desequilibrios y profundas catástrofes sociales que han puesto en peligro la estabilidad y la democracia de los pueblos de América Latina.

Independientemente de errores pasados, la República Dominicana cumple rigurosamente con el artículo 4 del convenio constitutivo del FMI, que dispone revisiones anuales del estado de la economía de los países miembros. Los informes resultantes no tienen carácter vinculante ni en modo alguno sus consideraciones representan medidas de aplicación obligatoria para las naciones evaluadas, por lo tanto, estos documentos sencillamente son un importante indicador del rumbo de la macroeconomía.

En la más reciente consulta el Directorio Ejecutivo del FMI elogió el dinámico desempeño y la estabilidad macroeconómica que continúa exhibiendo el país. Resaltando el vigoroso crecimiento de un 6.6 % del PIB real en el 2016 y destacando la mejora constante de los indicadores laborales y sociales, aunados a un aumento importante de los ingresos reales, los cuales, después de permanecer estancados por más de una década empiezan a mostrar signos de convergencia con el crecimiento de la productividad.

En materia fiscal, fueron reconocidos los esfuerzos que realiza el gobierno para mejorar su política fiscal y elevar las recaudaciones a través de mejoras en la administración tributaria. Consideran impostergable una reforma fiscal para ampliar la base, simplificar el sistema tributario y reducir las exenciones. En ese mismo orden, advirtieron que, no obstante la deuda pública dominicana ser todavía sostenible (49.7 % del PIB), las autoridades deben evitar que la misma se siga incrementando.

Entender esta advertencia del FMI es muy importante en el caso dominicano, debido a que el Estado ha mantenido altos déficits fiscales (4.3 % en el 2016) a pesar de contar con un crecimiento económico sostenido en los últimos 8 años. En este sentido, basta recordar el ensayo “Crecimiento en tiempos de Deuda”, de los economistas estadounidenses Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, donde demuestran que altos niveles de deuda pública pueden resultar fatales para la economía.

En resumidas cuentas, la declaración del Directorio del FMI es un reconocimiento al irrefutable crecimiento económico de la República, sin embargo, concomitantemente le envía un mensaje de alerta a las autoridades ante los riesgos que presenta el panorama internacional, y les exhorta a realizar las reformas económicas e institucionales pendientes, para de esta forma mantener abiertas las sendas del progreso de la nación.

 

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